HOY ME HA DADO POR LOS FAROS

como ne diría mi padre – y no sin razón – “a los tontos es por lo que les da” VA POR ÉL

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

LA FOTO DEL MURO (desvarío mental número 36)

La mañana de pesca se alargó más de lo debido. Él no sabía gobernar ese barco pero la calma del mar le hizo confiar, y se alejó de la costa. ¡Menudo error! La mañana de pesca se hizo eterna, acompañada de una trágica noche tan larga como su propia vida, que empezó a mancharse de pasado. La mayor parte de la noche la pasó escondido, en la cabina de cristales rotos por la cólera de unas olas que parecían llegar en estampida. El mar se hizo animal salvaje, con hambre famélica, y él fue el alimento elegido para saciarla.
Con las manos atadas al timón, sin fuerza en sus piernas derrotadas y doloridas, miraba en derredor segundo a segundo, cada vez con menos fuerzas, cada vez con menos esperanzas, y con la sal dañando, no sus labios agrietados y sin agua, sino su garganta seca y rocosa.
La noche, como el ruido del mar, se hacía eterna y dolorosa, y él se sintió como lo que vio que realmente era en medio de ese océano desbocado: casi nada… O menos que eso.
El miedo era ya una parte más de él, como el sonido envolvente del mar, que le estaba volviendo loco. Cuando menos lo esperaba – casi rendido y sin fuerzas – levantó la vista y lo vio.
No quiso hacerse ilusiones, pero sus ojos creyeron mostrarle un lejano destello entre las olas oscuras y nigrománticas.
Sí – se dijo emocionado, recuperando eso que hacía poco le inundaba, y que solía llamar felicidad – ¡Era la luz de un faro que apareció por entre las olas!
Esa luz era blanca, radiante, vestida de verde, y con un rostro tan bello como amable. Mirarla le hizo apartar el miedo, y le hizo sonreír. De pronto, la sal de su garganta pareció endulzar y se sintió bien mirándola. 
Desde ese día le gustaba mirar y recordar esa luz cuando pensaba en la tormenta. Sin más. Le relajaba… Solo eso. Pero eso le gustaba… Sin más.

las cruces del faro de Corme

Faro Roncudo (Corme) Las cruces recuerdan a los arriesgados percebeiros fallecidos recogiendo los percebes

EL FARO DE LA SERENA

EL FARO DE LA SERENA

Sabías que el faro de La Serena nunca tuvo función de faro. Fue construido bajo el gobierno de Gabriel Gonzalez Videla para darle un final grandioso a la Avda. Francisco de Aguirre, para que no terminara sólo en la playa.

Desde el faro se observa casi toda la ciudad de La Serena y Coquimbo, la Cruz del Tercer Milenio y la bahía de Coquimbo.

FOTOS DE FAROS

¿Los has visto alguna vez desde el otro lado? ¿desde el mar? ¿a oscuras? ¿cuando todo parecía ya perdido? ¿desde un barco a la deriva? ¿desde una patera? ¡JO!

LEYENDA SOBRE EL FARO DE SEVILLA: LA TORRE DEL ORO

En la ciudad de Sevilla hace tiempo un medium dijo al pueblo que el Demonio iba a inundar la ciudad y que el mar llegaría a Sevilla. Fue entonces cuando los sevillanos decidieron construir un faro sobre el Guadalquivir.  Al terminarlo, una familia con cinco hijos se hizo cargo de él, y se trasladaron a vivir allí.
Una noche los padres oyeron un grito que venía de la habitación de sus hijos. Al entrar vieron a todos sus hijos menos a la hija mayor.
Al mirar por la ventana abierta vieron que su hija estaba en el suelo, en la calle, muerta.
Pasaron 2 ó 3 años del trágico accidente hasta que otra noche oyeron de nuevo un grito que provenía de nuevo de la habitación. Al entrar se encontraron a su hija pequeña esparcida en trozos literalmente por toda la habitación que estaba llena de sangre.
Después de todo lo ocurrido trataron el tema de irse de la casa del faro pero decidieron no irse y el Ayuntamiento puso guardias en la puerta.
Según pasaban los años iban muriendo más miembros de la familia hasta que sólo quedaron el hijo mediano, una hija pequeña y los padres.
Años después, en una noche de San Juan, la familia estaba durmiendo cuando de repente se oyó otro grito. Cuando el padre se asomó vio en la punta de la lanza del faro atravesada a su hija.
La madre, al no soportar ya tanto dolor se suicidó.
Cuando Ricardo tenía 17 años entró en un coma. Una de esas noches el padre se fue a por un vaso de agua a la cocina y oyó a toda su familia hablando, riéndose y se dio cuenta de que lo hacían en un cuadro de toda la familia que había colgado en la pared. En el cuadro faltaba Ricardo, y al padre se le escapó una lágrima que quedó reflejada en el cuadro y que dicen que aún se puede ver.
En ese mismo momento Ricardo despertó del coma y su padre murió.
El Faro de Sevilla es la Torre del Oro y mucha gente piensa que fue una venganza del diablo por retarle al construir el faro.