Son ya muchas mismas noches en estos… ¿cuántos?… ¿seis los años que hace que duermo en esta cama?.
Es aquí donde el cuerpo se desprende del alma – ¿o es al revés? – y agradece a su dueño el descanso merecido. Pero es también el único lugar donde el alma puede gritar su felicidad sin miedo a que nadie se entrometa.
Pero hay algo más… Siempre hay algo más, aunque apenas lo veas. Y si no lo ves es porque me ignoras dulcemente fundiéndote en esa noche.
Allí, haciéndote parte de ella, rodeas mis emisferios sin siquiera moverte, sin abrir los ojos, sin hablarme ni mirarme… Así eres tú, esa que ocupa mi cama.
Y mientras dormitas felizmente, tu vida cierra sus puertas por ese día. Echas el telón a la consciencia, apagas todas las luces que no necesitas, y te alejas a un mundo al que no me invitas. Y si lo haces… después no me dejas salir para poder contarme cuanto allí sucedió………………………..
el fina del relato aquí …………..mi-cama3

voy a llorar. Vaya mariconada. Que vuelva ya lo macabro
desde luego este Miguel tiene la sensibilidad donde yo sé o imagino. Es muy bonito el texto. Preciosas frases como siempre.
¿como es el final, verte dormir o Miguel vete a dormir? que tío mas plasta. No le hagas caso
¿A qué te refieres cuando dices que “hay algo más”?
NO HAY NADA MÁS
Precioso y muy poeta amigo Josa,yo creo que puede existir algo más en la cama, un encuentro con uno mismo, un viaje hacia donde la imaginación desea ir y unas grandes tormentas de ideas que se tienen que plasmar en un papel.
suerte la de algunas. No todas tenemos la suerte de que nos miren así
me gusta mi cama pero no tengo la suerte de tener algo tan bonito como lo que tu ves todas las noches. Y no lo digo porque lo que tenga sea malo. Es que no tengo nada