LAS NODRIZAS VICTORIANAS EN AQUELLA INGLATERRA

La grandeza británica alcanza su cúspide con Victoria I de Inglaterra (1819-1901), quién subió al trono en 1837 y gobernó el Imperio Británico, devolviéndole la estabilidad a la corona. Su reinado es considerado uno de los más prósperos de su época, convirtiéndose en símbolo de un período que tomara su nombre: “la era victoriana”.

En esa época la gran mayoría de padres ingleses pensaban, al tener un hijo, que un lactante absorbía el carácter moral de quien le daba de mamar. Y no siempre era la propia madre quién podía darle de amamantar, por lo que la selección de la nodriza que hiciera las veces de progenitora lactante se convertía en algo crucial. Y es que los padres temían que, si la nodriza que alimentaría al hijo era borracha o poco inteligente, su hijo también lo sería.