GUAPAS Y CON TALENTO: ESPERANZA SPALDING

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me encanta esta tía. dale una oportunidad y espera a que te sorpenda con el contrabajo

 

HIELO (intento macabro)

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No solo son el agua y el frío
Los que crean hielo
También la sangre caliente
es capaz de helar.
Ella no lo supo nunca,
Ni siquiera lo imaginó
Ni en ese instante
robado a su vida
por ese ladrón invisible
al que llaman tiempo.
Ni siquiera en ese maldito instante.

En esa sala impersonal,
tan fría como blanca
Ella no era ni la mitad de ayer
Y mucho menos de lo que sería mañana
Cuando el futuro fuera pasado.
Alejándose de la grandeza
donde antes moró
No era ni la mitad de todo
lo que nacía en su interior.

El frío de fuera se hacía más frío y suyo
Y allí adentro helaba sin ella saberlo
Alejando el poco de su calor
Sumergiéndola en la estación de ese dolor
Que no duele
Que no se ve
Que no se toca
Pero que está allí, sonriendo macabro.

Así se sentía ella… incapaz de sentir
Otrora una flor… sin olores ni pistilos
Cazadores de esa abeja portadora de vida
Que a ella se le escapaba… sin saberlo.

Así se sentía, como no quería sentirse
Como cuando ese libro no leyó,
dejándolo a medias
Como si abriera el álbum
De fotografías no tiradas aún.

Y de pronto entró en ella, sin ver,
un témpano con forma de espada de hielo
Sin corazón, sin calor, sin brillos
Dejando tan solo miedo
Como esa vida que parecía
No pasar.

Su mirada, taimada y subversiva
se lo decía todo.
No hacía falta decir más.
A veces las palabras no suenan
Y es mejor que así sea
porque te dejan Sufrir
en silencio,
sin compartir con quien no quieres hacerlo.
Esa mirada, cobarde como ella misma,
Era incapaz de sortear el espacio
Y viajó hasta su interior comunicándose
Adentrándose y vaciando.

Entonces su vacío se llenó al recordar eso
Que no era sino su todo
Su hijita pequeña y guapa
lo único que encontró dentro
lo único que le dolía tanto.

Después lloró. No pudo dejar de hacerlo.
La mirada se hizo galeno,
que la miraba cauto, sin nada que decir
porque no había nada que decir
Tampoco que hacer.

No hacía falta decir ni hacer
No hacía falta nada
ante una de esas miradas…
que comunican la fatal noticia.
Lo siento – dijo, releyendo
Informes con sabor amargo,
Tenebroso, nigromántico…
Lo siento – repitió sin voz
Mientras yo miraba esa mirada…
Es verdad – pensé asustada
Hay miradas que matan.