La catedral que eres

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Me imagino tu cuerpo como esa catedral construida para glorificar todos los pecados que se me ocurren al imaginarme atravesando su oscura puerta. Entraría despacio, y haría penitencia, y junto al altar de tu honra oraríay suplicaría para que el pecado de la carne – tu carne – no me abandonara nunca.

Última entrevista de JL Sampedro

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MI UNICA AMBICIÓN DE ANCIANO ES MORIR COMO UN RIO EN EL MAR. YA NOTO LA SAL

En este enlace encontrarás su última entrevista en El País

http://elpais.com/diario/2011/06/12/eps/1307860014_850215.html

LOS AMANTES: CAP 58 : ¿victoria o derrota?

telefono-movil-con-pantalla-grande_17-827081244Marga intentaba sobrevivir, llevar su vida hacia delante, y no volver a mirar atrás, pero… ¡qué difícil resultaba hacerlo! Amaba a Javier… y por encima de todas las cosas, incluidos Carlos y Esther aunque fueran ellos quienes hicieran que pusiera el freno y lo bloquearan. Javier era – y ahora lo sabía con certeza – la cosa – no sabía si más importante – pero sí la más bella de su vida. Ya no pensaba en él sólo como ese hombre que había despertado su cuerpo aletargado, ni siquiera en ese hombre que le había entregado unas sensaciones – tanto físicas como emocionales – que no sabía que hubieran existido. Pero sí, ese hombre lo había hecho… ¡y de qué manera!  Dentro de Marga había muchos huecos y vacíos que nunca supo que existieron, y que fue él mismo quien los descubrió y los tapó. Pero esos vacíos seguían ahí, cada vez más abiertos, y ya no estaba él para cerrarlos. Eso era lo que más dolía, saber que esos huecos no podrían cerrarse ya nunca más, y menos sin sus besos, sin sus caricias, sin sus miradas… Las noches se habían convertido en auténticas cárceles para sus ojos, incapaces de cerrarse o de borrar lágrimas que ahogaban y excitaban. La imagen de ese hombre desnudo era el cuadro que siempre veía, el techo que tenía encima, e incluso la manta que empezaba a tapar los primeros fríos del final del verano. Lo que más deseaba era armarse de valor, ir a su encuentro, y gritarle que lo amaba por encima de todas las cosas, y que no estaba dispuesta a renunciar a lo mejor que le había entregado la vida… Pero todos esos deseos se desvanecían como el mismo azúcar que removía bajo ese negro café caliente que tomaba a primera hora de la mañana, recordando esas tardes mágicas que había vivido allí mismo recordándolo, hablando con él por teléfono, o leyendo y escribiendo mensajes subidos de tono que le hacían llegar a la locura.
Pero habían tomado una decisión. Todo entre ellos tenía que acabar ya, y ambos parecían haber estado de acuerdo con ello.
Inmersa estaba en sus ensoñaciones cuando el teléfono la asustó. Al mirar la pantalla leyó su nombre. Se emocionó y se asustó. No sería capaz de decir cuál de los dos sentimientos salió vencedor. Obedeciendo sus propias órdenes, y contradiciendo sus deseos, se alejó del teléfono.
Él volvió a llamar… una y otra vez, y ella, finalmente, accedió a cogerlo. Sabía muy bien que no pararía de llamar hasta que lo cogiera.
– Tengo que verte – le dijo Javier, algo nervioso, jadeante – tengo que verte ya
– lo siento Javier – dijo ella – ya te dije que se acabó. No podemos vernos más
– una última vez, por favor
– y luego otra – dijo ella, con la voz entrecortada – y luego otra… no puede ser lo siento. Adiós
– no cuelgues por favor… ¿es que has dejado de amarme?
– no me hagas esas preguntas, por favor. Tenemos que hacerlo, y lo sabes
– ¿por qué?
– por Carlos, por Esther… por nuestros hijos que van a nacer
– ¿y nosotros?
– ¿nosotros? Nosotros no somos los importantes en esta novela
– nosotros somos los únicos protagonistas de esta novela… y esta novela aún no está terminada. Tienes que ayudarme a terminarla, a ponerle un buen final
– pues ya va siendo hora de que le pongamos el fin. Tú sabes de eso más que nadie
– pues no pienso hacerlo. Al menos, aún no. Te necesito ¿sabes? Y sin ti no seré capaz de poner el final, por eso tengo que verte otra vez
– no
– por favor, hazlo por ellos… y por mí
– Marga, te necesito aún
– ¿aún? Javier, a veces no te entiendo… Pareces tan infantil
– Marga, tenemos que vernos una última vez, por favor. Te deseo tanto…
– y yo, pero dijimos que no
– dijimos… Dijimos… A la mierda lo que dijimos ¿y lo que sentimos?
– ¿lo que sentimos? ¿qué es lo que sentimos? ¿lo sabes tú?
– claro que lo sé
– ¿tú podrías decirme lo que sientes por mí? ¿tú serías capaz de decirme que me amas y que harías lo que fuera por estar solo conmigo?
– Marga… Sabes que es complicado. Esther está embarazada
– y yo – dijo, callando de inmediato. De pronto, hubo un momento incómodo para ambos. Los dos se oían respirar, pero ninguno supo qué decir
– Marga yo…
– no digas nada Javier.  Tú vas a tener un hijo con tu mujer, por eso tenemos que dejar de vernos ya. Yo también voy a tener otro hijo… Con Carlos, y no se merecen esto
– ¿y nosotros? ¿qué nos merecemos nosotros?
– nosotros hemos tenido ya más de lo que podíamos tener… Mucho más
– ya, pero yo quiero una última vez. Tengo que ver tu cara en el momento del adiós
– no Javier. Se acabó. Esto ha llegado a su fin. Dijimos que cuando terminara el verano ambos volaríamos a nuestros nidos… El verano se ha ido ya
– ¿también para ti?
– para mí nunca se irá. Ya no…
– ¿y si no te dejo en paz?
– si no me dejas en paz tú vencerás
– pues eso es lo que quiero
– adiós Javier.
 
