EL ALEGRE DESPERTAR (relato corto)

Cuando María depertó no quiso abrir los ojos. ¿Y si todo se trataba de un sueño en el que aún seguía inmersa? La sensación era tan pacífica, tan hermosa, y tan irreal que no podía creer que estuviera sucediendo… Algo tan bonito no existía para ella. Al menos no en esa cama que compartía con Juan desde hacía ya más de veinte años. En realidad, compartir era mucho decir ya que él tenía su espacio donde solo se podía entrar si era él mismo quien la invitaba – que no era muy a menudo.
Esa mañana – en realidad aún era de noche – las manos de Juan volvían a estar sobre su cara, pero de otra forma, de esa que no daba miedo y que tanto bien le hacía. Era como aquella vez en aquel caserón situado junto a la playa y donde tan bien lo pasaron, y donde -dicho sea de paso – se enamoró perdidamente de él. Hacía tanto tiempo de ese momento que debería haberlo olvidado, pero es que fue la única vez en la que se sintió amada y deseada… Así, sin más. Y eso, para alguien como ella, era algo difícil de olvidar.
La suavidad de esos dedos que volvían a acariciar su cara le hicieron emocionar. Esas falanges amables se abrían suavemente y se esparcían por su piel marchita, que volvía a recobrar su vitalidad, convirtiéndose en una flor en plena primavera. Sus ojos seguían cerrados – aún con más fuerza – ya que no quería despertar del sueño y seguir disfrutando de su feminidad, esa gran desconocida que tanto hacía que se había marchado de su lado.
Y allí volvió a sentirse mujer, y querida, y el paseo de esos dedos sobre su cara fueron bálsamos refrescantes, hacedores de bien, haciéndole volver a sentir mujer, como siempre había sido.
Al abrir los ojos miró a Juan. Éste también le miraba a ella, y le sonrió como nunca le habían sonreído en esa cama. Él acercó sus dedos a su pecho semidesnudo y pegó los labios a su frente.
– Mamá, mamá – dijo el pequeño Juan, casi vencido aún por el sueño, y sonriéndole como solo él sabía hacer
– te quiero, Juan, te quiero – dijo ella derramando una lágrima que se secó antes de caer sobre la caliente sábana, y deseando que una vez – ¡solo una! – fuera su padre quien lo hiciera, aunque ya no le quisiera… aunque ya no lo necesitara
– te quiero mi niño.

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Publicado por

josamotril

mi blog solo de relatos: http://josaliteraria.wordpress.com

6 comentarios sobre “EL ALEGRE DESPERTAR (relato corto)”

  1. leyendo esto diría que el autor tiene una crisis sentimental del carajo. Infidelidad, inseguridad, otra mujer, otro hombre ¿o su pareja le es infiel? Sé lo que digo. Soy doctor en psicología

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    1. ´Entonces, según su teoria…todos los escritores han de ser psicópatas(los de novela negra), narcisitas(los que escriben biografías), y algunos como Tolkien…¿dónde se encajaría?
      Creo que hay que partir de la premisa siguiente: usted ha leído un relato, escrito por un escritor, valga la redundancia. No le está dicho escritor contando su vida.
      Es un relato escrito para sus lectores. Nada más.

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