DESVARÍO MENTAL EN TORNO A UN CUADRO: EL BESO

Ese día entré en el museo emocionado, como suele pasar cuando entras a un sitio deseado por primera vez. Ella me acompañaba – como siempre – y cada uno iba viendo su cuadro, oyendo la guía a la espera de la explicación.
Frente a este cuadro de los dos amantes besándose me quedé largo rato, sin saber qué hacer o pensar, tan solo absorto en sus colores, en sus brillos y en ese gesto tan claro y contundente. Hasta tal punto anduve absorto que hubo un momento en que creí ver los dedos de esa mujer moviéndose sobre el hombro de su amado.
No me asusté. Todo lo contrario. Al rato, creo que unas lágrimas se deslizaron por mis mejillas. Miré a un lado y otro de la sala, y ella no estaba por allí. ¿Se había quedado en otra sala, o se había metido dentro de ese lienzo?
No pude irme – ni quería hacerlo – y permanecí allí, en solitario, como si supiera que algo iba a suceder.
Las manos de ambos amantes me retuvieron un largo tiempo. La forma de abrazarse no era propia de dos modelos medievales, sin vida, lejanos… Él, sosteniéndola por la cabeza con sus dos manos, ella abrazándolo por el hombro y la espalda… y el beso, eterno, contundente, de esos que son de verdad.
Ese era, sin lugar a dudas, un beso esperado y deseado, un beso furtivo, de esos que se dan dos amantes a los que no les está permitido compartirse.
Me gustó el gesto que adquiere el cuerpo y las formas de las manos cuando uno besa con el alma, como ellos estaban haciendo.
Entonces todo tomó vida en ese cuadro, que dejó de serlo para convertirse en una ventana indiscreta ante la que permanecí inmóvil y emocionado.
Las manos de ese hombre acariciaban y apretaban los mofletes sonrosados de esa mujer que me daba la espalda, pero de la que podía percibir ya su aroma… un aroma muy conocido. Y, de pronto, no sera solo olor lo que sentía, sino también la humedad y el sabor de sus labios y ese músculo que siempre guarda para mí.
Sí, querida, esa mujer eras tú. Esa era tu espalda, ese era tu pelo, esas eran tus manos, y, sobre todo, esa era tu boca.
Él dejó de besarla, de pronto, como si supiera que alguien los espiaba, y me miró por entre los mofletes de ella. Después de sonrojarme – ruborizado y asustado – me sonrió.
Le reconocí de inmediato, a pesar de no ver mas que sus ojos, porque solo alguien como él podría besarte con tanta pasión. Solo alguien como él podría decirte esas cosas que te dijo mientras volvía a mirarte a los ojos para volver a unir vuestras bocas.
– Te quiero todo – te dijo, antes de volver al néctar de tus labios
– Y yo – dijiste, y volviste a besarme, con esa pasión con la que solo tú sabes hacerlo mientras alguien golpeaba en mi espalda para hacerme volver a la realidad de aquella salay de aquel cuadro sin vida.
– ¿Qué te pasa, cariño? – me dijo ella, abrazándome por detrás, entrelazándome con sus manos sobre mi pecho mientras sus labios besaban la parte trasera de mi cuello – ¿te gusta el cuadro?
Eras tú, la misma del cuadro, pero tu piel ya no era un lienzo. te abracé y dejaste que te besara, y el cuadro se convirtió en un espejo.

HOY MARILYN CUMPLIRÍA 85 AÑOS

El 1 de junio de 1926 nacío  una de las actrices más sensuales de todos los tiempos.
De no haber perdido la vida de forma trágica este año Marilyn cumpliría 85 años, con los que contemplaría orgullosa su gran legado artístico.
cosas qeu pasan y que, a lo mejor, se podían haber evitado.
¿Quién se atreve a decir que no era sensual?

POSTERS DE MI INFANCIA: EL EXORCISTA

Qué miedo pasé viendo esta peli en casa de Pepe Rubiño (detrás de la Alsina, ahora Estación de Autobuses) Estaba en séptimo de E.G.B. y la vimos en un vídeo Beta. Jamás corrí tanto hasta mi casa después de ver la peli.

COSAS QUE HACEN MEJOR NUESTRA ESPAÑA: LA BODEGA DE YSIOS

En la zona más bella de Rioja Alavesa, situada a los pies de la Sierra de Cantabria, se levanta la silueta extraordinaria de Ysios. La bodega sorprende y fascina al que visita esta tierra privilegiada, considerada como una de las mejores zonas del mundo para el cultivo de la vid.

El arquitecto Santiago Calatrava la diseñó a través de la sublimación de las líneas de una hilera de barricas. Al igual que su interior, que también sigue su estela vanguardista.

CANCIONES DE MI INFANCIA: IRENE CARA “WHAT A FEELING”

¿A qué lugar se refería Cervantes con ese comienzo de su obra?

EN UN LUGAR DE LA MANCHA DE CUYO NOMBRE NO QUIERO ACORDARME…