… Su corazón


Ella tuvo que marcharse antes de convertirse en prisionera de su propio pensamiento, antes de dejar de entender que aquello que había entre los dos no tenía mayor sentido que el del puro deleite. Ella quería a otro hombre, vivía con otro hombre, y dormía con otro hombre. Ella tuvo que marcharse antes de que dejara de entender que, aunque muchos de los órganos de su cuerpo quisieran, había uno que no podía querer…

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Autor: josamotril

mi blog solo de relatos: http://josaliteraria.wordpress.com

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