LOS NIÑOS NO DEJAN DE SORPRENDERNOS Y DE ENSEÑARNOS. A LO MEJOR ES HORA DE CALLAR Y ESCUCHARLOS A ELLOS. A VECES TIENEN MÁS QUE DECIR QUE MUCHOS DE NOSOTROS

Aun hay tiempo para la esperanza!
Ayer, en la calle de un precioso colegio,  una mamá, emocionada y contenta, le contaba a su hija de seis años que le tenía preparada una sorpesa para el puente:
“¡sorpresa, nos vamos a Portaventura!”
Al oírlo – conozco a esa preciosa mamá – pensé en mis hijas, y me dije “¡qué suerte tiene esta niña que la van a llevar a un sitio tan chulo!”
La niña, lejos de ponerse a dar saltos de alegría, se puso muy seria, y, algo enfadada le dice a su mamá:
“que rollo mami. Yo quiero ir a Malaga a ver el mar y a oler los naranjos”
“pero si Port Aventura es un sitio chulísimo” dijimos los que por allí estábamos.
“Ya, pero me gusta más el mar y las naranjas, por eso quiero ir a Málaga”
Yendo para casa dejé de pensar en la suerte que tenía esa niña, y pensé en la que tenía esa mamá. Sé que ella pensó lo mismo pues se fue contrariada pero emocionada.
 
LOS NIÑOS NO DEJAN DE SORPRENDERNOS Y DE ENSEÑARNOS. A LO MEJOR ES HORA DE CALLAR Y ESCUCHARLOS A ELLOS. A VECES TIENEN MÁS QUE DECIR QUE MUCHOS DE NOSOTROS

HACERSE PERSONA MAYOR

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Era invierno y él paseaba pisando la fría arena de la playa, como cuando era niño. En su mano derecha esos zapatos tan caros que no queria estropear, y en la izquierda nada… Ni siquiera una piedra de esas que tanto le gustaba ver saltar por la superficie cuando era niño… Y es que, ya nada era igual.
Además, ese día hacía viento y muchas olas, y eso – ahora – le impedía meter sus pies en el agua. No quería – o no podía – mojarse los pantalones de persona mayor que ya siempre llevaba puestos.

¡NO CREZCAS!

CLOTILDE GARCÍA DEL CASTILLO, MUJER Y MUSA DE SOROLLA

Todos tenemos una musa… O varias.

“Ando cojo, me falta tu sereno juicio y tus apasionados besos. Dios quiera que algún día estas excursiones artísticas las hagamos siempre juntos”. Esta confesión forma parte de las misivas que Joaquín Sorolla le enviaba a su mujer y musa, Clotilde García del Castillo.