UN NOMBRE DE CUENTO (cuento)

Érase una vez una familia que era muy, muy, muy, muy… pero que muy, muy, muy, muy feliz. Era tan feliz que creía que nunca, en casa alguna, podría caber tanta felicidad como había ya en la suya.
¡Qué equivocados que estaban…!
Lo que no sabían, y pronto lo descubrirían, era que toda su felicidad, esa que creían inigualable, iba a ser pronto sobrepasada.
Y lo sabrían pronto… muy pronto. Tan pronto como cuando este cuento se termine de contar.
¿Y cuál era el motivo?
Pues el secreto para tanta felicidad no andaba muy lejos de allí. Es más, estaba bastante más cerca de lo que ellos pensaban…
En realidad, ese secreto estaba tan cerca como su propia mamá, la mujer más guapa de todo el reino en el que vivían.
Ella era esa mujer por la que los Reyes serían capaces de llevar su país a la guerra, y por la que hasta los duendes escapaban de los cuentos… y solo para verla sonreír.
En realidad, el secreto no solo descansaba en su mente, sino también en su barriga, donde había hibernando algo que la hacía parecer más hermosa aún.
Ese algo era aún tan pequeño, tan pequeño… pero que tan pequeño que apenas si superaba el tamaño de un garbanzo.
Y ese pequeño garbanzo empezaba a crecer en el huerto más mágico de todos, y pronto sería una habichuela, y después empezaría a metamorfosearse como una mariposa, y cambiaría sus alas por bracitos hasta convertirse en un bebé…
Pero eso sería más adelante. Por entonces no era más que un garbanzo diminuto con corazón.

Ese invierno era frío y lluvioso, y todos, miraban la nieve que caía del cielo gris. Resguardados del frío pensaban el nombre que pondrían a ese bebé cuando creciera y decidiera vivir con ellos.
– ¿Por qué no le llamamos Juan? – preguntó el papá, recordando a un Juan especial que una vez hubo en su vida
– me gusta – dijo la mamá, sabiendo que ese nombre también era especial para ella
– pero… ¿Y si es una niña?
– si es niña se puede llamar África – dijo una de las hermanas
– está bien – dijo la otra hermana, un tanto pensativa – todos esos nombres me gustan, pero ¿qué hacemos mientras?
– ¿qué quieres decir, cariño? –  Le preguntó la mamá, acariciando su barriga
–  pues que esos nombres serán para cuando nazca o cuando sepamos si va a ser niño o niña. Mientras tanto le tendremos que poner un nombre ¿no?
– síííííí – dijeron todos, muy contentos
– ¿y qué nombre le podemos poner?
– pues no lo sé – dijo la mamá, intentando sonreír, disimulando unas náuseas  que llevaban varios días acompañándole
– yo tampoco – dijo el papá – ¿se te ocurre a ti algo?
– pues sí – dijo sonriendo la hija mayor
– si es pequeño como un garbanzo, mientras no sabemos si es niño o niña, podemos llamarle así
– ¿así, cómo? – preguntaron extrañados
– ¡Garbancito! – –dijo, recordando el nombre del cuento
– me parece un  nombre perfecto – dijo la mamá, sonriendo a su hija.
Muy felices, y abrazados los unos a los otros, todos comprendieron que, efectivamente, esa cosita que acababa de instalarse en la barriga de mamá ya empezaba a hacerles más feliz su nueva vida.

Y colorín colorado
Un bebé hemos inventado
Y colorín colorelo
Estamos deseando verlo

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UN MOTRILEÑO A EUROVISIÓN: JAVI MOTA

No sé si es en serio o no, supongo que sí. A mí me lo han mandado desde Motril.

Un motrileño se presenta a Eurovisión. Al principio me creía que era otra broma en plan ELCRUSAITO, pero después de verlo creo que es algo más serio que eso. Mucho más.

A mí no me gusta esta música, ni mucho menos Eurovisión (la veía de pequeño todos los años) pero si desde aquí podemos apoyar a alguien de la tierra ¿por qué no?

Se puede votar para que vaya a Eurovisión.

