MISTERIO EN LA PLAZA DE LOS ARCOS

Libro+Magico

Martes, 2-3-2021

Ayer, aprovechando que no hacía mucho frío, pasé la tarde en la Plaza de los Arcos. Mi hija jugaba con un amigo, los dos con sus mascarillas en todo momento, y yo las observaba sentado en un banco mientras jugaba con mi teléfono móvil. De pronto me acordé del ordenador nuevo que quería mi hija, y me acerqué a Don Ocio. Para cortar camino pasé por el césped (sé que está mal hacerlo) y algo llamó mi atención. Entre las grietas de uno de los árboles, casi donde empiezan sus raíces, vi algo que brillaba y llamó mi atención. Era un libro extraño, y me acerqué a cogerlo. Me costó sacarlo, pero finalmente lo conseguí. Miré a un lado y a otro, y, aunque había mucha gente, nadie prestaba atención, ni parecía buscarlo. Lo cogí y un escalofrío recorrió todo mi cuerpo. El libro estaba congelado, como si fuera de hielo, y al abrirlo pude ver una fotografía de un niño jugando en una playa… Ese niño me era familiar. ¡Y tanto! ¡Era yo! Empecé a leer y descubrí capítulos de mi vida. Salían mis padres, mi abuelo, mis tíos, mis primos, mis hermanos, mis amigos del colegio, incluso mis profesores… Pasé varias páginas y me vi en el instituto. Vi a esa chica que tanto me gustaba. Vi el tiempo que estuve amándola en secreto, y vi ese primer y deseado beso en aquel viaje de estudios. Después leí pasajes del Edificio Princesa, en Granada, de las mañanas en la facultad, y de esas noches en el Barra Fija. Leí también cuando ella apareció, y cuando nos casamos… Leerlo fue como volver al día de mi boda, rodeado de tanta gente maravillosa. No pude evitar leer aquel libro, que cada vez estaba más frío. Leí la primera vez que vinimos a este pueblo, y el piso que compramos. Leí también el nacimiento de mis hijas, los buenos ratos aquí pasados, y tantas otras historias que aún parecían muy presentes. Así, sin prestar atención al exterior de ese libro, pasé más páginas hasta llegar al día de ayer, ese día en el que me descubrí mientras estaba leyendo este libro que tengo ahora en mi cama entre mis manos… ¡Dios! ¡Qué susto! Tal fue que el libro se me cayó de las manos. Todo lo anterior lo había leído como parte de una historia, como un recuerdo, pero ese momento fue… ¡Si hasta pude leer cómo me sentía al leerlo en ese instante! Durante varios minutos me quedé petrificado observando ese libro que me llamaba, tirado sobre el verde césped. ¿Quién coño había escrito aquello? ¿Y cómo lo hacía? Lo cogí, lo guardé en mi chaqueta, cogí a mi hija de la mano y me lo llevé a casa. Toda la noche he estado sin dormir, sin atreverme a seguir leyéndolo porque tiene muchas más páginas que no están escritas aún, pero cuando las pasas rápidamente, y si dejas la página abierta, se empieza a escribir él solo.

Finalmente me he decidido. He abierto el libro por la primera página en blanco y han empezado a aparecer palabras conforme iba leyéndolas… ¡Es increíble! Leo palabras que solo se escriben una vez las leo, como si vinieran de la nada… ¡Es una sensación maravillosamente adictiva! No he podido dejar de leerlo hasta que él solo ha dejado de escribirse. He visto cosas que me van a suceder, fiestas a las que voy a ir, pandemias nuevas que no llegarán, crisis económicas, y también he visto cosas que van a suceder a muchos de los míos. He leído cientos de maravillosas páginas – otras terribles – hasta que el libro ha dejado de escribirse. Así, de repente. En estas últimas frases que he podido leer me he visto volviendo de la playa. Camino solo. No soy muy mayor, pero tampoco soy como ahora. Vuelvo de la playa cansado, cada vez más cansado. Empiezo a ver borroso, sudo, tengo escalofríos, y el libro se queda en blanco…

¡Dios, qué miedo! ¿He estado a punto de ver mi muerte? ¿La he visto en realidad? Sé cuándo se van a ir algunos de los míos. Por suerte muy pocos, y eso me consuela. En cambio no he visto cuándo van a llegar otros…

He intentado leer más, pero ya no se puede. Es como si la historia hubiera llegado a su fin. Además, el libro ya no es el mismo. Todas las páginas están en blanco.

Aprovechando que es de noche y todos dormís voy a dejarlo en el mismo sitio en el que lo encontré, bajo el árbol de la plaza de los arcos, frente a la tienda de Josete… Por si alguien quiere ir a echar un vistazo.

16 comentarios

  1. Que bien has descrito todo desde el principio.
    Conociendote me ha sido fácil verte por todos esos lugares mientras te leía. Además ha sido una historia tan curiosa que me ha tenido fascinada durante todo el texto.

    Me gusta

    • He pasado por la plaza de Los arcos, voy alegre a coger el libro y abrirlo a ver qué me dice. Hoy es un día de sol y el libro está caliente puede ser que el sol lo haya calentado o la mano humana. Lo cojo y lo abro con delicadeza porque siento su magia al abrirlo veo mi nombre Lucía con unas letras tan bonitas que me quedó deslumbrada sigo leyendo y siento emoción pero a leer veo como la gente escribe la gratitud que tienen personas al comercio y a la tienda de Donostia por su trato amable y cariñoso, cuánto cariño necesitamos todos, veo que sigue escribiendo y solo hace alusión a muestras de cariño y amor. No dejes de escribir libro mágico y maravilloso.

      Me gusta

  2. Día siguiente a tu experiencia vivida, me encuentro buscando el lugar donde dejaste el libro y tras varios minutos buscando, lo he encontrado, como dijistes, el libro ha empezado escribir solo…

    Me gusta

  3. siempre te veo pasar con tu hija por las mañanas delante del Antón. Qué gracia no sabía que escribías y tan bien. Y me he pedido ya el de super azeta.

    Me gusta

    • Estoy caminando y veo que me tengo que volver, el libro me llama abro la hoja y Leo Donostia, me preguntas querías decir eso? El libro es muy listo y respondo no Don OCIO. LO DEJO EN SU SITIO Y DÁNDOLE UN BESO LE DIGO SIGUE ESCRIBIENDO.

      Me gusta

  4. Vuelvo a coger el libro porque parece que me llama. Lo abro y me dice rectifica, dale su valor a Don OCIO, DONOSTIA ESTÁ MUY BIEN PERO ESE CARIÑO SE RECIBE DE LA TIENDA DE DON OCIO

    Me gusta

DEJA TU COMENTARIO (bueno o malo)

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .