Cuando no hay luz dentro

Cuando lo de fuera duele tanto es porque, dentro, hay algo que lleva tiempo muriendo… Si no ha muerto ya.

Cuando lo de fuera ciega es porque ya no hay luz dentro.

Por eso: aléjate de esas luces ficticias que no hacen sino apagarte más y más. Ponte a salvo de esas terribles luces de gas que nadie sabe ver y que usan para apagar la tuya propia. ¡Huye de ellas! Levántate, respira hondo, abre los ojos, deja pasar más luz y grita… grita muy fuerte.

Deja que entre la luz y que vuelva a encender esa que todos llevamos dentro, y que nunca debiéramos dejar que otros apagaran.

2 comentarios

  1. la luz de gas es un tipo de maltrato que no es solo de hombre contra mujer sino de mujer contra mujer, de hombre contra hombre, de niño contra niño, y casi siempre es en el ámbito familiar. No veas tú la de madres y padres que lo han hecho con sus hijos y no pasa nada

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