Javier se quedó con el teléfono aún sobre la oreja. El zumbido del auricular le dejó atónito. Marga había tomado realmente la decisión de dejarle, y él no lo podía creer. Él, como ella, sabía que todo tenía que terminar ya, pero no era esa la forma en la que él había decidido hacerlo. Sentado en su escritorio miraba la pantalla del ordenador mientras dejaba el teléfono sobre la mesa. Encendió un cigarro y una extraña lágrima de cabreo recorrió su mejilla. Se sentía frustrado, enajenado, y muy enfadado con esa mujer que le había prometido amarle siempre, y que parecía haber olvidado todo lo que se habían prometido. Recordando una de las veces que hicieron el amor en su hotel vino a él la mirada de ella, sus lágrimas, y cómo le decía aquello que tanto le gustó. Javier disfrutó de ella, de su sexo, y ella también, pero, de pronto, sin esperarlo, Marga rompió a llorar. Javier limpió sus lágrimas mientras seguía dentro de ella y le preguntó que qué le pasaba, que si le dolía lo que estaban haciendo… Ella le dijo que no, que le dolía menos de lo que debería… Esa frase le emocionó, y fue allí cuando comprendió que realmente esa mujer inaccesible había roto el dique de la cordura y se había enamorado de él. Por eso estaba enfadado en ese momento. El final deseado no había llegado aún, pero ella había decidido otra cosa. No saberse controlador del momento era algo que Javier no llevaba muy bien…
Al momento, el sonido del móvil le alertó
 
Marga. Nuevo sms
Aceptar
“- Javier te amo. Siempre te amaré. Jamás podré dejar de pensar en ti y de desearte, por eso tengo que alejarme de ti. Me hablas de victoria, de que es lo que quieres, pero creo no llegas a entender el alcance de esa victoria tuya. Tu victoria, amor mío, será la derrota de muchos… Sobre todo la mía. Y a la larga, créeme, también será la tuya. Adiós”
 
Javier quiso contestarle. Seguía enfadado, y quizás más aún, pero prefirió no escribir lo que realmente hubiera deseado hacer, que no era otra cosa que un “vete a la mierda”.

EL AMANTE LESBIANO QUE TODOS LLEVAMOS DENTRO HA BORRADO SU SONRISA ETRUSCA

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A este sí que hay que estarle agradecido. Adiós maestro

VOLVER A CASA (¿o volver de casa?)

