HOMENAJE DEL EMPERADOR A SU CIUDAD

Me encuentro con esta fotografía, y con el mensaje “Gracias, Motril” de parte del pianista, premio nacional de la música, e hijo de la muy noble y leal ciudad, y no me queda más remedio que escribir algo al respecto. ¿Gracias? ¿Gracias a Motril? Querido Juan Carlos, creo que Motril y tú estáis ya empatados, y que somos los demás los que deberíamos de tener ese gesto con ambos. No conozco a nadie que repita más el nombre de Motril que usted (en oral y en escrito) y eso sí que es digno de mención… ¿Cuántos otros, con menos, no han olvidado sus raíces? Pero usted, lejos de eso, no hace mas que repetirlo una y otra vez ¿Y sabe? Yo le entiendo. Sólo los que nos vamos de nuestro Mediterráneo, y de nuestro trópico, sabemos lo que por allí hemos dejado ¿verdad? Eso que nunca se termina de dejar… Eso que siempre tenemos que volver a por él… Pero este caso es diferente. Él viaja por todo el mundo, él estudia culturas distintas, él tiene el don de la música, él lo tiene todo, y aun así sabe que parte de ese todo está en sus raíces, y por eso – además de por su talento – lo admiro desde hace tiempo.

Una vez más (vía fotografía) el homenaje se lo hace usted a nuestro querido pueblo. Gracias por tanto. Gracias por todo su arte a la hora de engrandecer algo ya mucho más grande de lo que pensamos. ¡GRACIAS Juan Carlos Garvayo por hacernos sentir con una fotografía casi lo mismo que con sus notas! Eso es arte, y el que lo tiene ¡lo tiene! ¡vaya si lo tiene!

Mi admiración por su música, mi respeto por su grandeza trabajada, mi cariño por su forma de ser, y la mayor de las envidias por todo ese arte que es capaz de derrochar con nada que haga… Si esto no se ha traducido bien, lo resumo: “hace muncho que me hací fan”

Desde aquí quiero recordar algo más de su grandeza. Era verano y, otra vez en su Motril, se le rindió un grandísimo homenaje (en realidad fue un regalo que él nos hizo a sus paisanos) En su momento más intenso, cuando el teatro entero le aplaudía, él tuvo EL DETALLAZO de compartir ese aplauso tan necesitado de su pueblo con un joven chaval, que le había pasado las hojas al piano, diciendo que pronto, en un futuro, sería otro gran artista. No sé si me emocionó más ver a mi querido Luis Barbero Maldonado allí, o el gesto en sí, pero sí sé que, con ese gesto, EL EMPERADOR me devolvió por un momento a mi añorado padrino, y esas cosas ya nunca se olvidan.
GRACIAS, Y MUY ORGULLOSO DE QUE ALGUIEN COMO USTED NOS REPRESENTE A BASE DE EMOCIONES

FOTOS DE AMIGOS: LAS INCONGRUENCIAS DEL AMOR

17409798_10209448447227482_1691796302_nDicen que nadie pertenece a nadie. Dicen que el ser humano es libre, y que a nadie debe pertenecer. Lo dicen, y lo dan por hecho, por una verdad indiscutible, pero…  Si eso fuera así no entendería que yo te perteneciera a ti – como te pertenezco – y que tú, en cambio, no puedas ser mío porque ya perteneces a otra.
En fin, serán las incongruencias del amor… ¡Una más!
foto de Susana

PROVERBIOS DENTRO DE UNA FOTO ¿LO ADIVINAS?

Los acontecimientos menos esperados pueden ocurrir en cualquier momento, por lo que debemos estar preparados para aprovechar las ocasiones que puedan surgir.  También significa que, con la misma ligereza de ese animal del que habla el refrán, tenemos que estar preparados para escapar de los peligros e imprevistos indeseables.

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Donde menos se espera salta la liebre

Donde el galgo no piensa, la liebre salta

Cuando menos se piensa, salta la liebre

Cuando menos se piensa, muerde el pez el anzuelo

Donde hombre no cata, la liebre salta

 

TIENE LA MUSA DERECHO A SABER QUE LO ES?

Toda musa tiene derecho a saber que lo es. No se puede escribir, componer, o pintar a alguien, y que ese alguien duerma tranquilo sin saber que el mundo ya no es el mismo a su alrededor… ¿Tú lo ves justo? No, no lo es. Por eso toda musa debiera saber que lo es, como debiera también saber que su cuerpo no sólo yace – o descansa – en los lienzos donde las dejan dormir los ¿artistas, o simples enamorados?

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¿No es justo que alguien que se cree humana sepa que no lo es? ¿No es justo que alguien que dejó de creer en los cuentos de hadas vuelva a hacerlo? ¿No es justo que sepa de su propia deidad? ¿No es justo que la disfrute, y que, incluso, tema por ella? ¿No es justo que sepa que sólo con cerrar los ojos el artista podría pintar hasta la arruga más oculta? Y lo más importante, ¿cuántas auténticas musas saben todo eso…? ¿Cuántas musas saben que lo son…? Y, lo más importante de todo, ¿Tú lo sabes? ¿No?

Pues mira que te lo recuerdo casi a diario…