DEJAR DE SER UN NIÑO NO SIGNIFICA TENER QUE CERRAR LOS OJOS

Hay siempre en la vida del ser humano un momento en el que, aunque no ves el final del camino, sí que sabes que existe. Es ese momento en el que comienzas a mirar atrás, y a añorar una época que sabes que ya no va a volver… Entonces hay dos opciones: o vivir ese momento, disfrutando de las cosas que te presente – que no son pocas –  y desandar un camino que ha sido maravilloso, recordando cada cosa con la alegría de haberla podido vivir y guardar, o hundirte en la miseria de la imposibilidad de volver a vivirla porque, simplemente, ya no puedes.

Cuando somos jóvenes, cuanto aún no hemos llegado a superar muchos de los veinte, no hay anteayer, ni pasado mañana, ni semana pasada, ni semana que viene… Todo es ayer, todo es hoy, y, si acaso, algo de mañana. En esa época vivimos el presente, y es maravilloso durante las veinticuatro horas del día.
En esa época el tiempo no pasa, parece que siempre está detenido ¿verdad?
Es cuando pasamos una edad – a unos les llega a los treinta, otros a los cuarenta – cuando comprendemos que el tiempo no siempre ha estado detenido como pensábamos, y es entonces cuando nos damos cuenta de que esto vuela de verdad, y de que no hay manera de pararlo. ¡Ya es imposible!
No seas tonto. Es inevitable que te sientas mal, que tengas miedo, que añores aquellos tiempos, pero aun así disfrútalo, no pienses en el futuro. El futuro no existe…
Disfruta de que hoy, para ti, ha salido el sol, chipirón… No todos pueden decir lo mismo.
pdta: Hacerse mayor es una de las ventajas de haber sido joven tanto tiempo.
Para María José
Anuncios

2 comentarios sobre “DEJAR DE SER UN NIÑO NO SIGNIFICA TENER QUE CERRAR LOS OJOS

  1. Que extraña sensación la de tenerlo todo como ayer y la semana pasada y el mes pasado y sin embargo sentir todo tan diferente a tu alrededor, Si miras todo sigue igual y sin embargo ya nada es tan gracioso ni tan alegre.

    Me gusta

  2. me gusta como lo dices josa. Todos tenemos que pasar por eso. Nos pasa cuando vamos al instituto, cuando nos casamos, y cuando cumplimos más de cincuenta. Los pasos son inevitables

    Me gusta

DEJA TU COMENTARIO (bueno o malo)

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s