LILITH, LA PRIMERA ESPOSA DE ADÁN

En la mística hebrea existe, empero, una misteriosa figura femenina que nosotros, los «gentiles», no hemos estudiado suficientemente; se trata de Lilith, quien según la cábala fue la primera mujer de Adán. Al igual que éste, Lilith fue hecha a imagen y semejanza de la divinidad y por tanto tenía, digamos, su mismo estatus ontológico. Desde el principio se caracterizó por su insumisión al primer macho, y por sus constantes desacuerdos abandonó el paraíso; cuentan que, despechada, se convirtió en un demonio. Para asegurarse de suministrarle una compañera adecuada, Yavé sacó a Eva (la segunda) de una costilla de Adán, y así cambió la primigenia igualdad. Eva, la media costilla, encarnó desde siempre la sumisión de la mujer instaurada desde el orden celestial.

Ad portas del siglo XXI, el interés que puede tener el mito hebreo de Lilith es la posibilidad de representar a la nueva mujer, la cual no se siente identificada con las figuras evocadas por sus tradiciones culturales. Si esto es posible, se lo dejo a las estudiosas del género; mientras tanto sólo quiero compartir lo poco que sé sobre la historia de esta diablesa que ha vuelto por sus fueros.

Para algunos Lilith corresponde a la Lamia de los griegos —una reina abandonada por Zeus—, a la Brunilda de los nibelungos en contraposición a Crimilda. Para otros tiene origen en un demonio asirio-babilonio llamado Lilit o Lilu.

Etimológicamente viene del hebreo layil, que significa noche, y aparece representada como un demonio nocturno peludo o sublimada como una mujer de cabellos muy largos.

Por su parte, la Biblia ha sido completamente ajena a la figura de Lilith, exceptuando un pasaje de Isaías en el cual la nombra viviendo entre las ruinas del desierto, acompañada de sátiros y animales.

Cuentan que el principal obstáculo en las relaciones entre Adán y Lilith se presentaba cuando él quería acostarse con ella y le exigía ponerse debajo, lo que Lilith consideraba una ofensa por ser su igual. Según Robert Graves, «las hechiceras griegas que adoraban a Hécate eran partidarias de colocarse encima… y así se ve en las primitivas representaciones sumerias del acto sexual…». Éste es, posiblemente, el origen de esta parte de la leyenda.

Parece que Lilith, furiosa ante la tentativa de Adán de recostarla, pronunció el nombre mágico de Dios y desapareció.

Lo que pasó después es tema de un estudio más profundo. Dicen que se dedicó a seducir a los hijos de Adán y Eva, o que tuvo hijos con los demonios y los devoraba; incluso en un relato de Primo Levi parece que terminó como amante de Dios y que, mientras «vivan en pecado», el mundo seguirá como hasta ahora. En otra versión más compleja se encuentra equiparada a la serpiente y según parece sedujo a la mismísima Eva, pero esto ya lleva trazas de difamación.

Mientras que la literatura y la poesía han encontrado en el mito de la primera mujer de Adán una inagotable fuente de inspiración, el estudio de este tema a la luz de otras consideraciones hasta ahora está empezando y espero que, especialmente las mujeres, se dediquen a arrojar luces sobre la vilipendiada figura de Lilith. Por ahora, mientras seguimos ganando terreno en el mundo, podremos dedicarnos con más ímpetu a re-interpretar los mitos que más nos representen en el advenimiento de la nueva era.

HIJA, HERMANA Y MADRE (RELATO CORTO ARREGLADO)

María era una mujer de trece años. Alguien, hacía ya muchos años, le robó el derecho a su infancia. En realidad le robó todos sus derechos… sin ella saberlo.
Pero ahora, con los trece años recién cumplidos, recuperó uno de los únicos derechos a los que siempre tuvo acceso, al derecho a tener miedo. Siempre lo tuvo, pero ese miedo no dejaba de ser como la ropa que se ponía, o como la llegada del día, o de la noche… algo contra lo que no valía la pena luchar porque, simplemente, no se podía.
En ese momento, en cambio, Maria sentía un miedo especial, diferente, un miedo que la hizo tan fuerte que la capacitó para enfrentarse a él.
Pero María no podía terminar de creer que fuera a hacerlo……

en pdf……….., hija, hermana y madre

ORÍGENES DEL CASTELLANO II EL LATÍN EN HISPANIA

El latín en Hispania=-

La romanización de la Península Ibérica fue completa, lo cual no sólo se muestra en la floración de autores latinos (Séneca, Marcial, Columela, Lucano) y en la existencia de grandes focos de latinidad (Hispalis, Corduba, Emerita, Tarraco), sino muy especialmente en el hecho de ser el latín vulgar la única lengua empleada hasta en los escritos más humildes. El tránsito de esta lengua itálica a los primitivos romances peninsulares fue prácticamente imperceptible, aunque por los documentos conservados puede hablarse de latín propiamente dicho hasta el año 600 a.C. y de distintos dialectos románicos desde el 800. Al igual que en el resto de la Romania, las diez vocales originales del latín clásico se redujeron a siete en el latín vulgar hablado en la Península: [i], [e], [e], [a], []], [o], [u]. Más tarde, las vocales abiertas [e] y []] diptongaron por lo general en el primitivo castellano en [ie] y [ue] dentro de sílaba tónica (ej.: terra > tierra; porta > puerta), algo que no se produjo en una lengua vecina como el portugués, que mantuvo inalteradas las en Hispania=-

