¡MALDITO RELOJ! ¿CUÁNDO DEJARÁS DE FUNCIONAR?

imageUna, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez, once, doce… ¡Maldito reloj! ¿Cuándo dejarás de funcionar?

Siempre que estaban juntos los dos aparecía ese maldito reloj que parecía una pistola en su espalda, apuntándole, apretándose, urgiéndole para que aprovechara cada segundo, mientras él – ese maldito reloj – hacía de las suyas para que no dejara de transcurrir el tiempo…
¿Por qué no podía detenerse de una vez? ¿Por qué no se levantaba uno de los dos y detenía una de sus agujas? Si hicieran algo tan fácil como eso no tendrían así que separarse
¿Por qué no se callaba ese maldito tic tac tic tac que tanto daño hacía? ¿Por qué no podían ser todo miradas, silencios, y sonrisas esquivas…? ¿Por qué ese maldito reloj no se callaba de una vez…? ¿Por qué ellos no lo detenían, de una vez por todas?
Cuando estaban juntos la hora era lo de menos. En esos momentos ese reloj no convertía los sesenta segundos en un minuto, ni los sesenta minutos en una hora… Ese reloj solo marcaba una cosa, y no era otra que todos esos besos que no se atrevían a darse y que, por ende, jamás recordarían.

¡Maldito reloj de los besos no dados! ¿Cuándo dejarás de funcionar?

Un comentario

DEJA TU COMENTARIO (bueno o malo)

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .