LO MALO DE TI

Marisa y el Sexo: SABOR HELADO

Lo malo no eras tú

Tampoco lo malo era yo…

Lo malo era que nunca, nosotros.

capítulos de verano de SUPERACETA: LA VENGANZA DE LAS BALLENAX (I/III)

Era el último día de Junio y el curso ya había terminado por fin. Helena había bajado con sus amigos a Playa Ponientex bien temprano para aprovechar ese maravilloso y soleado día de playa. Cuando llegaron no lo dudaron. Ni siquiera tocaron primero el agua para ver si estaba fría o no: ¡las ganas les pudieron!

Toda la pandilla saltó al agua, tirándose “de puilla” y chapotearon y nadaron, disfrutando de la esencia del verano.

—¡Vamos nadando a la boya! —gritó Helena y Myriam, Natalia , Blanca y Micaela nadaron como si no hubiera un mañana hasta esa bola amarilla situada a muchos metros de distancia.

—¿Qué es eso? —gritó Helena, observando una ballena gigante que se acercaba hacia ellos con su boca abierta. Todos se asustaron y corrieron para salir del agua pero estaban tan cansados que no pudieron avanzar mucho hasta que la ballena abrió sus fauces y los devoró, adentrándolos en su gigantesco cuerpo y atravesando a través de su lengua que parecía un tobogán. De pronto todos cayeron sobre una especie de alfombra roja, llena de plásticos, de cartones y de todo tipo de basuras.

—¡Qué asco! —gritaron al ver tanta basura y percibir ese olor tan desagradable.

—¿Os da asco? —gritó una voz profunda que era la de la propia ballena —. Pues esto que tanto asco os da es culpa vuestra: de los humanos. Toda esta es la basura que dejáis tirada por el mar, y no pienso dejaros salir hasta que limpiéis todo a conciencia.

—Pero si nosotros no hemos sido —intentaron defenderse los asustados muchachos.

—Me da igual quién haya sido. No pienso dejaros salir hasta que no limpiéis todo y saquéis toda la basura que tengo en mi interior. E igual van a hacer todas mis hermanas a partir de ahora: vamos a tragar tantos humanos como basura tenemos dentro.

—No es justo —gritó Helena.

—Ya lo sé. Tampoco es justo que yo me tenga que tragar toda la basura que vosotros, los humanos, dejáis tirada por nuestro mar: Si vosotros no cuidáis de nuestro mar, nosotros no os dejaremos disfrutarlo.

—Pero el mar es de todos, y no solo vuestro.

—Sí, y la basura es vuestra y nos la echáis a nosotros. No pienso hablar más: no vais a salir hasta que todo esto esté limpio… ¡Y no olvidéis frotar bien mis paredes!

Los jóvenes se pusieron a recoger la basura. Había plásticos, bolsas, servilletas, papeles de periódico, botellas, tapones, telas, restos de comida podrida, y todo tipo de suciedad que pudieras imaginar.

Durante horas y horas estuvieron limpiando todo, soportando aquel mal olor, pero la ballena no parecía dispuesta a dejarles marchar porque cuanto más limpiaban ellos más basura entraba a través de aquella gigantesca boca.

—¿Qué podemos hacer? No vamos a salir de aquí.

—Tendremos que pedir ayuda a Superaceta y a Superinfinito.

—¿Y cómo lo hacemos?

—Hay que esperar a que la ballena salga a la superficie, esperar a que abra la boca, y gritar todos juntos el nombre de Superaceta: nuestro grito recorrerá el aire, las letras lo escucharán y Superaceta vendrá a rescatarnos. Estoy convencida.

CONTINUARÁ MAÑANA.

Única

La Cabeza Mujer Transparente - Imagen gratis en Pixabay

Cuando llegaste a mi vida estaba todo el día escribiendo poemas que creía especiales y únicos.

Cuando te fuiste de ella comprendí que todos esos poemas “únicos” habían sido ya escritos antes…

Así que no, nunca fuiste única como pensé al principio… Pero de esas cosas uno se da cuenta solo al final.

ROCK WILL NEVER DIE: JAMES