MARTES 8 DE FEBRERO DE 2011 Si todos los derechos son reservados, ¿son todos los zurdos muy habladores?

BIENVENIDO A MI BLOG  (dedicado a mi padrino)

PASEN Y… ¡LEAN!

EL DEMENTE (dedicado a las tres rubias)

Ya me imaginaba yo que terminaría pasando algo así, que te echarías atrás, y que dirías eso de “¿yo? Yo no dije nada de eso”… En el fondo me lo esperaba. Menos mal que tengo un testigo. ¿Verdad, Isa?

Gracias a mi buena memoria lo recuerdo todo perfectamente, como si estuviera reviviendo ese momento. En la cafetería estábamos los tres, tomando unas cervecitas y con muchas ganas de hablar y compartirnos. Nuestros trabajos nos impedían vernos con la asiduidad que nos gustaría, y ese día teníamos tan poco tiempo y tantas cosas que compartir que ninguno sabía bien por dónde empezar.

El momento era mágico, entre vosotras dos seguía existiendo esa conexión extraña, esa que con miraros a los ojos decía tanto, y yo me mantenía en un segundo plano esperando que alguna empezara a hablar.

Otro sorbo de cerveza más mientras el silencio seguía adueñándose del momento, miradas cómplices mezcladas con sonrisas nerviosas y pocas palabras…

Ninguno de los tres sabía muy bien qué decir porque los tres parecíamos encontrarnos mejor que la última vez que coincidimos. Al menos eso parecía.

-Bueno, Isa, ¿y tú qué tal? – preguntaste al fin – ¿cómo te va todo?

-fenomenal – contestó, arrebatándote tu coletilla, lo que nos hizo reír

– me alegro – dijiste tú, y ella comenzó a hablar, sonriendo y demostrando que lo que acababa de decir no era una simple frase, sino una realidad.

Realmente se le veía fenomenal, y los dos nos sentimos bien por ella.

Nuestra amiga siguió hablando, y tú preguntando… y yo, escuchando. Todo volvía a ser como aquella primera vez, y los miedos fueron desapareciendo, volviendo a ser ese trío de rubias peligrosas con el que un día nos bautizamos.

En poco tiempo empezamos a sentirnos mejor. Ella siguió hablando mientras nosotros escuchábamos, pero tú esperabas impaciente y nerviosa – se veía en tu mirada –  como si quisieras contar algo que no podías, o que no te atrevías a compartir con nosotros.

El clima empezaba a dibujarse como queríamos, y nos sentíamos bien de nuevo.

¡Pero llegó ella!

No puedo decir que me cayera bien – ni mal. Esa mujer apareció de la nada, saludó amistosamente, cometimos el error de sonreírle, y se hizo dueña de nuestro ambiente.

Con su cerveza en mano se sentó junto a nosotros, comenzó a hablar, y a hablar, y a hablar más, y no dejó que nadie más lo hiciera. Ella monopolizó el escaso tiempo del que disponíamos, y nadie fue capaz de hacerla callar. ¡Maldita cortesía!

Cinco minutos después ella seguía hablando y nosotros escuchándola, mirándonos con complicidad, pidiendo que alguien le hiciera callar de una maldita vez.

Ella hablaba de hombres que había conocido, y que a nosotros no nos interesaba conocer; contaba chistes picantes que ya nos sabíamos pero que le reíamos -¡maldita cortesía! – y hablaba y hablaba, convirtiendo el trío en un número par.

Tú me mirabas sonriendo, pero en tu mirada no estaba la sonrisa forzada que dibujabas en tu boca. En tu mirada había algo más que no acertaba a descifrar pero que yo imaginé como odio.

En un momento que se levantó para ir a la barra lo dijiste. Lo recuerdo perfectamente.

-¡Dios mío, si pudiera la mataba! – dijiste, demostrando lo mal que te caía

– ¡pobre! – dijo Isa, sonriendo

-¿pobre? – dijiste tú – mira, se ha sentado en mi abrigo y mira como lo ha puesto… ¡yo, la mataba!

– tampoco es para tanto mujer

– ¿Que no? – dijiste de nuevo mientras, con tus manos, intentabas planchar el marchito abrigo de color marrón – en serio, si pudiera la mataba.

Las dos sonreísteis, incluso soltasteis una sonora carcajada. Ninguna os disteis cuenta de que yo no.

