AQUEL GRITO (RELATO)

gritosAquí os dejo el relato llamado AQUEL GRITO, que es una continuación del relato “HUÉRFANA DE HIJA”.

No necesitas leer primero el otro, pero está muy relacionado.

“A pesar de que la educaron para saber controlar sus sentimientos más íntimos hasta el límite, toda esa educación se estaba
desmoronando… como pasó con tantas otras cosas de su vida. Una especie de ciega desesperación se había apoderado de ella,
llevándola hasta unos abismos que la invitaban a saltar, y a seguir los pasos de esa princesa que ya dormía para siempre.
Ella quiso saltar, sabedora de que en el fondo estaba la salvación. Pero había más cosas que la retenían allí, impidiéndole dar ese salto
que acabaría con tanto dolor. Y por eso gritó, y lo hizo como nunca antes había gritado en su vida.
Al menos eso creía ella. Y, entonces, sin ella misma saberlo, gritó como aquel mágico día. Y sonó igual… exactamente igual. Por eso su marido se emocionó al escucharla desde detrás de la puerta…”

en pdf…………aquel grito

CHEMA MADOZ, MÁS FOTOGRAFÍAS

chema-madoz-copadeath-needs-timeIMG_0366 Y por supuesto esta que ya nos ha acompañado muchas veces en el blog

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EL CÁLIZ DEL MILAGRO, EN LA IGLESIA DE SANTA MARÍA

Cebreiro - Iglesia de Santa MariaO Cebreiro es la puerta que da entrada a Galicia. Coronando este collado de 1300 metros, entre las pallozas, la constante niebla y el paisaje de la Galicia profunda, se encuentra la Iglesia de Santa María (siglos IX y X).

Las tres naves cubiertas de pizarra –con influencia clara del estilo asturiano–, es uno de los más valioso ejemplares del prerrománico gallego. Su interior encierra una talla bizantina de la Virgen Santa María la Real y el cáliz del milagro de la sangre y cuerpo de Cristo. Cuenta la leyenda que hacia 1300, un vecino de Barxamaior subió en plena tempestad a escuchar misa. El sacerdote despreció el esfuerzo del paisano, momento en el que el pan se convirtió en carne y el vino en la sangre de Cristo. Pero en este paisaje de misterio caben más leyendas, como la que cuenta de la reina Isabel la Católica, quien, en su peregrinación a Santiago en el año de 1486, quiso llevarse el cáliz del milagro a un lugar más seguro, pero los caballos se negaron a andar en el momento de la partida.

REMEDIOS CONTRA LA YERSINIA PESTIS

YSERIANISLos remedios fueron tres: huir, callar y rezar.

En casa – como siempre ha sucedido, y aún hoy sucede – no faltaron los remedios caseros como aplicar emplastes de horas de ciertos árboles o del vientre de una rana en los bubones, encender hogueras o quemar plantas aromáticas, comer carne de ave o de cordero, huevos, pan y vinos añejos, abstenerse de relaciones sexuales, especialmente con mujeres mayores.

Al final, viendo lo inútil de los remedios caseros, se le terminaba haciendo caso a las autoridades. Lo mejor era huir, callar y, sobre todo, rezar. Así les fue.

Al desconocerse la propia naturaleza de la enfermedad los medicamentos utilizados fueron inútiles. Lo que nadie pudo imaginar era que se trataba de una bacteria que vivía en el estómago de un tipo particular de pulga, la XENOPSILLA CHEOPIS, que viajaba a lomos de las ratas.

Una pulga infectada sufría un bloqueo en el estómago que le impedía comer. Cuando el hambre le llevaba a comer algo, vomitaba en la picadura todas las bacterias y contagiaba al receptor, ya fuera hombre o rata.

La bacteria se llama Yersinia Pestis por su descubridor (Alexandre Yersin).

LA PESTE NEGRA ¿por dónde entró en Europa?

LA PESTE NEGRA fue el acontecimiento mundial más importante del Siglo XIV.

En el año 1348 llegó la peste a una población europea sin inmunidad para resistir a la bateria que desde el desierto del Gobi se dispersó hacia el este y el oeste del continente euroasiático, llevada por los roedores que acompañaban a los pastores y a los jinetes del imperio mongol.

El barco que infectó al occidente europeo había salido de Caffa (Crimea) en octubre de 1347. Llegó a Mesina a finales del año, y alcanzó la costa levantina en la primavera de 1348.

A principios de Abril (gracias a los barcos) la peste había llegado ya a Almería, Barcelona, Tarragona, Tuy y Zamora. En verano de 1349 ya estaba en Toledo.

A Pamplona llegó desde Francia por los Pirineos.