FRUTAS

La imagen puede contener: una o varias personas y primer plano

Dicen que en verano hay que tomar mucha fruta, pero el único árbol de la fruta que podría saciar tanta sed no está en mi huerto…

querida hija DOS PUNTOS

Querida hija:

Siempre habrá alguien a tu alrededor que estará mal, y buscará una salida de ese agujero oscuro. Seguramente la buscará de manera errática, y te afectará, pero tendrás que empatizar. No actuará así porque sea mala persona sino porque no sepa cómo salir de su pozo profundo. ¡No es fácil!

Lo que no tienes que permitir es que te haga creer que, lejos de ser el antídoto que te dice que eres, y que necesita para estar mejor, en realidad eres el veneno que está matándole. Si te ve así tienes que alejarle el veneno…

Además, si eres buena persona, ese veneno te afectará a ti tanto como a él… ¡O más!

DOS MOTIVOS DISTINTOS EN UNA MISMA FRASE

En aquellos años de instituto el motivo para mi alegría y para mi tristeza siempre fue el mismo.. En realidad no era el mismo motivo – ¡Ni mucho menos! – pero, curiosamente, esos mismos motivos parecían vivir en una misma frase con dos significados muy diferentes, dependiendo de cómo la leyeras.

Te lo explico mejor con la frase:

¿Sabes qué pasaba? Pasaba que tú pasabas”.

Era maravilloso que pasaras en mi día a día, que estuvieras siempre merodeando por allí. Era terrible que pasaras de mí, que no existiera para ti.

LA DEMOCRACIA

La democracia no es perfecta. De hecho es el menos imperfecto de los sistemas si pensamos en todos, y no solo en nosotros. La democracia te favorece unas veces, y te perjudica otras.

Gracias a ella puedes hacer una fiesta en tu casa, y gracias a ella tu vecino puede hacerla también. Él te molestará a ti, y tú a él, pero los dos tenéis derecho a disfrutar de vuestra casa con las inevitables molestias.

Eso es la democracia de verdad: intentar hacer tu fiesta en casa, porque tienes ese derecho, pero intentando hacer el menor daño posible a tu vecino (también tienes esa obligación)

La democracia es pensar en ti sin dejar de pensar en los demás, porque todos vivimos en ella, y entre todos tenemos que hacer que funcione, o que desaparezca.