Y ella volvió, se sentó de nuevo en el sillón, y siguió con su discurso aburrido e insulso, creyéndose graciosa e importante por culpa de nuestra absurda educación y cortesía. Y siguió contando chistes malos y recordando anécdotas que solo importaban a ella hasta que el maldito reloj volvió a hacernos saber que nosotros no éramos los dueños de nuestro tiempo.

Cuando salimos vosotras os fuisteis juntas. Yo, sin saber por qué, la seguí.

Te juro que seguía hablando incluso sola. Sin duda esa mujer tenía muchas cosas que contarse a sí misma… ¡Pobre!

La seguí por la plaza, después por una de las pequeñas calles del pueblo, mientras la noche se iba fundiendo lentamente con mi estado de ánimo. Ella caminaba con paso ligero, como si supiera que alguien la estaba siguiendo, y yo la seguía silencioso, sin saber muy bien aún el porqué de lo que estaba haciendo.

Al principio pensé que esa mujer había despertado mi compasión, que necesitaba seguirla para saber dónde vivía, si estaba sola, o vete tú a saber qué.

Fue al llegar a aquel viejo callejón, cuando comprendí que allí nadie podría verme, cuando comprendí que no había sido la lástima la que me había hecho seguirla, sino la rabia.

Y fue entonces cuando vino a mí tu deseo, cuando vino a mí tu frase: “Si pudiera la mataba”

Y allí fui presa del extraño contraste entre mi ira y mi calma, y me dejé llevar por la primera, que siempre solía vencer en sus desiguales duelos.  Y, observándola en su patético monólogo, llegaron a mí visiones dantescas y terroríficas con sus acentos místicos más desgarrados, convirtiendo el futuro inmediato en un cuadro violento en el que yo era verdugo, y ella víctima.

Y allí, a escasos dos metros de su espalda, saqué de mi abrigo un cuchillo que cogí del cafetín sin que nadie me viera, y sin que yo mismo lo supiera, comprendiendo que si tú no podías hacerlo yo sí que podía.

Es más, te lo debía… Todo por una amiga como tú, que se merece todo.

De todos modos, ¿quién iba a echar de menos a una mujer como ella? Nosotros, desde luego, no – pensé sonriendo mientras el cuchillo, aún manchado de mantequilla, se clavaba en su espalda primero, después en su cuello, y finalmente en su corazón. Ella intentó preguntarme porqué, y, curiosamente, en ese momento no le salían las palabras.

-Por una amiga –  le contesté yo mientras volvía a clavar el cuchillo en su vientre, sonriendo ante la nula posibilidad de que volviera a molestarte nunca más.

Tú lo dijiste. “Si pudiera la mataba”.

Así que, querida, me debes una.

Y recuerda, tengo un testigo… ¿verdad Isa?

 

CERVANTES Y DEPORTE. EL DEPORTE EN LA OBRA DE CERVANTES

Según la obra del gran Miguel de Cervantes hemos podido conocer muchos deportes típicos de la época. Algunos de ellos – la gran mayoría – han llegado hasta nuestros días.

Hay en todas sus obras algún deporte o juego de la época: En El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, La Galatea, La Gitanilla, Las novelas ejemplares, pero es en Los Trabajos de Persiles y Segismunda donde se hallan referencias a reminiscencias olímpicas, juegos atléticos (carrera, lucha, lanzamiento de barra y tiro con arco) y otros deportes y actividades como: billar, caza, equitación, esgrima, pelota, pesca, torneos, juegos de cañas, toros y sortija.

En el capítulo veintidós se relatan las fiestas que hacía el rey Policarpo en una de las islas situadas junto a la de Ibernia y en la que se nombraba rey al hombre más virtuoso para evitar la ambición y la codicia y hacer resplandecer la justicia y la misericordia. Este organizaba alegres fiestas y entretenimientos con el fin de evitar la melancolía en el pueblo, entre las que se celebraban unos juegos, que los gentiles llaman olímpicos, en una playa.

LA BELLA DESCONOCIDA: LA CATEDRAL DE PALENCIA

Así la llaman en verdad: la bella desconocida. Y no les falta razón a quienes lo hacen

SNOPES, LA PAGINA PARA VERIFICAR LAS LEYENDAS URBANAS Y RUMORES

snopesSnopes, también conocida como Urban Legends Reference Pages, es una página conocida en el mundo de internet que sirve para verificar si son ciertas o no todas las leyendas urbanas que circulan por el mundo, también de internet. También sigue otras historias de procedencia incierta en la cultura popular.

