ESTO SÍ ES UN DESNUDO ARTÍSTICO: Rachel Weisz

Y NO LAS QEU SALEN POR AHÍ CON LA MISMA ETIQUETA QUE, CURIOSAMENTE, LA SUELE PONER LA PROTAGONISTA.

SEXO, DINERO Y OTRAS AMBICIONES (NOVELA POR ENTREGAS A PARTIR DEL LUNES)

a partir del lunes comienzan los capítulos de una nueva novela por entregas. Se llama SEXO, AMOR Y OTRAS AMBICIONES.

Ya podéis imaginar de qué trata. Es una comedia absurda, de una pareja joven y rica que lo tiene todo menos el amor. En realidad no se soportan. Todo empezó con una primitiva, y con un chico que consiguió una cita – gracias al premio – con la chica más pija y más espectacular del instituto. Ahí empezó su desgracia…

A partir del lunes. A ver si tenemos la suerte que tuvimos con los amantes. Esta, quizás, sea más divertida.

LA TAPIA DEL HUERTO CAPITÁN (DESVARÍO MENTAL N.23)

LA TAPIA DEL HUERTO DEL CAPITÁN

Ayer, durmiendo – o intentándolo – volví a aquellos días de mi infancia, cuando regresaba del colegio por las tardes, cargado con mi pesada cartera repleta de libros, y pasaba junto a esa tapia que no nos dejaba ver lo que había al otro lado. Unos – los que se atrevieron alguna vez a mirar – decían que había una casa vieja, un huerto muy grande y una alberca con aguas sucias y muchas ranas y culebras. Siempre quise subirme a la tapia, escalarla y mirar, pero nunca me atreví y jamás pude ver ese espectáculo que, en cambio, sí que imaginé casi a diario.  Mis padres me prohibieron rotundamente subir a esa tapia, y yo, además de obediente, también era miedoso, por lo que siempre me quedé con las ganas (como tantas veces a lo largo de mi vida) 

Allí, al otro lado, se presumían peligros tales como un loco que se comía a los niños, perros salvajes con colmillos afilados y manchados de sangre, y todo tipo de serpientes y de insectos peligrosos…

Ahora, muchos años después, vuelvo a encontrarme con otra tapia. No es aquella tapia de mi niñez, pero también aparece ante mí tan alta como aquella,  igual de blanca e incluso más inaccesible… Y toda la noche paseo junto a ella mientras duerme bajo el haz de luz que le regala la luna, dibujando mis dedos por su pared, intentando buscar un resquicio por el que mirar o entrar, pero esa pared sigue ahí, fuerte, inaccesible, y dormida… Y yo sigo siendo igual de miedoso e igual de obediente que aquel niño asustadizo, y paseo tímidamente, mientras la nueva tapia sigue ajena a mí y a mis deseos… Que no son pocos.

¡Malditas tapias o cualquier otra cosa que impide el paso hacia lo que deseas!

NIRVANA: SMELLS LIKE TEEN SPIRIT (SUBTITULADA)

qué gran tema en aquellos años