LOS ROMANOS ¿CORTADORES DE CABEZAS?

romacabezasLa Dra. Alison Taylor, del Institute of Field Archaeologists, presentaba recientemente en la Escuela Británica de Roma un trabajo que ha despertado el interés de la comunidad científica y causado un cierto revuelo en la sociedad británica. En una noticia de prensa, publicada en The Guardian, se avanzan unas primeras conclusiones que llevan a la Dra. Taylor y a otros colegas suyos a considerar equivocado el modelo de gente civilizada que hasta ahora se tenía de los romanos. El hallazgo, en diferentes excavaciones británicas, de cuerpos salvajemente torturados, desmembrados y decapitados, como los aparecidos en Walbrook, un arroyo cercano al Támesis, donde al menos seis personas fueron decapitadas y sus cabezas presentadas como ofrendas a la divinidad o la aparición de huesos humanos en zanjas próximas a templos y en pozos rituales, ha llevado a esta conclusión. Hasta el momento, este tipo de hallazgos se había atribuido a rituales celebrados por los druidas, pero los últimos restos pueden fecharse en el siglo II, lo que indicaría que fueron legionarios romanos los autores de tales hechos.
La incógnita que hoy plantean estos hallazgos es si en la sociedad romana fue habitual la práctica de sacrificios humanos, tal como nosotros entendemos este término, es decir, dar muerte a una persona o varias, como parte de un ritual religioso destinado a obtener el favor de los dioses o aplacar su ira; o si se trató de simples episodios esporádicos. Una cuestión aparte es la de la crueldad o el mal trato dado a las poblaciones conquistadas por parte de las tropas romanas. Esta si debió ser una práctica generalizada y en este contexto pensamos que deben encuadrarse los hallazgos de Inglaterra, que confirman unas prácticas que fueron relatadas por los escritores de la Antigüedad y tienen frecuente reflejo en el arte. Sin embargo, no debe descartarse la existencia de sacrificios humanos entre los romanos que, aunque no fueron frecuentes, sí se dieron en determinados momentos de su historia.

LA NINFA Y EL SÁTIRO ¿QUIÉN LO PINTÓ?

¿Quién pintó este cuadro en el que sale una ninfa y un sátiro?

Decir que fue un pintor neoclásico francés nacido en 1823, que murió en París en 1889.

Además fue el pintor favorito de la Corte de Napoleón III y Eugenia de Montijo. Eso podría decirlo todo, pero no.

Su estilo académico refinado obtendrá numerosos premios en los Salones de París. Fue justramente su “Nacimiento de Venus” el que triunfó en 1863, el mismo año en que Manet fue rechazado al presentar su deslumbrante “Desayuno en la hierba”.

Esa ninfa espantada con sátiro tan activo, pueden recordar a Ingres.

TRES COSAS CON RESPECTO AL ALAKRANA

Antes de nada, recordar los grandes periodistas de este país. Alfonso Rojo, el director de Periodista Digital, ha dicho en una tertulia televisiva:

“Se haga lo que se haga, después de esta crisis, hay que bombardear y convertir en una era Somalia. De verdad, ¿eh? Aquello hay que dejarlo como una era”.

La salida de tono le debió parecer excesiva a Mariano Guindal, también presente en la tertulia, quien, con sarcasmo, replicó a Rojo: “¡Con todos: familias, mujeres, niños, familias, gatos! ¡Todo!” Pero Rojo fue más allá del sarcasmo: “¡Todos! ¡Todos que sirvan para alimentar a los atunes!

MENUDO PÁJARO. QUE VIVA LA PRENSA LIBRE. MENUDO GILIPOLLAS (POR DECIR ALGO SUAVE)

 

Y ahora, tres cosas con respecto al Alakrana.

1. ¿Cómo puede decir la prensa de este país que en Europa se están riendo de nosotros por pagar el rescate? ¿Quién se ríe, Italia, Francia, Alemania, EEUU, Australia? ¿Sabe esta prensa que la mayoría de estos países han pagado 5 y hasta 6 rescates a los piratas?

2. ¿Cómo pueden los gobiernos – entre ellos el nuestro – decirnos y exigirnos que no se pague a los terroristas o secuestradores y ellos sí lo hacen?

3.Y a nuestro gobierno:  si sabías que ibas a terminar pagando ¿por qué no lo hiciste el primer día y evitas tanta historia?

EL WHISKY MCKINLAY & CO Y EL EXPLORADOR SHACKLETON

Los científicos, miembros de la Sociedad para la Conservación del Patrimonio Histórico de la Antártida de Nueva Zelanda, emplearán herramientas perforadoras especiales para taladrar el hielo sin dañar el tesoro alcohólico: dos cajas de whisky de la marca McKinlay & Co pertenecientes al explorador irlandés Ernest Shackleton, que entre 1907 y 1909 fracasó en varios intentos por ser el primero en llegar al Polo Sur y cuya expedición resultó una de las más espectaculares aventuras polares del S XX.

La idea de la recuperación nació en 2006, cuando dos arqueólogos descubrieron las botellas atrapadas en el hielo debajo de una tienda de campaña que construyó la expedición de Shackleton.

Cuando sean recuperadas, las cajas y las botellas serán trasladas a Nueva Zelanda, donde se las restaurará antes de que vuelvan a ser depositadas en el campo de la Antártida en el mismo sitio en el que las dejaron los exploradores, como obliga el tratado de conservación histórica firmado por los doce países que administran el continente helado.

Sin embargo, la destilería escocesa Whyte & Mackay, que distribuye la marca McKinlay, reclama su derecho a que les sea entregada una botella o al menos una muestra del whisky. Incluso se plantea analizar su composición para intentar recrear la mezcla, mientras el líder de los arqueólogos, Al Fastier, afirma que no quiere probarlo.

La expedición de Shackleton se quedó sin provisiones cuando se hallaba a 160 kilómetros del Polo Sur, aunque algunos de sus hombres sí consiguieron llegar al punto magnético y llevaron a cabo importantes trabajos científicos.