Esta noche estuve pensando en Catharina Bolnes. Y esta mañana no he podido evitar ponerme a escribir sobre ella. A ver si os gusta el relatillo. No os creáis que la realidad iría muy lejos de lo que aquí he plasmado.
“- Mírala… ahí va otra vez a vender algo de casa
- pero… ¿tú estás segura que es ella?
- claro que sí, ¿no ves las ropas que lleva? Viejas sí… pero elegantes
- ¡pobre mujer!… ¡con lo que ella ha sido, tener que verse así!
- ¡y con quince hijos!… tan joven y sóla.
- ¿y su madre?
- su madre le está haciendo pagar haberla abandonado por ese marido loco
- ¿y es capaz de tener así a su hija y sus nietos?
- yo trabajé en su casa. Esa arpía es capaz de eso y de más…”
aquí en pdf la-que-fue-catharina
Pues yo me creo que la vida de Catharina Vermeer fuera así. SEguramente los sentimientos no serían idénticos pero algo parecido le pasaría. Fue una mujer rica que perdió todo siendo aún muy joven.
¿Sabes lo que creo que te ha faltado? por ejemplo, al final, cuando hablan de Vermeer (las aguadoras) haber puesto por ejemplo la coletilla
- “menudo vago”.
Excelente
comentario por Carlos — 24 Julio 2008 @ 9:46 AM
La mujer de Vermeer. ¡Qué buena historia! y creíble, muy creíble. Lo que desconocía era el dato de los 15 hijos. ¿Es real? Excelente.
Tus pequeñas historias darían para más (me refiero a novelas). Me gustan
comentario por Paco — 24 Julio 2008 @ 12:53 PM
bonito, muy bonito. Esa mujer existió realmente o es producto de tu fértil imaginación? séa como fuere muy bonito.
comentario por Maria José — 24 Julio 2008 @ 4:37 PM
genial. Te puedes meter en el papel de esa mujer perfectamente.
comentario por Mari Carmen — 28 Julio 2008 @ 10:49 AM
Me recuerda al ambiente de la pelicula de La joven de la perla. Se ve que te gustó.
comentario por Jose Angel — 3 Septiembre 2008 @ 7:40 AM
¿Cua´ntos Carlos hay en el blog? ese comentario de arriba no es mío.
Me ha gustado mucho. Me llevas a las callejuelas de Delf y eso me gusta mucho. Me lo he creido
comentario por Carlos — 16 Octubre 2008 @ 7:45 AM
dos cosas: el relato me parece muy bien trabajado, muy bien estructurado, y la historia es muy bonita. Tienes mucho arte para recrear una situación cotidiana y hacerla novelesca.
Segunda cosa: ¿te has informado bien de lo de la esposa de Vermeer? ¿seguro que fue así su vida? no lo sé, pero me gustaria que así fuera.
comentario por Juan — 4 Febrero 2009 @ 6:04 PM
Josa, este relato es buenísimo. No debe ser nada fácil el “papelón” de mujer de pintor, y menos de Vermeer.
Me ha gustado mucho, hay que ver, Josa, qué bien sabes ponerte en palabras de mujer. Vamos, que solamente lo conseguís Mañas-of course- y tú.
comentario por Lola — 4 Febrero 2009 @ 8:34 PM
Es muy bueno, Josa. Qué mal debió pasarlo esta mujer. Siempre he pensado que eso de ser Señora de…pintor de relumbrón…tiene que ser difícil.
comentario por Lola — 4 Febrero 2009 @ 8:37 PM
estoy de acuerdo con Lola. Es de lo mejor que te he leído. Entras en su alma
comentario por Ra — 5 Febrero 2009 @ 10:01 AM
A mí también me gusta mucho Vermeer. Cuando vi la peli “la joven de la perla” no pensé en su mujer mas que en alguien estúpido, sin amor al arte, y con ínfulas.
Leyendo tu relato veo otra cosa. Tuvo que pasarlo realmente mal. Y así tantas
comentario por Adelina — 4 Mayo 2009 @ 1:00 PM