MO eNÓLOGOS

La gran dama roja despierta sublime del sueño de roble

Se ajusta su traje y estira su cuello

Se inclina coqueta y vierte su esencia

Traviesa se siente, felíz, suave y fresca. Joven y atrevida provoca pasiones y transmuta el alma del que la desea.

¿otra copa, amor mío?

la copa de vino de Vermeer