… TODO ESTO PASA

Un nuevo relato escrito una larga noche de insomnio.

Antes de que alguien me vuelva a decir que esto es demasiado personal decirle que no es mas que un desvarío mental, y que no tiene porqué ser autobiográfico (no lo es).

Repito, al igual que cuando escribo sobre un asesino, yo no lo soy, cuando escribo sobre estas cosas tampoco tienen porqué ser personales. O sí…

pero a lo mejor la musa no es quien imaginas. O sí… o vete tú a saber. Eso es lo bueno de escribirlo. Puede ser quien tú quieras… hasta alguien que solo existe en tu imaginación y que para ti no es real. Lo dejo ya que me lío.

léelo en pdf…………., TODO ESTO PASA

EL CIRCO DE LA MARIPOSA (1 PARTE) THE BUTTERFLY CIRCUS

aquí os dejo la primera parte de EL CIRCO DE LA MARIPOSA, un cuento precioso sobre la superación, la amistad, y el maravilloso mundo del espectáculo y el arte.

EL CIRCO DE LA MARIPOSA (2 PARTE) THE BUTTERFLY CIRCUS

y aquí os dejo la segunda parte de EL CIRCO DE LA MARIPOSA

GRACIAS A ISA POR MOSTRÁRMELO

EL BESO, DE FRANCESCO HAYEZ

EL BESO de Francesco Hayez:

Pintor sentimental, exponente de la transición entre el Clasicismo y el Romanticismo en Italia,  es un pintor que ejemplifica el optimismo latente tras la unificación italiana. El lienzo es especialmente notable por la claridad de su luz y por una composición especialmente ordenada, de refinado estilo narrativo. El hombre y la mujer se besan en secreto, como si estuviesen en un lugar prohibido. La poética sombra de la derecha dirige nuestra atención hacia el largo de la sensual falda de la mujer, de excelente factura. La tensa mano de la mujer acusa la pasión, mientras que el hombre acaricia con suavidad su rostro. La atmósfera es de vaga nostalgia y tierna melancolía. Un consejo: Practicad esta escena con vuestras respectivas parejas de vez en cuando. Os sentiréis más reconfortados, seguro.

LOS LEONES DE LA CIBELES

La imágen de la fuente es la diosa Cibeles subida en un carro tirado por dos leones.

¿Qué representan esos leones?

representan a Hipómenes y Atalanta, condenados por Afrodita a tirar del carro.

Paradoja de la tarjeta, de P.E.B. Jourdain

El matemático P.E.B. Jourdain, en 1913, propuso la siguiente paradoja: en uno de los lados de una tarjeta se podía leer:

“La oración del otro lado de esta tarjeta es VERDADERA.”

En la otra cara estaba escrito:

“La oración del otro lado de esta tarjeta es FALSA.”

La paradoja radica en lo siguiente: si el primer enunciado es verdadero, entonces el segundo tiene que ser verdadero también, y, por lo tanto, el primer enunciado es falso.

Si el primer enunciado es falso, entonces el segundo tiene que ser falto, y, por lo tanto, el primer enunciado es verdadero.

En consecuencia:

EL PRIMER ENUNCIADO ES VERDADERO SÓLO SI ES FALSO.

EL SEGUNDO ENUNCIADO ES FALSO SÓLO SI ES VERDADERO

¡Qué lío esto de las paradojas!

JUAN VALERA COPIÓ A CICERÓN?

Siempre ha habido plagios. Y no sólo ahora, en estos tiempos. Ya algunos clásicos a los que admiramos tuvieron a bien servirse de antiguas historias que creían que nadie reconocería.  Juan Valera copió a Cicerón… o eso parece.

Aquí la versión de Juan Valera:

Llamaron a la puerta. El mismo tío Pedro salió a abrir y se encontró cara a cara con su compadre Vicentico.

Buenos días, compadre. ¿Qué buen viento le trae a usted por aquí? ¿Qué se le ofrece a usted?

-Pues nada… confío en su amistad de usted… y espero…

-Desembuche usted, compadre.

-La verdad, yo he podado los olivos, tengo en mi olivar lo menos cinco cargas de leña que quiero traerme a casa y vengo a que me empreste usted su burro.

-¡Cuánto lo siento, compadre! Parece que el demonio lo hace. ¡Qué maldita casualidad! Esta mañana se fue mi chico a Córdoba, caballero en el burro. Si no fuera por esto podría usted contar con el burro como si fuese suyo propio. Pero, qué diablos, el burro estará ya lo menos a cuatro leguas de aquí.

El pícaro del burro, que estaba en la caballeriza, se puso entonces a rebuznar con grandes bríos.

El que le pedía prestado dijo con enojo:

-No creía yo, tío Pedro, que usted fuese tan cicatero que para no hacerme este pequeño servicio, se valiese de un engaño. El burro está en casa.

-Oiga usted, replicó el tío Pedro. Quien aquí debe enojarse soy yo.

-¿Y por qué el enojo?

-Porque usted me quita el crédito y se lo da al burro.

He aquí la versión del chiste en Cicerón, con traducción castellana:

ut illud Nasicae, qui cum ad poetam Ennium venisset eique ab ostio quaerenti Ennium ancilla dixisset domi non esse, Nasica sensit illam domini iussu dixisse et illum intus esse; paucis post diebus cum ad Nasicam venisset Ennius et eum ad ianuam quaereret, exclamat Nasica domi non esse, tum Ennius “quid? ego non cognosco vocem” inquit “tuam?” Hic Nasica “homo es impudens: ego cum te quaererem ancillae tuae credidi te domi non esse, tu mihi non credis ipsi?”

Como aquella anécdota de Nasica: éste, tras acudir a casa del poeta Ennio y preguntar por Ennio, y después de que la esclava le dijera que no estaba en casa, se dio cuenta de que ella había dicho eso por orden del amo y de que, en realidad, él sí estaba dentro; pocos días después, cuando Ennio fue a casa de Nasica y preguntó por él en la puerta, el propio Nasica gritó que no estaba en casa. Entonces Ennio le dijo: “¿Cómo que no? ¿Es que no reconozco tu voz?”. Y entonces Nasica le contestó: “Eres un sinvergüenza: cuando yo pregunté por ti, le creí a tu esclava al decir que no estabas en casa, ¿y ahora tú no me crees a mí mismo?”