sin-ella pdf
Frío, mucho frío. El sol del exterior no acompaña, se queda fuera como yo mismo quisiera estar. Alejado de aquí, de tanto miedo, de tanta soledad… de tanta tristeza.
El sonido del silencio a veces puede dañar los oídos, y si existe es porque no sabe cómo romperlo. O mejor, porque no quiere romperlo y saberse perdedor.
- venga cariño – me dice – no llores
- lloro y lloraré más aún – digo, sintiendo latidos cada vez más apagados
- si ya mismo se pasará todo… ya verás

muy bonito. Oye, escribes muy bien. ES increible que sea un niño el que pueda sentir tanto ¿no?
comentario por Cristina — 6 Mayo 2008 @ 1:42 PM
está muy bonito. La verdad es que siempre he querido saber cómo se sentiría mi hijo la primera vez que lo dejé en el cole.
Yo, lo que recuerdo de mi primera vez, podría parecerse a algo así. Pero está tan lejos
comentario por Toni — 6 Mayo 2008 @ 1:45 PM
hola, soy amigo de Gabriel y me ha recomendado tu blog.
Me han gustado ciertas cosas. ESte, en particular está bien, pero me gusta más el otro de la pareja. Enhorabuena y suerte
comentario por Toni — 6 Mayo 2008 @ 1:47 PM