Pues señor: ese era, sin duda alguna, un día feliz en el bosque de los fresnos cabizbajos, ese bosque de árboles de gruesos y altos troncos, pero de frondosas copas ligeramente caídas hacia abajo.
Todos los lugareños, llamados también “cabizbajeros”, se dirigían, nerviosos y emocionados, hasta la explanada de los maizales recién cortados, donde algo importante iba a ocurrir en apenas unos minutos.
- Venga, corred – les gritaba una mamá a sus crías, observando cómo se quedaban las últimas – que va a empezar la carrera y llegamos tarde
- mamá, no podemos correr más. Somos tortugas.
Todos corrían y se dirigían hacia la amplia explanada, pero entre todos, era sin duda el viejo topo “Quetetopo” el que más preocupado estaba. En realidad parecía ser el único capaz de comprender lo peligroso de todo.
- Ya sabéis que es peligroso salir de la frondosidad de nuestros árboles, que tan bien nos protegen – dijo en más de una ocasión. En realidad, cualquier momento era bueno para repetirlo a todos y cada uno de los vecinos… en especial, a los dos interesados.
Pero todos estaban emocionados, y nadie hizo caso al sabio anciano…
DESCARGAR EN PDF………..LA CARRERA EN EL BOSQUE DE LOS FRESNOS CABIZBAJOS
5 Comentarios
ES UN CUENTO MUY BONITO, ORIGINAL Y DIVERTIDO. ADEMÁS CON MORALEJA, COMO TIENE QUE SER.
favuloso
genial final para un cuento
una vez más felicidades por el cuento, pero conociéndote, seguramente ese águila se los llevará a un lugar mejor. No creo que los mate así por que sí ¿me equivoco?
me gusta mucho este cuento
repito: tu mejor cuento