MENTIRAS QUE SON VERDADES (Y VICEVERSA)

image

Él escribía todo tipo de mentiras que sólo ellos dos – ella y él – sabían que escondían muchas verdades… Eso sí, no eran mas que verdades a medias… Es decir, las peores de las mentiras que a alguien se le pueden no decir.

Él escribía… Ella leía… Él quería “viceversear” una sóla vez

Hoy, eros: NO ERAN SUS COSAS, SINO ELLA

screenshot_2016-02-17-07-02-59-1.png

No era su pelo del color del mismo sol  un día, o de la noche otro, ni su melena caída sobre su cuerpo, ni su flequillo, ni siquiera era su forma, sino la cascada de agua que parecía caer sobre sus hombros día tras día.

No eran sus ojos, ni la forma tan enigmática y sensual con que le miraban. No era tampoco su boca, ni sus labios sangrientos, ni siquiera era su  nariz. En realidad no era su cara, sino todo lo que decía tan solo conuna expresión.

No era tampoco el sonido de su voz, ni los susurros que sólo dirigía a mí. Ni siquiera era la musicalidad de su risa, ni el rechinar de sus dientes… No era su boca, ni su voz, sino lo que decía con sus silencios.

No eran sus senos tranquilos, ni sus brazos,  ni sus dedos, ni sus sedosas manos. No era su vientre escondido, ni sus rodillas, ni siquiera sus tobillos. Ya te digo que no era su cuerpo, sino lo que él era capaz de hacer sobre mí sin siquiera acercarse.

No eran sus vestidos, ni sus medias, ni sus camisas, ni sus tacones. No era la ropa que siempre ataviaba su cuerpo de esa manera tan elegante, sino la ropa que yo nunca le veía puesta.

No era su pelo, ni su rostro, ni su voz, ni su ropa, ni su cuerpo, sino ella…  Ella y todo lo que le hacía sentir: Unas veces deseo, otras admiración, y, todas, envidia.

OJOS QUE NO VEN…

2013-09-02 19.15.48Ellos se ignoraban a diario, obviando lo que sus miradas se decían. Tan era así que ni siquiera se hablaban cuando estaban juntos… Mientras esos silencios se hacían nigrománticos, sus almas viajaban a otra dimensión donde todo era posible… Ese lugar donde las almas tienen muchas manos, muchas bocas, y ningún miedo a saciar sus apetitos más voraces.

PUERTAS

,  ,2013-09-06 00.23.50Sigo pensando que debería darte vergüenza andar por la vida sin mí, siempre escondida tras la puerta que nos separa, y que nunca se termina de abrir… Al menos del todo.

ACONGOJE

Ese hombre siempre dijo que nunca tuvo miedo a nada. Sin duda fue siempre un hombre muy valiente para el resto de sus amigos. Nadie supo nunca que siempre hubo una cosa que sí que le aterró, y tenía forma, y voz, de mujer.

Y es que, aunque nunca nadie lo sospechara, él se acongojaba cada vez que estaba cerca de esa belleza de mujer…

Amaral y José Ignacio Lapido, “La noche que la luna salió tarde

LO QUE VEO EN UN CUADRO

image

Los críticos buscan en los cuadros técnicas, trucos, y otras cosas que yo no sé encontrar…
Yo, cuando miro un cuadro, sólo nos busco a nosotros… A ti, y a mí.
Y, de repente, lo que hay dentro del cuadro, se mueve.

Cuadro: El abrazo (los amantes II)
Autor: Egon Schiele