Y HABLANDO DE LA ALHAMBRA…

Y hablando de la Alhambra ¿cómo olvidarnos de la mejor de sus sucedáneos? LA ALHAMBRA ESPECIAL 1925,

posiblemente una de las cervezas más ricas del mundo

LOS PROFES DE HISTORIA y LA ALHAMBRA

Desde aquí me gustaría hacer un pequeño homenaje a los profes de Geografía e Historia (Humanidades), esos, a veces incomprendidos, pero que se encargan de una de las asignaturas más bonitas: la de enseñar lo que ha pasado en el mundo. Es decir, son los que enseñan cultura.

Yo recuerdo la primera vez que fui a la Alhambra con el instituto. EStaba en segundo de BUP, y mi profe era “la pelillos”. La llamábamos así porque era una mujer menuda, con el pelo muy raro, como con poco pelo, pero era una gran profesora. Y muy buena.

En los exteriores de la Alhambra dije: Pues no es para tanto esto de la Alhambra.

Dios, mi frase le hizo más daño que al mismo Boabdil, y desde ese momento no se separó de mí, mostrándome todo, explicándome todo y contándome muchas historias que allí pasaron. Tengo que decir que la Alhambra gusta por sí sola, pero cuando eres un crío, que alguien te la explique así hace todo más maravilloso, más mágico, y desde entonces estoy enamorado de la Alhambra.

Gracias profe, y gracias  atodos esos profes de Historia, como Antonio Parejo, Chus, Sarmiento, Paquillo “el soci”, Gabriel, Marcos, etc.

LEYENDAS DE LA ALHAMBRA: EL VELLUDO

Todo el mundo en Granada ha oído hablar alguna vez de EL VELLUDO, al menos en la época en la que los árabes vivían en la maravillosa Alhambra.  Las viejas y las nodrizas asustaban a los niños, amenazándolos con llamarle si no dejaban de llorar.

Se dice de él que era un alma en pena de un cruel rey moro que mató a sus seis hijos y los enterró bajo las bóvedas de la Alhambra, en venganza de lo cual éstos le perseguían todas las noches. Desde entonces sigue la leyenda creada en torno a este personaje singular de la historia granadina y de la Alhambra