¿DE DÓNDE VIENE… UN DÍA DE PERROS?

Al principo de todo esta expresión se utilizaba para los días de mucho calor, aunque ahora la utilicemos para hablar de un día difícil, muy difícil… Vamos, lo que viene a ser un día de perros.

En la mitología griega, Canículo era el perro de Orion. También Júpiter tenía un can llamado Canícula, que regaló a Europa para que le sirviera de guardián. Este mismo can pasó de Minos a Procris, que a su vez se lo regaló a Céfalo, y así fue pasando de mano en mano…
La frase empezó a usarse por los griegos que hacían referencia al horrible calor provocado con la aparición de la estrella del Can Mayor o estrella de Sirio, también llamada del Sol, porque nace y se pone con éste. Con el fin de apaciguar la canícula, se le dedicaban ceremonias como a una divinidad que era representada mediante un perro de color rojizo, en alusión al color del Sol. De ahí, un día de perros…