392954_555327367832803_1919479079_nHe estado en mi tierra otra vez. Ya he vuelto, como siempre, pero esta vez ha sido algo diferente… Mira lo que me he traído metido en la maleta. Allí aún no se han dado cuenta, o eso creo, pero se darán… ¡Vaya si se darán! Lo que he hecho es lo que siempre deseé hacer cuando volvía (a) de casa, pero que nunca supe cómo hacer. Y ¿sabes? no me arrepiento ¿Cómo arrepentirme si cada vez que abro la maleta de mis sueños sonrío, así, sin más? Además, sé que me discuparéis.

besos de cine

Duelo-al-sol_pollGaleriaDuelo al sol

La secuencia final de ‘Duelo al sol‘ dejó para la historia uno de los momentos más apasionados y trágicos del cine. La salvaje mestiza interpretada por Jennifer Jones, herida de muerte, y el vaquero chuleta al que da vida Gregory Peck, aprovechan su último aliento de vida para besarse. Bonita despedida.

El-cartero-siempre-llama-dos-veces_pollGaleriaEl cartero siempre llama dos veces

Lana Turner y John Garfield se besan en ‘El cartero siempre llama dos veces‘, de Tay Garnett, antes de darse un amoroso chapuzón en la playa

Eyes-wide-shut_pollGaleriaEyes Wide Shut

A Stanley Kubrick no le dio tiempo a ver nunca en pantalla este beso de su obra póstuma, ‘Eyes Wide Shut’, una película que también supuso el principio del final de la relación entre Nicole Kidman y Tom Cruise. En una historia de sexo obsesivo no podían faltar apasionados besos como éste.

Juegos-Salvajes_pollGaleriaJuegos Salvajes

En ‘Juegos salvajes‘, Denise Richards y Neve Campbell hicieron honor al título de la película, con este beso piscinero nada inocente, que subió muchos grados la temperatura del agua.

Match-point_pollGaleriaMatch Point

A pesar de la lluvia, Scarlett Johansson y Jonathan Rhys Meyers se dieron un calentísimo beso en ‘Match Point‘. Eso sí, cuando la actriz repitió con Woody Allen en ‘Vicky, Cristina, Barcelona‘ dijo que le resultó más placentero besar a Penélope que a Meyers.

My-Blueberry-Nights_pollGaleriaMy Blueberry Nights

La escena final de ‘My Blueberry Nights‘ da sentido al título de la cinta de Kar Wai Wong: con una tarta de arándanos por medio, Jude Law y Nora Jones se dan un largo y lento beso, apoyados en el mostrador de postres de una cafetería. Qué dulce.

Pretty-Woman_pollGaleriaPretty Woman

Aquí tenemos a Richard Gere y a Julia Roberts en la escena final de ‘Pretty Woman‘, el tierno cuento de Cenicienta adaptado a una prostituta que llegaría a ser el paradigma del éxito comercial del cine moderno.

Romeo-y-Julieta_pollGaleriaRomeo y Julieta

De nuevo Leonardo DiCaprio encandiló a muchos y a muchas con esta moderna versión del clásico de Shakespeare, ‘Romeo y Julieta‘. Escena de la fiesta de disfraces donde DiCaprio y Claire Danes se declaran.

Spiderman_pollGaleriaSpiderman

Tobey Maguire le demostró a Kirsten Dunst enSpiderman que un superhéroe también es capaz de besar boca abajo, aunque se le baje la sangre a la cabeza. La postura, unida a la lluvia, hacen de éste un beso muy recordado.

 

MADRID HOMENAJEA A SARA MONTIEL: MIENTRAS EL COCHE FÚNEBRE RECORRE LAS CALLES DE MADRID EN CALLAO PONEN SUS PELIS

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ESO ES UN HOMENAJE.

El coche fúnebre con los restos mortales de Sara Montiel recorrerá este martes a partir de las 11.30 el centro de la ciudad, coincidiendo con la proyección en la plaza de Callao de sus películas El último cuplé y La Violetera.

a mí, nunca me gustó mucho “la Sarita”, pero guapa…

Su padre era gañán y apenas si ganaba para alimentar a la familia, y según contaba la propia Sara, ella y su hermana tenían que comer raíces o robar en las huertas para saciar el hambre. “Pero desde niña fui increíblemente bella”, decía de sí misma.