LAS SOMBRAS NOCTURNAS (desvarío de una foto)

Cazaron-a-politico-haciendo-el-amor-en-un-parque-prohibido1Acababa de cumplir los siete años cuando nos fuimos de acampada con el novio de mi hermana, un joven atlético que, la verdad, hacía todo lo posible por agradar a toda la familia.  Esa noche yo dormía en la tienda de al lado, con la hermana de él. A media noche salí de la tienda alertada por los ruidos de fuera… Y les vi.Allí estaban sus sombras. Creí que él le estaba haciendo daño a mi pobre hermana. Ella gritaba y gemía y le decía “no” constantemente. Recuerdo todos y cada uno de esos noes, y cómo se retorcía, y cómo él se apretaba contra ella…

Quise ayudar a mi hermana, y separar aquella sombra siniestra de detrás suya. Ella seguía gritando, y él le pedía que no gritara, que contuviera sus gritos…

– Nooooooo…. Nooooooo… Noooooooo – gritaba ella. Entonces cogí un tronco que había en el suelo y me acerqué hasta la tienda. Iba a golpear su sombra cuando… todos los “noes” de mi hermana se convirtieron en el “sí” más largo y grande que había escuchado nunca. ¡Dios, cuánto placer sentí a través de ella!

– ¡siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiií!

PARA LOS QUE PIENSAN QUE NO APRENDIMOS INGLÉS EN LA E.G.B.

LA IMPORTANCIA DEL INGLES QUE APRENDIMOS EN LA E.G.B.

9788425347962Damm Square, Amsterdam. Saturday. 19:35

– hello
– hi
– how are you
– I am fine, and you?
– me too
– what time is it?
-it is twenty five to eight
Are you from Amsterdam?
No, I am not
– and where are you from?
– I am from Motril, Spain
– ¡coooño, como yo!

MAGOS DE MI JUVENTUD: STANLEY JORDAN

MUJER QUEMADA, de Antonio López

Mujer quemadaDicen que es igual la manera en que uno muera… Que lo malo es precisamente morir. Vale, pero ¿y ese antes cuando la muerte llega de forma dolorosa?

¿Y qué más da si después no podrás recordarlo, ni pensar en ello? Ya estarás muerto

 

LA HISTORIA DE LA MÚSICA RESUMIDA

la historia de la música resumida

LOS AMANTES: CAP 22.3

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Esperó nervioso observando la pantalla del móvil que seguía en negro. Un círculo blanco que giraba en el centro le decía que el vídeo estaba cargando. Allí no esperaba nada, sino un poco de diversión. De pronto la pantalla se iluminó y apareció ella, elegantemente vestida con camiseta negra, pantalón negro y botas negras… Toda ella era de piel negra.

¿Es ella? ¿Seguro que es ella? – preguntaba su yo a sus ojos atónitos, que, de pronto, se sentían como si estuvieran saltando por la catarata vertiginosa en la que ella se había convertido de repente. Mientras ella bailaba él la miraba absorto, y toda ella se hizo agua, rebosante, saltadora, refrescante y sonora… Al momento era tierra firme… y finalmente fue aire y nubes.
Esa que ahí volaba no era ella, sino una serpiente resbaladiza con alas que se deslizaba por la pista con movimientos casi inimaginables. La música no se oía bien, pero tampoco importaba mucho… No era la música lo más importante en ese momento, sino ella. Dos segundos después descubrió que era ella misma la que hacía sonar la música… LA MÚSICA NACÍA TRAS SUS MOVIMIENTOS. De pronto su cuerpo se soltó de ella, y se alejó, como si cada una de sus articulaciones se relajaran por completo… Los brazos fluyeron etéreos y se dejaron caer sobre el aire como un pañuelo de seda mecido por la suave brisa de la playa de Agosto. Sus caderas se movían en lentas y continuas ondulaciones, y los hombros se agitaban por sí solos, al mismo ritmo de un cabello tan largo como enigmático que parecía una ola que llevara días haciéndose más grande en medio del océano. Entonces la volvió a mirar, y todo se detuvo. Ella ya no bailaba, sino que le miraba y le sonreía. Tuvo que apartar la mirada porque su cara angelical y su cabello repleto de serpientes le amenazaron con el don de la diosa Medusa, y, mientras seguía con su danza, le miró a través de la pantala y le susurró: “SI ME SIGUES MIRANDO TE QUEDARÁS DE PIEDRA”

– Me arriesgaré – se dijo a sí mismo Luis,  el joven amante de Esther, mientras la pantalla volvía a apagarse y la figura de Esther se desvanecía lentamente. Por suerte la vería al día siguiente en la oficina, y allí volvería a hacerla suya una vez más.

la canción del capítulo de hoy: The White Stripes

Uno de los grupos favoritos de Marga, y la canción que le gustaría bailar para Javier. Al menos eso pensaba siempre que miraba este vídeo