Queridas hijas DOS PUNTOS

Queridas hijas:

Todos los dichos ocultan siempre una gran verdad escondida adrede. Si alguien no te quiere como crees que mereces, aléjate de ese “amor”, y no le culpes a él – “o a ella.

Quien es capaz de hacer ese viaje a su interior ya no vuelve a ser el mismo fuera.

image

Y ella, cansada de todo y de todos, se adentró en el fondo de su propia alma para encontrarse consigo misma, para olvidar todo lo que había fuera, y para descubrir rincones ocultos que nunca antes había visto… Y en medio de aquella belleza azul, en medio de aquel mágico silencio, descubrió millones de objetos mentales que la habían ayudado a estar allí. Allí pudo descubrir sonrisas atrapadas, caricias olvidadas, besos encadenados que apenas recordaba, y  miles de beldades que había recibido en su vida por parte de aquellos que, aunque ya no estaban fuera, seguían dentro, ayudándola a forjar su propia leyenda. Y allí se quedó sin palabras, temblorosa, iluminada de nuevo, e ilusionada como aquella chiquilla que hacía ya mucho dejó de ser.

Allí, en lo más profundo de su propia alma, se encontró de nuevo con su primer mejor amigo, con su primer beso, con el segundo, incluso con el vigésimo – ¿tantos había dado? – se preguntó sorprendida. Allí se encontró también con la primera amiga con la que viajó, con el primer hombre con el que yació desnuda, con aquel tío que hacía mucho que escuchaba, con aquel compañero de universidad que le robó el corazón, con su abuelo tan querido y casi olvidado, con aquella boda que tan mal salió al final, y con millones de situaciones hermosas de las que solo ella era protagonista, convirtiendo a los demás en sus acompañantes… Aquello era un precioso museo que ella misma había ido coleccionando pero que muy pocas veces había tenido la oportunidad de visitar…

Y es por eso el título de este post…

“Motas de polvo bailando en rayos de sol” (1900) Vilhelm Hammershøi

No hay texto alternativo automático disponible.

Aunque su obra parece fácil y sencilla él elige estos temas del interior de la vivienda porque es ahí donde radica una filosofía de vida, que no aspiró nunca a la estridencia ni a la belleza, pero sí a hacer trascendente lo cotidiano. Se podría decir, que sus cuadros están pintados para captar lo intangible: el silencio y el tiempo en complicidad con la luz. El título es maravilloso porque habían que hacer visible algo que no se ve en él. Es un cuadro vacío de vida, de algo que nos llame la atención, y él nos muestra esas motas bailando a través de la luz, esas mismas que nosotros vemos a diario. Es una obra dura, en el sentido de que nos obliga como espectador a examinar la imagen desamparado de cualquier estructura interpretativa. Es un cuadro figurativo, pero de concepción abstracta ¡ Pero pintada en 1900! Y son esas simples motas de polvo las que dan vida a este cuadro que, sin ellas, a lo mejor no nos decía nada.

El lienzo fue pintado en la vivienda donde residió en Copenhague, y a la que se mudó en 1898 y que resultaría clave para su desarrollo pictórico.  La fascinación  por aquel lugar le llevó a pintarlo decenas de veces: con y sin muebles, con y sin figuras, y en distintos momentos del día o de la noche. Sin lugar a dudas lo convirtió en su imagen más icónica.

CIENCIA Y CARIDAD

El médico cumple con su obligación. La monja cumple con la suya. La enferma no puede cumplir con la suya: la de ser madre.
Uno intenta que sea menos amarga la vida. La otra intenta que sea menos amarga la muerte. A ella no hay quien le quite la amargura de saber que se acerca el fin.
Uno busca apagar el dolor físico. La otra el dolor del alma. Ella busca apagar el dolor del pensamiento al saber que su hijo, al menos, estará en buenas manos, y no se quedará solo.

¿Qué famosísimo artista español pintó este cuadro?