EXTRAÑA CONDICIÓN LA HUMANA

A veces, al dormir, el deseo es irremediable. Olvidarla es lo más cercano al descanso. Pero al despertar, aún permanece en tu cabeza. Está ausente pero la sientes más cerca, y cuando estuvo cerca físicamente es cuando más ausente está. Extraña condición ésta.

Ya estamos cansados de esta velocidad. Ahora la sensación de hastío es inevitable. Sin él, sin ella, ni con él ni con ella, ni hoy, mañana o nunca. Parecemos marcados para la dependencia instantánea, no eterna. Y nada perdura excepto los recuerdos.