LAS PALABRAS PEOR PRONUNCIADAS EN ESPAÑOL

ESTAS SON LAS PALABRAS PEOR PRONUNCIADAS EN ESPAÑOL

Viniste – veniste

Trastorno – transtorno

Prejuicios – perjuicios

Idiosincrasia – idiosincracia

Sarpullido – zarpullido

Ineptitud – inaptitud

Madrid – Madri

Esparadrapo – esparatrapo

Helicóptero – helicotero

Fortísimo – fuertísimo

Croqueta – cocreta

Tortícolis – torticulis

Popurrí – pupurri

Pobre – probe

Restricción – restrincción

Haya – Haiga

Mahonesa – bayonesa

Pamplona – plamplona

Solidaridad – sodilaridad

Institucionalización – institutonalización

COSA DE BRUJAS relato corto

Un relato corto acerca del amor. Nada más (y nada menos)

“Todo parecía rezumar paz y tranquilidad en esa noche de primavera. Las suaves dunas de ese desierto tranquilo apenas si eran pisadas, el aire entraba y salía por las cuevas como si no existiera, y allí los lobos imaginarios dormían, alejados del jolgorio de la noche. Era la cueva más grande, esa que estaba recubierta de rocas blancas y perfectamente alineadas, por donde se intuía algo de esa vida que de allí se escapaba. Era solo por allí, a través de una infinidad de galerías angostas, que se cruzaban unas con otras, sin ningún sentido, por donde se podía llegar hasta la morada de la vieja y solitaria bruja que, una vez más, empezaba el ritual diario para preparar su hechizo…”

TODO EN PDF………….Cosa de brujas

TODO EN WORD………..Cosa de brujas

DIOS SENTADO EN EL BANQUILLO DE LOS ACUSADOS POR LUNACHARSKI

Anatoly Lunacharski (1875-1929) fue Comisario de Instrucción para el Narkompros (Comisariado Popular para la Instrucción Pública) entre 1917 y 1929. Lunacharski presidió el tribunal que se declaró competente para juzgar a Dios por crímenes contra la humanidad.   El cargo principal fue el de genocidio.  A lo largo de las 6 horas que duró el juicio los fiscales fueron presentando innumerables pruebas que demostraban la culpabilidad del Todopoderoso, basándose principalmente en hechos históricos. En el banquillo de los acusados Dios, representado por una biblia, fue defendido por abogados designados a dedo por el estado soviético. La principal baza en la defensa fue la declaración de enajenación mental, desequilibrios psicológicos y fallos psíquicos de este, por lo que solicitaron su absolución. El tribunal desde un principio mostraba su rechazo a una absolución del acusado, ya que los delitos imputados a este eran sumamente graves.
Tras varias oras de deliberación, el tribunal popular encargado de juzgar el caso, declaró a Dios culpable de todos los delitos cometidos instando al presidente del Tribual a que dictase la sentencia. Esta fue clara: Se condenaba a Dios a morir fusilado a las 06:30 horas del 17 de enero de 1918. La ejecución de la sentencia fue llevada a cabo por un pelotón de fusilamiento mediante 5 ráfagas de ametralladora contra una de las estatuas religiosas que todavía quedaban en suelo soviético. El 7 de agosto del mismo año, la estatua contra la que había disparado los miembros del pelotón de fusilamiento fue definitivamente derribada y destruida

GALA DALÍ, ¿MÁS QUE AMOR?

Desde que vi por primera vez el cuadro GALA DE ESPALDAS, de Dalí, me impresionó la historia de amor que había entre ellos. Yo, en ese cuadro veo  algo más que a Gala.

Marcel Duchamp ¿el artista más influyente del siglo XX?

En 2001, el Sunday Times puso en marcha una encuesta entre 500 críticos curadores y directores de museos para determinar quién era el artista más influyente del siglo XX, la respuesta colocó en el podio a Marcel Duchamp, padre del arte conceptual, pero esos mismos referentes eligieron a Picasso como el artista más representativo del siglo XX. Encarnó la modernidad en sentido absoluto, pero fue al mismo tiempo un estudioso de la tradición y de la historia del arte, que hizo sus primeros bocetos inspirado en una escultura griega. Nadie conoció a los maestros como el joven audaz que experimentaba con los nuevos ismos. Saca de acá y de allá, copia, aprende, cambia, vuelve al Renacimiento, se inspira en las máscaras africanas y, como un caníbal, se apropia de lo que ve en el Panteón de sus elegidos. Velázquez y el Greco fueron espejos en los que se miró cuando a los diez años entró por primera vez en el Prado; ese día tuvo sus reparos frente a la imagen edulcorada de Murillo. Sabía mirar.