Publicado en DESVARÍOS MENTALES (tormentas imaginarias), MICRORRELATOS (a mí con esas), Uncategorized

EL MAESTRO (desvarío mental)

UN PEQUEÑO HOMENAJE A LOS ANTIGUOS MAESTROS EN FORMA DE RELATO CORTO.

Aquí estoy, caminando hacia ti, mi amor – dijo el viejo profesor, mirando al cielo, mientras era conducido por los dos militares hacia el patio donde se encontraría con el vil garrote.

El cielo era tan gris como los trajes de los dos agentes, que ni siquiera le miraban, empujándole con la culata de sus fusiles para que andara más deprisa. En el medio del patio estaba esa tétrica silla de maderas ennegrecidas. A su lado un cura, a quien conocía de sobra, el director de la prisión, y ese alcalde siniestro, que había llevado allí a su hijo Paquito para que viera todo. El cansado maestro miró al niño y sintió pena. El niño no sintió ninguna y sonrió maliciosamente.

Ahí voy, mi amor, para cuidar de ti en la muerte como no fui capaz de hacer en vida – dijo a su difunta esposa, mirando al cielo y recordando cómo la habían matado y violado durante los más de tres años que él pasó en prisión, detenido por llevar la contraria a un alumno mal educado, pero con muy buenas influencias.

– ¿Quién descubrió América? – le preguntó ese día en clase

– el Generalísimo, por la obra y gracia de Dios

– no, Paquito – le dijo sonriendo – fue Cristóbal Colón

– ¿insinúa usted que nuestro Generalísimo no es tan importante como para descubrir América?

– yo no insinúo nada – le dijo muy serio – solo digo que no fue él quien la descubrió, sino Colón

– pues yo le digo a usted que es el Generalísimo el más poderoso e importante de todos los hombres, y fue él quien descubrió también América, y no ese Colón como usted dice, maldito rojo. Si ya lo dice mi padre, que usted es un rojo y un comunista

– ¡Sal ahora mismo de clase!

– sí que me voy – le dijo el niño, con mirada asesina – voy a decirle ahora mismo a mi padre que usted ha insultado al Generalísimo.

Para su desgracia – pensaba el cansado maestro, sintiendo ya la opresión del garrote  sobre su cuello – ningún niño fue capaz de contradecir a Paquito, el hijo del señor alcalde.

Allá voy, amor mío, por fin podré descansar en paz y cuidar de ti en la muerte como no fui capaz de hacer en esta vida – dijo, mirando al niño y sonriéndole, intentando demostrarle que nada tenía contra él. Paquito, como él mismo, no era sino una víctima más.

Anuncios

Autor:

mi blog solo de relatos: http://josaliteraria.wordpress.com

7 comentarios sobre “EL MAESTRO (desvarío mental)

  1. Josa, yo también fui maestro en mi tiempo (cuando las clases eran clases y no en lo que las habéis convertido hoy en día, y te agradezco el blog de hoy.
    pero el relato es casi “gilipollesco”, absurdo, idiota, y hasta de imbéciles. ¿Quién se puede creer semejante patraña? ¿Es esto tu homenaje a Zp con su memoria histórica? Me has puesto de mal humor y como te aprecio un poquito prefiero callar ahora

    Me gusta

  2. Miguel eres un bestia, un maleducado y un maledicente. ¿Por qué no dejas que la gente se exprese, lees, y te quedas con lo bonito de las historias?
    siempre pensé que estabas amargado, pero yo creo que es algo más que eso.
    Que te vaya bien, que sin duda lo necesitas
    Un beso y una flor para que también sonrías

    Me gusta

  3. Pues me parece genial y sobretodo por que has conseguido tocar las narices a Miguel tanto o más de lo que el suele tocarnos a los demás con sus etiquetas de “Literatura para mujeres”… “Bazofia” y demás perlas

    Me gusta

DEJA TU COMENTARIO (bueno o malo)

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s