La romanización de la Península Ibérica fue completa, lo cual no sólo se muestra en la floración de autores latinos (Séneca, Marcial, Columela, Lucano) y en la existencia de grandes focos de latinidad (Hispalis, Corduba, Emerita, Tarraco), sino muy especialmente en el hecho de ser el latín vulgar la única lengua empleada hasta en los escritos más humildes. El tránsito de esta lengua itálica a los primitivos romances peninsulares fue prácticamente imperceptible, aunque por los documentos conservados puede hablarse de latín propiamente dicho hasta el año 600 a.C. y de distintos dialectos románicos desde el 800. Al igual que en el resto de la Romania, las diez vocales originales del latín clásico se redujeron a siete en el latín vulgar hablado en la Península: [i], [e], [e], [a], []], [o], [u]. Más tarde, las vocales abiertas [e] y []] diptongaron por lo general en el primitivo castellano en [ie] y [ue] dentro de sílaba tónica (ej.: terra > tierra; porta > puerta), algo que no se produjo en una lengua vecina como el portugués, que mantuvo inalteradas las

COLORES EN EL VIENTO

aquí os dejo una de las canciones más bonitas por u letra y por su música. Es la canción que deberíamos cantar con nuestros hijos.

Una canción para leerla, cantarla y entenderla

SUSANA Y SU BAÑO, DE FRANCESCO HAYEZ

Hya droscua equ on receme al enap mencotar

GILGAMESH, EL PRIMER GAY DE LA HISTORIA?

Gilgamesh fue un rey déspota que reinó en Babilonia en la ciudad de Uruk (actual Warka, en Iraq). En la Biblia se hace referencia a esta ciudad con el nombre de Erech. Fonéticamente, su evolución puede haber dado el nombre a Iraq.

La leyenda dice que El primer héroe épico gay fue Gilgamesh, que reinó en Sumeria alrededor del año 2650 AC, cuya relación con su amigo Enkidu en busca de la inmortalidad era claramente homosexual. A su muerte Gilgamesh le dedicó estos versos:

Lloro por Enkidu, mi amigo,
Amargamente gimo como lloriquea una mujer.
Lloro por mi hermano.
Oh, Enkidu, mi hermano,
Tú eras el hacha a mi lado,
La fuerza de mi mano, la espada en mi cinto,
El escudo delante de mí,
Un vestido glorioso, mi más hermoso adorno.
Un destino cruel te robó de mí.
El burro salvaje y la gacela
Que eran tu padre y tu madre,
Todas las criaturas de rabo largo que te alimentaron
Lloran por ti…

LA ESTATUA ECUESTRE DE FELIPE IV

Estando Felipe IV deseoso de tener una estatua ecuestre como la de su padre Felipe III, decidió escribir a la duquesa de Toscana, Cristina de Lorena, para que fuera el mismo escultor, Pedro Tacca, el encargado de realizarla.

Dicen que es una de las estatuas ecuestres más importantes de la historia.

Felipe IV quiso que el caballo de su estatua marchara al galope, a diferencia de la de su padre que iba al paso. Como modelo, se enviaron a Florencia dos retratos del monarca pintados por Diego Velázquez (uno de medio cuerpo y otro cabalgando). En un principio, Tacca no supo realizar el atrevido escorzo que quería el rey, hasta que, según dice la tradición, Galileo Galilei aconsejó que se hiciera en dos partes; la trasera maciza y la de delante hueca, consiguiendo de esta manera que el conjunto mantuviera el equilibrio.

La estatua fue concluida en 1640, y al año siguiente entraba en Madrid siendo colocada en uno de los patios del Palacio del Buen Retiro. No obstante, la estatua ha tenido varios emplazamientos; fue trasladada al frontispicio del antiguo Alcázar, en donde estuvo hasta que durante el gobierno de Don Juan José de Austria, hijo de Felipe IV, se volvió a situar en el Retiro.

Allí estuvo hasta que el 17 de noviembre de 1843, Isabel II la mandó colocar en su emplazamiento actual, en el centro de la Plaza de Oriente. Se levantó sobre un alto pedestal decorado con dos bajorrelieves en los laterales, uno que representa a Felipe IV condecorando a Velázquez con la Cruz de Santiago, y otro que es una alegoría sobre la protección que el monarca dispensó a las artes y a las letras. En los frentes del monumento se situaron dos fuentes en forma de concha, sobre las que una alegoría de un río (representada por un anciano) vierte agua en una urna. Un león de bronce en cada una de las esquinas completan todo el conjunto que realizaron los escultores de cámara Francisco Elías y José Tomás.