EL ÚLTIMO BAILE DEL ÚLTIMO ROMÁNTICO

Diez años he estado siguiendo a ese personaje sanguinolento y macabro sin ningún resultado. Nadie nunca lo ha visto, hasta hoy.
¿Diez años ya?… Parece que fue ayer cuando apareció el cuerpo sin vida de aquella preciosa mujer  en su centro de bellezay me mandaron a investigar. Nada más llegar supe que no era un caso más. Lo que jamás imaginé era que me enfrentaría a un ser tan frío como inaccesible, al que aún hoy no hemos podido cazar. Al menos, ese caso sirvió para destapar un centro que lo que realmente ofrecía era prostitución encubierta.
Hace ya diez años que toda esta historia empezó, aquí mismo, en Galicia, y he recorrido toda la península a la búsqueda de este hombre que algún día atraparé. ¡Juro por Dios que lo haré aunque acabe con mi propia vida, como ya he hecho!
Ha sido hasta el fallido de hoy el décimo asesinato cometido, todos sin ningún móvil aparente, sin ningún patrón establecido mas que el final trágico de sus víctimas, cruelmente acuchilladas por toda su anatomía después de haber fornicado con ellas.
Y eso es lo difícil del caso. No hay un solo especialista que consiga descifrar lo que busca ese hombre, que va dando tumbos por toda la geografía, sin rumbo fijo, y pasando totalmente desapercibido… ¡Menudo hijo de puta! Pero lo encontraré… Lo juro.

TODO EN PDF…………….policia romantico

COSAS DE MI INFANCIA: LAS MOTOS SANGLAS

¿Recuerdas aquellas motos con las que jugábamos? Recuerdo que me encantaban las Motos Sanglas y la Montesa, pero lo que màs recuerdo era aquellos muñequitos con sus cascos, con su cuerpo de goma, y con esos agujeros en las manos para meter los manillares. ¡Qué tiempos!

PERSONAJES DE ESPAÑA EN LOS SIMPSON

LO RECONOZCO, ADORO LOS SIMPSON, Y EL OTRO DIA, VIENDO EL CAPITULO EN EL QUE LOS AEROSMITH VAN A LA TABERNA DE MOE ME PREGUNTÉ SI HABRÍA HABIDO ALGÚN PERSONAJE ESPAÑOL, O RELACIONADO CON ESPAÑA.

¿CÓMO NO?  PLACIDO DOMINGO Y EL REAL MADRID. QUERAMOS O NO ES LO QUE VENDE DE ESPAÑA EN EL MUNDO. NOS CONOCEN POR ESO. TAMPOCO ESTÁ TAN MAL

CRITICA MUY PERSONAL DE LA OBRA DE TEATRO FUGA

Ayer estuvimos viendo la obra de teatro Fuga, recomendada por todo el mundo. Sería por un mal día, o yo qué sé, pero a nosotros nos pareció normalita, un poco aburrida diría yo. La trama es muy facilona, previsible, los chistes fáciles, y del final mejor no hablar.

No, no me ha gustado. De la obra salvo la belleza de Kira Miró, y la simpatía y saber del actor Jose Luis Gil. Nunca me ha gustado mucho Amparo Larrañaga, pero es en el teatro donde se ve si un actor te gusta o no (yo no hablo de ser bueno o malo. De eso no entiendo, ni me atrevería) A mí me resulta cargante.

Y la obra – repito que es la opinión de un simple espectador – me pareció nada original, previsible,y con poco peso.

Repito, es tan solo una opinión. Esperaba mucho más de ella.

EL REQUIEM DE MOZART

En marzo de 1791, Mozart ofreció en Viena uno de sus últimos conciertos públicos; tocó el Concierto para piano n.º 27 (KV 595). Su último hijo, Franz Xaver Wolfgang, nació el 26 de julio.
Pocos días antes se presentó en su casa un desconocido, vestido de gris, que rehusó identificarse y que encargó a Mozart la composición de un réquiem. Le dio un adelanto y quedaron en que regresaría en un mes. Pero el compositor fue llamado desde Praga para escribir la ópera La clemencia de Tito, para festejar la coronación de Leopoldo II.
Cuando subía con su esposa al carruaje que los llevaría a esa ciudad, el desconocido se presentó otra vez, preguntando por su encargo. Esto sobrecogió al compositor.
Más tarde se supo que aquél sombrío personaje (al parecer, llamado Franz Anton Leitgeb) era un enviado del conde Franz von Walsegg, cuya esposa había fallecido. El viudo deseaba que Mozart compusiese la misa de réquiem para los funerales de su mujer, pero quería hacer creer a los demás que la obra era suya y por eso permanecía en el anonimato.
Mozart, obsesionado con la idea de la muerte desde la de su padre, debilitado por la fatiga y la enfermedad, muy sensible a lo sobrenatural por su vinculación con la francmasonería e impresionado por el aspecto del enviado, terminó por creer que éste era un mensajero del Destino y que el réquiem que iba a componer sería para su propio funeral.
Mozart al morir, consiguió terminar tan solo tres secciones con el coro y órgano completo: Introitus, Kyrie y Dies Irae. Del resto de la Secuencia sólo dejó las partes instrumentales, el coro, voces solistas y el cifrado del bajo y órgano incompletos, además de anotaciones para su discípulo Franz Xaver Süssmayr. También había indicaciones instrumentales y corales en el Domine Jesu y en el Agnus Dei. No había dejado nada escrito para el Sanctus ni el Communio. Aunque en un principio Constanze pidió al músico de la Corte Joseph Leopold Eybler que terminase el Réquiem, fue su discípulo Süssmayer quien lo acabó (siguiendo las directrices de Mozart), completando las partes faltantes de la instrumentación, agregando música en donde faltaba y componiendo íntegramente el Sanctus. Para el Communio, simplemente utilizó los temas del Introito y el Kyrie, a manera de reexposición, para darle cierta coherencia a la obra.
Una de las principales influencias de esta obra puede hallarse en el Réquiem de Michael Haydn compuesto en el año 1771 para la muerte del arzobispo de Salzburgo S. C. Schrattenbach.
Aunque al parecer se tocaron extractos del Réquiem en una misa en memoria de Mozart celebrada el 10 de diciembre de 1791, el estreno de la obra completa se produjo en Viena el 2 de enero de 1793 en un concierto en beneficio de la viuda del músico austríaco (Constanze Weber). Fue interpretado de nuevo el 14 de diciembre de 1793, durante la misa que conmemoraba la muerte de la esposa del conde Walsegg, y bajo la dirección del propio conde.
Después de esta interpretación, el conde Walsseg realizó una reducción para quinteto de cuerda, pero la obra no volvió a interpretarse bajo su patrocinio.

