¡ES VERANO!

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Llega un momento en tu vida en el que crees perder el control sobre aquella felicidad eterna que tenías en la adolescencia, en el que piensas que poco puedes hacer para domar tus miedos y en el que cuesta vencer a esos dolores externos que no dependen solo de ti…

Por suerte ya está aquí el verano y todo eso desaparece por unos meses.

“ERES UN MARICÓN”

Multitud marica', sexo perseguido en Latinoamérica | Cultura | EL PAÍS

El otro día, en el recreo, estaba comiéndome mi sandwich mixto cuando se acercaron a mí cuatro chavales de bachillerato. Eran los mayores del centro y hacía tiempo que creían reírse de mi manera de vestir y de gesticular. Al llegar hasta mí, uno de ellos me dijo: “eres un maricón“, mientras los otros tres se reían.

-¿No te vas a defender? – me preguntó al ver que seguía comiéndome mi sandwich sin hacerle mucho caso.

-¿Defenderme de qué? – pregunté yo.

-De lo que acabo de decirte.

-¿Que soy maricón? Eso Ya lo sabía yo – les contesté.

-¿Ya lo sabes? -me volvió a preguntar -. ¿Y te quedas tan contento?

-Sí – le contesté -. Es lo que tiene saber lo que uno es, disfrutarlo y no esperar que otros como tú lo aprueben o no…

Supongo que eso le constaría entenderlo.

TÚ ERES

Puede ser una imagen de texto que dice "PAXTON"
William McGregor Paxton
Desnudo, 1915

Cuando firmé mi contrato contigo, lo que hice en realidad fue asegurarme la entrada “VIP” del palco secreto para poder presenciar el mayor espectáculo del mundo. Pero tú, ajena siempre a todo, nunca lo supiste… ¡O sí!

Desde entonces nunca me pierdo ninguno de los estrenos que dejas caer ante ese telón de fondo al que tú llamas armario: nunca me pierdo el estreno de tu desvestir para la noche ni el de tu vestir para el día.

Y es que yo ya sabía que, además de ser la perpetradora de la magia de la noche, también eres la culpable del nacimiento de la luz del día, que, como mis ojos, viajan hacia ti rendidos y emocionados.

Y es que tú, al igual que la luz en la pintura, eres. Por eso, cuando te miro, yo solo veo luz. Por eso, cuando te miro, todo yo soy luz: la luz que tú me prestas.