Snopes fue fundada y sigue dirigida por Barbara y David Mikkelson, una pareja californiana que se conoció en el grupo de noticias alt.folklore.urban. Su método habitual es el seguimiento de las fuentes del rumor o leyenda urbana, contrastando la información con fuentes verificables y clasificando los rumores como “ciertos”, “falsos”, “dudosos” o “imposibles de verificar” .

LAS PROFESIONES LIBERALES VS LAS PROFESIONES SERVILES

Antiguamente, los grandes filósofos no tenían que trabajar con sus manos (labores duras quiero decir) y dejaban ese trabajo para esos otros que no eran capaces de filosofar. Grancias a ellos, aún hoy se habla de profesiones liberales (propias de hombres libres) y de profesiones serviles (propias de esclavos) para designar a los que usan, o no usan, sus manos. No hace falta decir que todos los honores son para los liberales, a los que todo el mundo respeta aunque no se merezcan – a veces – dicho respeto. He dicho a veces ¿vale?

Los  filósofos y poetas clásicos no quisieron ver nunca que era gracias a las manos (no las suyas, sino las del resto de mortales) por lo  que ellos podían estar ociosos, pensar y “filosofar” y dejarlo todo escrito. Y encontraron unas manos que escribieron la exaltación de la labor intelectual como propia de hombres libres, y denigraron las tareas manuales como dignas solamente de esclavos.
En fin, la vida…

JÓVENES TALENTOS DE MOTRIL: LUIS BARBERO MALDONADO

Este que veis aquí es mi primo Luis, “el luisillo”, hijo de mis primos Encarna y Luis. Felicidades chicos, mucha culpa de esto es vuestra. Encarna es hija de mi padrino, y una prima muy especial. Los dos Luises son del Barca (nadie es perfecto)

LA SIMBOLOGÍA DE LOS PROVERBIOS FLAMENCOS DE BRUEGHEL EL VIEJO ( PARTE IZQUIERDA)

MIRA LA PARTE IZQUIERDA DEL CUADRO Y BUSCA:

Ciegos guiando a ciegos: (arriba) una procesión de ciegos anda perdida y está a punto de caer por un precipicio: los estúpidos tienden a seguir a otros que lo son en igual medida.

Quien no malgasta no pasa necesidad. Este hombre está tirando el dinero por la borda. Otra imagen del desilfarro es la del personaje que en primer plano echa rosas a los cerdos.

Mezquindad: a este sujeto le contraría hasta que el sol brille en el agua, y por eso intenta tapar la luz con un gran abanico. Mas arriba un monje cuelga el hábito de la valla, renunciando así a sus votos; simboliza a todo aquel que, se diría hoy, tira la toalla

Cogiendo la anguila: una anguila cogida por la cola lo está solo a medias. Como el hombre que cuenta los pollos bajo el alero (a la izquierda), este personaje haría bien en esperar antes de festejar su captura

MI HOMENAJE A GARY MOORE. DESCANSE EN PAZ

y aquí con otro monstruo, también fallecido, el gran Albert Collins

MI PRIMER RECUERDO DE GARY MOORE: OUT IN THE FIELDS

Esta canción es mi primer recuerdo de Gary Moore, con Phil Lynnot, el cantante y bajista de Thin Lizzy. Esta canción era espectacular. Tendría yo 15 o 16 cuando la escuché por primera vez. Me impresionaron los planos del mástil de la guitarra. ERan otros tiempos

descansen los dos en paz

HA MUERTO GARY MOORE

el guitarrista norirlandés fue encontrado muerto en la habitación de su hotel en Estepona (Málaga).

Ha muerto Gary Moore, el mítico guitarrista de Thin Lizzy, que se hizo famoso para el gran público en lout in the Fields’, ‘Empty Rooms’ o ‘Wild Frontier’.s años 80 y 90 gracias a éxitos como  ‘Still Got the Blues’ , ‘Over the Hills and Far Away’. Otro que se nos va. Descanse en paz.

Su cuerpo ha sido trasladado al Instituto de Medicina Legal (IML), en la Ciudad de la Justicia de Málaga, para que se le practique la autopsia, y a la vista de sus resultados, que serán conocidos próximamente, el Juzgado decidirá  si se incoan diligencias o se archiva el caso y se entrega a sus familiares sin más dilación.

La noticia ha causado conmoción por inesperada, tanto por su edad (58 años), como por el hecho de no tener problemas de salud conocidos. De hecho, Eric Bell, guitarrista al que Gary Moore sustituyó en Thin Lizzy, ha declarado a la BBC: “Todavía no lo puedo creer. Era tan fuerte, era un tipo sano”. “Un guitarrista excelente y un músico dedicado”