Y AHORA… A OIRLO: EL REQUIEM DE MOZART

Una de las obras más bellas que existen. Recuerdo la primera vez que lo oí. Fue en la playa, con unos auriculares y un walkman. No podía creer qeu todos esos sonidos pudieran salir de una misma cabeza. ¡Me quedé alucinado!

El empiece, la música, esas voces que parecen salir de ultratumba… ¡Alucinante!

SE PUBLICA UN LIBRO SOBRE EL DISCO “OMEGA” DE MORENTE Y LAGARTIJA

Escrito en forma de historia oral, más de cincuenta participantes dialogan virtualmente acerca de uno de los discos más sobresalientes de la historia reciente de la música española. ¿Qué tiene Omega para hipnotizar a públicos tan diversos? El acercamiento al lado oscuro y surrealista de Lorca y su encuentro con la poesía de Cohen, además de la alianza con el rock de Lagartija Nick, que sirve de detonante y abre el flamenco a texturas desconocidas. A pesar de su gancho entre el público, se trata de un álbum descarnado, que empezó levantando ampollas y acabó siendo considerado como el mejor de la década, si no más. Su impacto y prestrigio nunca ha dejado de crecer.

En el libro intervienen y dialogan Enrique Morente, Leonard Cohen, Santiago Auserón, Estrella Morente, Aurora y Antonio Carbonell, Vicente Amigo, Negri, Paquete, Kiko Veneno, Montero Glez, Miguel Poveda, Jota y Eric (Los Planetas), Diego A. Manrique, Lee Ranaldo (Sonic Youth), Antonio Luque (Sr. Chinarro), Ian Gibson, Juan de Loxa, Alfredo Grimaldos, José Manuel Gamboa, Mayte Martín y una largo etcétera.

según explica el autor del libro. “Hace algo más de un año contactó conmigo el editor Víctor Lenore, que tenía la idea de dirigir una colección de libros sobre discos legendarios españoles. Me preguntó que qué disco elegiría yo. ‘Omega, le respondí’. Era la única obra de nuestra música popular contemporánea en cuya historia me interesaba ahondar. En el verano de 2010 prosperó la idea y se dio luz verde al proyecto. Contacté primero con Antonio Arias [líder de Lagartija Nick]. Más tarde, ya en septiembre, hablé con Enrique Morente. Quedamos en Madrid, en la terraza del hotel Puerta de Toledo. Superado el concurso de timideces, le hice la siguiente pregunta: ¿Prestaría él, inmerso en mil proyectos, atención y apoyo a la escritura de un libro sobre Omega? Me conmovieron su entusiasmo -‘que existiera ese libro sería un honor’, me dijo-, gratitud -‘soy yo el que tiene que darte las gracias’- y modestia -‘¡Pero si yo no tengo nada que contar!-. Me preguntó directamente: ‘¿Que necesitas?’ y yo le dije: ‘Hablar contigo el tiempo suficiente para saber todo lo que hay que saber sobre el proyecto’. Yo no quería hacerlo si él no quería, pero se comprometió a trabajar conmigo”.

El libro tiene una peculiaridad. Galindo no aparece como narrador. Se limita sencillamente a transcribir textualmente las opiniones de todos los que intervinieron en el proceso de Omega. Un auténtico trabajo de artesano para poder hilar toda la historia a través de diferentes testimonios. Ahí aparecen el propio Enrique Morente, Antonio Arias, Eric Jiménez, Estrella Morente, Raúl Alcover, Juan de Loxa, Miguel Ángel Cortés, Tomatito, Vicente Amigo, Cañizares…

A Bruno Galindo lo que más le entusiasmó del disco fue “cómo está hecho”. “Omega es una esfinge”, dice. “Uno de esos discos que cuando lo escuchas, te vuelves a preguntar: ¿qué diablos es eso? Como en toda obra maestra, hay cosas que nunca terminas de entender. Creo que a los mismísimos Enrique Morente y Lagartija Nick debía planteársele alguna vez esa pregunta, incluso años después”.

El libro cuenta con prólogo de Santiago Auserón y de Leonard Cohen. ¿Fue difícil conseguirlos? “Conseguir cualquier cosa de Santiago Auserón es hermosamente difícil”, responde Galindo. “Su perfeccionismo es legendario, lo que limita muy debidamente sus apariciones en cualquier formato. Valoraré siempre que haya tenido el detalle de participar en el libro. Las palabras de Cohen hay que agradecérselas a su amigo, el traductor y poeta Alberto Manzano, pieza importante, por cierto, en la gestación de Omega, ese disco con tantos padres e historias”.