LA TERMINACIÓN -ITO, -ICO, -ILLO (EL SEÑORITO MANOLITO, MANOLILLO, Y SU PRIMO MANOLICo)

EL SEÑORITO MANOLITO, MANOLILLO, Y SU PRIMO MANOLICO

En todos los sitios – creo – se utilizan las terminaciones –ito, – illo, -ico para hacer más ameno y menos formal el nombre de los chavales.

Ahora está en desuso porque no queremos que nuestros hijos tengan esos nombres que suenan a antiguos o paletos (¡mira que somos paletos!). Pues cada una de esas terminaciones iba en consonancia con el estatus social que tuviera la familia del pequeño. 

Vamos a situarnos en cualquier punto de nuestra geografía (Motril, Madrid, Salamanca, Cádiz…) pero vamos a retroceder hasta el año 1960, por ejemplo.

En una finca gigantesca vivía Don Manuel, el hombre más rico de la comarca, poseedor de miles de hectáreas (o marjales) de tierras de labor. Pues bien, Don Manuel estaba casado con Doña Leucadia, y tenía un hijo que se llamaba también Manuel. Para diferenciarlo de su padre todos le llamaban MANOLITO. Todos los de su familia, claro. Los demás le llamaban SEÑORITO MANOLITO.

En la misma finca vivía otro hombre llamado Manolo. Era el guardián de la finca, a la vez que agricultor, y ayudante de caza del señor Manuel. Manolo está casado con Palmira y tiene un hijo de la misma edad que la del SEÑORITO MANOLITO. A este niño todos le conocen como MANOLILLO.

 MANOLILLO tiene un primo que vive a las afueras del pueblo, en las chozas más humildes donde viven los jornaleros sin trabajo fijo. Su primo se llama MANOLICO.

 Por cierto, a mí, mi padrino me llamaba JOSEILLO.

personaje de hoy: NADIA ANJUMAN

Nadia%20Anjuman%20Poet%20Picture%20PortraitNadia Anjuman fue una poeta  nacida  en 1980 y fallecida en 2005.

Sobre una colina de Herat hay un camposanto de ciudadanos ilustres. Allí hay una tumba ante la que muchas mujeres se arrodillan, la de Nadia Anjuman, de 25 años.

El grabado la describe como una poetisa que arriesgó su vida para escribir durante el régimen de los talibanes. Lo que no se dice es que quien la mató fue su marido.

Para las afganas su muerte significa una traición por parte de la comunidad internacional (nosotros), que prometió liberarlas cuando derrocaron a los talibanes. “El mundo debe sentir verguenza por lo que pasó” – dice Leila Razegi, escritora amiga.

en 2005, mientras aún era una estudiante en la Universidad de Herat, tuvo su primer libro publicado: Gul-e-dodi (“Flor Roja Obscura”), él cual fue popular en Afganistán, Pakistán e incluso en Irán. El 4 de noviembre de ese año, la policia encontró su cuerpo en su casa, en la ciudad occidental de Herat. Poco despues, el funcionario superior de la policía Nisar Ahmad Paikar indicó que su esposo había confesado haberla golpeado, pero no haberla asesinado. Se reportó que Nadia murió como resultado de heridas en su cabeza.

Las Naciones Unidas condenaron su muerte al poco tiempo. Su vocero, Adrian Edwards, dijo que “la muerte de Nadia Anjuman, según lo divulgado, es de hecho trágica y una gran pérdida para Afganistán… Necesita ser investigada y cualquiera que sea encontrado responsable debera ser tratado dentro de una corte formal de leyes”. El oficial Paikar confirmó que el esposo de Nadia de hecho ya tenía cargos en su contra. De acuerdo con familiares y amigos, Anjuman aparentemente era una desgracia para su familia junto con su poesia, que describía la opresión a las mujeres Afganas. Un fragmento de uno de los poemas de Nadia Anjuman dice:

Estoy enjaulada en esta esquina / llena de melancolía y pena… mis alas estan cerradas y no puedo volar… Soy una mujer Afgana y debo lamentarme

Durante el régimen Talibán, Anjuman y otras escritoras del circulo literario de Herat estudiarían escritores prohibidos como William Shakespeare y Fyodor Dostoevsky. Si hubieran sido atrapadas, hubieran corrido el riesgo de ser colgadas.

A Anjuman le sobrevive su pequeña hija que en el momento de su muerte tenía seis meses.