SIGUE HACIENDO VERANO

Mucho tiempo después consiguió  – al fin – escapar de esa eterna sonrisa que le había mantenido cautivo en el interior de esa prisión construida con  paredes y barrotes de dicha.
Creía ya estar a salvo cuando sus ojos se enredaron en ese pelo caoba y suave, que parecía una parte más del viento que alegraba su rostro.
Y, como si sus ojos tuvieran dedos y manos, se perdieron entre el trigal moreno de ese campo verde que era toda ella. Y ese pelo, arrastrado por el viento que nacía de su preciosa boca, le llevó de nuevo hasta ella… Hasta tan adentro de ella que ni ella misma lo supo nunca.

Anuncios

Un pensamiento en “SIGUE HACIENDO VERANO

DEJA TU COMENTARIO (bueno o malo)

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s