GOYA: LOS FUSILAMIENTOS DEL 3 DE MAYO

Ya en 1814, después de la expulsión de los franceses que habían invadido España, Goya realiza estos dos cuadros, el 2 de mayo y el 3 de mayo en Madrid, para los que pidió una cantidad de dinero a la Regencia. Goya en esa época era sospechoso de afrancesado, y se inicia en él un sentimiento de ser perseguido o amenazado por el retornado Fernando VII. Aparte de la viva impresión que le había causado la guerra, que le impulsó a realizar sus famosos Desastres, estos dos cuadros le permiten en cierta manera afirmar su adhesión al pueblo español, más allá de sus compromisos intelectuales que le aproximaban a la cultura y la política de la Ilustración. En todas sus obras el protagonista absoluto es el pueblo, en su masa anónima, héroe colectivo y no figura particular como podía serlo el general victorioso o el rey en el campo de batalla. Éste es un concepto claramente romántico y moderno de entender la guerra y los logros nacionales, que se atribuyen al pueblo y su voluntad, más que a sus dirigentes. En el cuadro de los Mamelucos es la masa popular la que envuelve a los guardias egipcios que formaban parte de la tropa francesa, tristemente célebre por su ferocidad en los ataques a la población civil. En éste de los Fusilamientos, lo que vemos son las consecuencias de aquella resistencia de los madrileños. El modo de componer la escena determina las características de los dos grupos protagonistas: por un lado los ejecutados, ofreciendo su cara al espectador y al grupo de los verdugos, rostros vulgares, atemorizados y desesperados, en toda una galería de retratos del miedo que Goya nos ofrece. Cada uno se recoge en una postura diferente, según sea su actitud ante la muerte: está el que se tapa el rostro porque no puede soportarlo o el que abre sus brazos en cruz ofreciendo su pecho a las balas. Este personaje en concreto es un elemento terriblemente dramático, puesto que mira directamente a los soldados, y su camisa blanca atrae el foco de luz como una llamada de atención a la muerte que se acerca. A sus pies, los cuerpos de los ajusticiados anteriormente caen en desorden. Detrás, los otros sentenciados que aguardan su turno para ser fusilados. El otro grupo, paralelo al anterior, lo conforman los soldados franceses que van a ejecutar a los patriotas. Los soldados están de espaldas al espectador, que no puede ver sus rostros, puesto que no tienen importancia: son verdugos anónimos, ejecutando una orden. Su formación es perfecta, en alineamiento mortalmente eficaz, con un movimiento unísono en todos ellos; su operatividad aterra. Todos ellos se encuentran en un exterior nocturno, indefinido, pero que históricamente se sabe fue la montaña de Príncipe Pío, donde según las crónicas se pasó por las armas a los sublevados de la jornada anterior. La pincelada de Goya es absolutamente suelta, independiente del dibujo, lo que facilita la creación de una atmósfera tétrica a través de las luces, los colores y los humos. La composición fue prácticamente copiada por un gran admirador de la pintura española, el impresionista Manet para la Ejecución de Maximiliano en México. Tanto el 2 de Mayo como el 3 de Mayo aparecen en el Museo del Prado desde el primer momento. La única ocasión en la que salieron fue en la evacuación que los republicanos efectuaron en 1936 para salvaguardar las grandes obras de la pintura del Prado durante la Guerra Civil.

EL DUELO JOSÉ TOMÁS Y ENRIQUE PONCE… ¡NADA DE NADA!

Antonio Matilla, empresario de la Monumental catalana, lo ha intentado por activa y por pasiva, pero finalmente ha dejado claro que el posible mano a mano televisado entre Enrique Ponce y José Tomás en Barcelona no se llevará a cabo.

Enrique Ponce ha puesto como condición para que se lleve a cabo este mano a mano la televisión, y todos sabemos que en los cálculos de José Tomás no entra formar parte de festejos televisados. A partir de aquí ya no se puede hacer nada más. Por tanto, esta posibilidad está cortada de raíz totalmente. No hay que darle más vueltas, si uno quiere televisión y el otro no la quiere, lo mejor es que toreen cada uno por separado.

No se quieren ver ni en pintura, y, una vez más, los grandes aficionados se quedarán sin ver el mano a mano más esperado de los últimos tiempos entre los dos más grandes. ¿Te imaginas esa corrida, y además en televisión? ¡Qué pena!

Sí, a mí me gustan los toros.

¿CÓMO SE LLAMABA A LOS TOREROS HASTA EL SIGLO XVIII?

El torero, como todos sabemos – aunque a algunos guste, y a otros no – es  la persona que se dedica a la lidia de toros bravos, tanto a caballo como a pie.

Esta acepción empezó a utilizarse en el siglo XVIII.

Durante los siglos XVI y XVII se llamaba matatoros a los que, como su nombre indica, daban muerte a los toros, y toreros de banda, porque llevaban en sus ropas una banda que los acreditaba, a los subalternos.

A los que toreaban a caballo se les llamaba “toreadores”, voz que ha caído totalmente en desuso y que ha sido sustituida por picador y rejoneador

Un chiste de toreros

Un torero se casa y la noche de bodas le confiesa a la novia:
– Maria tengo un testiculo menos.
– Pepe, confesión por confesión, yo no soy virgen.
– Pero Maria, lo mio fue de una “corrida”.
– Y lo mio ¿qué te crees que fue, de una pedrada?.

¿DE DÓNDE VIENE LA EXPRESIÓN ESTAR A DOS VELAS?

Estar a dos velas

Es lo mismo que estar sin parné, sin dinero. La procedencia de esta frase es incierta. El folclorista José María Sbarbi en su obra Gran diccionario de refranes, comenta acerca de esta expresión: “Como en las iglesias, después de terminadas las funciones religiosas, se apagaban todas las luces menos 2 que quedaban delante del sagrario, y como éstas alumbran poco para el espacio tan grande de aquéllas (las iglesias), puede decirse que quedan tristes y medrosas y, por lo tanto, se compara con el ánimo del individuo que no tiene dinero”. Al experto José María Iribarren esta explicación no le convence y sitúa el origen del dicho en las timbas y partidas de naipes antiguas, donde el banquero solía colocarse entre un par de velas. En este supuesto, dejar al banquero a dos velas o quedarse a dos velas equivaldría a dejarle sin un céntimo.