MI MUSA desvarío mental

  • ¿  ESTO QUE VAIS A LEER ES SOLO UN RELATO. NO ES UNA CARTA PERSONAL:

Tú crees que existen las musas? – me preguntó un día, casi sin esperarlo,

mientras nos reponíamos de uno de nuestros ansiados asaltos al tren de lo nuestro.

Me sorprendió porque nunca me hacía ese tipo de preguntas… Es más, en esos momentos en los que nuestros cuerpos aún descargaban una adrenalina animal, ni siquiera solía hablarme.

Ella, tras el ritual, siempre se quedaba tumbada mirando al techo, con una respiración jadeante que aumentaba el volumen de sus turgentes senos, y con sus piernas flexionadas graciosamente, juntando y separando sus rodillas lentamente mientras con la yema de sus dedos buscaba la palma de mi mano para acariciarla sensualmente.

Eran esos momentos mágicos como ningunos…

Y ese día nuestros cuerpos habían interactuado de manera diferente, al igual que nuestras bocas y nuestras manos… Incluso los improperios que nacían en nuestro momento de máxima pasión parecieron diferentes también.

Y su pregunta me cogió desprevenido, fuera de juego, y no supe responder.

– ¿a qué viene esa pregunta? – le dije, intentando pensar una respuesta

– no sé – dijo mientras sus dedos seguían dibujando corazones en la palma de mi mano – tengo curiosidad.

Lo que me sorprendió fue que preguntara algo que estuviera relacionado con ese tema de la escritura… Podía decirse que eso era algo que no parecía importarle mucho. Tampoco era algo que me molestara…

La habitación seguía oscura, y mi cuerpo aún intentaba alejar los últimos estertores convulsivos que acompañaban a un pensamiento que no podía alejarse de ella y de su cuerpo mágico.

¡Dios… Cómo la quería en esos momentos tan nuestros!

– ¿Existen o no? – me preguntó de nuevo.

No supe responder, o más bien temí hacerlo por temor a que se riera de mi respuesta, por lo que preferí mantenerla alejada de sus oídos.

La besé en el hombro sudoroso, acaricié su vientre corvo y blando, y callé.

Ella no volvió a preguntar, y siguió con su vaivén de rodillas.

Yo, en cambio, no dejé de pensar…

Hay mucha gente que escribe…”

todo el relato corto en pdf……………mi musa

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6 pensamientos en “MI MUSA desvarío mental

  1. Esto es muy bueno, Josa. Sobre todo las frasecitas finales en letra pequeña.
    ¿qué quieres que te diga?
    Creo en las musas, pero de índole masculino. Auténticos hombres fuentes de inspiración, ya sea una mirada, el timbre de voz, o la forma de reírse.
    Creo en estos musos para poder crear personajes y actuar, y poder ser milyuna mujeres distintas, una actriz al fin y al cabo.

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    • Estoy preparando una prueba bastante importante en la que interpreto a una mujer muy distinta a mí, totalmente anulada por su pareja. Es cuando “los musos” hacen su trabajo, porque coactuar con el otro actor es muy difícil.
      Gracias por este relato, que sí, que es un RELATO.

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  2. oh amigo mío eres el mejor. Qué orgullosa estoy de tener un amigo como tú. Te juro que a veces no me puedo creer que pueda ser amiga de alguien que escribe tan bien. Eres un auténtico crack y deberías ser famoso. Pero claro, entonces te olvidarías de nosotros. Dale un beso muy fuerte a tu musa, que yo sí sé que es ella.

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  3. yo quiero ser la musa de alguien. Al menos espero serlo de mi marido todas las mañanas y las noches. Este minirelato me ha hecho pensar en él y en la forma en que me mira. Yo creo que soy su musa

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