¿Sabes?

¿Sabes? Yo sí sé. Sé que aunque no lo tengamos, ni lo vayamos a tener nunca, sé que nuestro infinito existe. Y también sé que ese infinito que dibujo todos los días pensándote, y escribiéndote, es desconcertante. Sé que ese infinito es igual que ese Dios en el que dejamos de creer. Sé también que ese infinito está en esas frases que leo en tus ojos pero que nunca pronuncian tus labios, y que su infinito se pierde en el tiempo.
Yo sé que ese infinito existe, aunque tú no lo veas. Yo sé que ese infinito no es sino como el tiempo, como el silencio que me regalas, y donde escondes todas esas frases que, alguna vez, han coincidido con las que aquí lees.
Yo sé que nuestro infinito marchito es como la nostalgia antes de tiempo. Sé que es frío, que vive derramado adrede por lares que a lo mejor no pisamos juntos, pero que los dos pisaremos alguna vez.
¿Sabes? Yo sé que nuestro infinito es como nuestro amor. Yo sé que nuestro infinito es como un amor febril. Yo sé que no es un amor en sí… Yo sé que no es nada, y sé que es todo…
Ese es nuestro infinito: mis ganas de escribirte. Cuando no tenga más ganas de hacerlo no habrá infinito, ni matemáticas… Ni siquiera habrá lengua.

DEJA TU COMENTARIO (bueno o malo)

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .