CURIOSIDAD DEL ACUEDUCTO DE SEGOVIA

en tiempo del emperador Cayo Julio César Germánico, Calígula (año 37) se empezó a construir el famoso acueducto de Segovia, que se terminaría en tiempos de Claudio, el emperador siguiente (hasta el año 52). Una inscripción, “a todas luces apócrifa”, lo atribuye a Licinio Larcio, un amigo de Plinio el Viejo.

Se trata quizá del acueducto romano mejor conservado existente, y el más duradero y airoso, pues hasta fecha bien reciente prestó servicio. Consta de 44 arcos de piedra granítica repartidos en dos pisos, con pilares formados por sillares, de latitud y longitud crecientes, por escalones, con la altura. Las luces de los arcos se mantienen alrededor de los 5 m.

ROCK IN PEACE (R.I.P.) AC DC

Deja lo que estés haciendo, dale caña a los altavoces y flipa con el puro sonido rock and roll.

LET ME ROCK IN PEACE!!!

DOLOR (MICRORRELATO)

dolorAquí os dejo un microrrelato. Se lee en menos de dos minutos. Léelo y opina.

Cuando tienes quince años es muy duro pregruntarse a quién quieres más… Si a papá o a mamá. Pero más duro aún es tener muy clara la respuesta. En mi caso No tuve opción…

EN WORD….DOLOR

MAMELUCO ¿DE DÓNDE PROVIENE ESA PALABRA?

Mameluco

Esta palabra despectiva, que se aplica al hombre necio y bobo, tiene su origen en los antiguos soldados egipcios de este nombre. Los mamelucos eran una milicia de esclavos al servicio de los sultanes de Egipto. Estaba compuesta de los mozos más ágiles y robustos, que se compraban y criaban desde niños en los países situados entre el Ponto Euxino, el Tanays y el mar Caspio. Al ser esclavos comprados a costa de su Príncipe, los llamaban mamelucos, que significa eso en su idioma. Los mamelucos alcanzaron fama universal a raíz de la campaña que hizo en Egipto Napoleón, quien en 1804 los incorporó a su ejército para formar un cuerpo especial integrado en el cuerpo de cazadores montados. En 1808, el mariscal Murat trajo a España los primeros mamelucos egipcios de la Guardia Imperial que, debido a sus peculiares vestimentas y armas, fueron considerados moros. Durante los sucesos del Dos de mayo, los mamelucos fueron señalados como los responsables de pasar por cuchillo a todos los moradores de una casa de la Puerta del Sol. El pueblo madrileño se ensañó con ellos en una sangrienta lucha que Goya inmortalizó en su cuadro La carga de los mamelucos en la Puerta del Sol.

EL PENE DE RASPUTÍN: MUSEO ERÓTICO DE SAN PETERSBURGO

El primer museo del erotismo, cuyo centro de atracción es el pene del legendario monje Rasputín, ha abierto sus puertas en San Petersburgo (noroeste) en un clínica de urología que espera con ello atender mejor a sus clientes.

La exposición permanente está abierta al público, que puede admirar una impresionante colección de falos de cerámica y de imágenes libertinas, algunas de las cuales datan del siglo XIX.

En el museo, lo que acapara la atención del público es el pene de Grigori Rasputín. El sexo del monje, curandero y consejero del último zar de Rusia y cuyos excesos sexuales son legendarios, está conservado en una solución de alcohol. “Se lo compré por 8.000 dólares a un anticuario francés, junto con archivos que contienen cartas manuscritas de Raputín”, afirma el médico.

“Por supuesto, el museo sirve para satisfacer la curiosidad de sus visitantes, pero sobre todo ayuda a nuestros pacientes a superar sus problemas de impotencia sexual”, afirma el director de la clínica y propietario de la colección, Igor Kniazkin.

Urólogo y sexólogo de 37 años de edad, Kniazkin sostiene que el ambiente del museo reconforta a sus pacientes y los hace ser “más optimistas y más serenos”.

“El objetivo del médico es liberar a sus pacientes de las angustias y de los temores. Los hombres que vienen a consultarnos se sienten mal a causa de sus problemas, y nuestra actitud ligera y alegre los tranquiliza”, explica.

Solamente una parte de los cerca de 12.000 objetos eróticos que Kniazkin posee son expuestos en su clínica. “Guardo los objetos de valor en mi casa”, reconoce.

Muchas de las piezas expuestas son regalos de pacientes, como una vieja fotografía en blanco y negro de una Venus Calipige contemplándose en un espejo, adquirida en Londres por un empresario ruso, o una pequeña escultura que representa un termómetro en el sexo de una mujer, obserquio del escultor Zurab Tseretelli.

El director del museo del Ermitage “Mijail Piotrovski también me regaló algo”, dice Igor Kniazkin, que cita con evidente orgullo nombres de la élite rusa. “Ellos vinieron a consultarme”, dice, agregando inmediatamente: “como médico no tengo derecho a divulgar sus diagnósticos, pero sus nombres… ¿por qué no?”.