SIRENAS DE TIERRA

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Que una sirena tenga piernas no es una prueba que demuestre su no existencia… Además, yo sé que existen… Estoy convencidísimo.

HACE VERANO

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¿Y si cambiamos las tornas?¿Y si le damos la vuelta a este juego? ¿Y si, a partir de ahora, tú me gritas tu deseo en silencio, y yo te callo el mío a gritos?

LA LECTORA

image Esa mujer era muy peligrosa para alguien tan anticuado como él. Siempre estaba pensando… Siempre estaba conspirando… Siempre pensando y contestando todo lo que él intentaba exigirle, como había hecho con tantas otras. Se cansó de ella, pero fue ella quien le dejó. Una mujer que leía tanto era muy difícil de dominar… Y ella era una auténtica librópata.

ÁNGELES CUSTODIOS

wpid-Ecologiablog_estatua_cementerio.jpg.jpeg Siempre he tenido una relación extraña con las estatuas de los ángeles que hay en los cementerios. ME ATRAEN TANTO COMO ME ATERRAN… Y, eso es precisamente lo que hace que sean especiales para mí, lo que hace que me encante… Esa extraña mezcla de miedo y placer. Nada, ni nadie, me hizo sentir nunca así… Hasta que te conocí a ti.

Extraño ¿verdad?

 

INFANCIAS DISTINTAS, QUE NO MEJORES

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Acababan de llegar de la gran ciudad. Estarían allí, en la costa, tan sólo una semana… Papá sólo dos días porque tenía que volver a su dichosa fábrica. Mamá tenía un encargo importante. Por eso fueron hasta allí, para decorar esa lujosa casa de esa importante gente que la contrató. Las dos hijas del matrimonio se quedarían con Chari, ese ser serio y cariñoso disfrazado de ángel de la guarda que tantas horas pasaba con ellas. En realidad ese viaje sin la buena de Chari no habría sido posible… Como todo lo que concernía a las dos hermanas.
Aprovechando que era sábado, y que papá y mamá no trabajaban, decidieron dar un paseo por ese bonito pueblo costero. Salieron de su pequeño hotel de playa, vacío porque aún no había llegado la época estival, y caminaron por las callejuelas siguiendo el olor y el sonido del mar. Al pasar por el paseo vieron a esos dos hermanos tirados en la arena, jugando a no sabían bien qué, mientras su padre remendaba una vieja red heredada de alguien que tuvo que dejar la pesca. Los tres cantaban una rara canción que hablaba de pulpos y estrellas de mar… Incluso de una sirena.
– ¿podemos ir con ellos? – preguntó la hija mayor, cogida de la mano sudorosa de Chari
– no – dijo su mamá
– parece que se lo están pasando bien – dijo la hermana menor
– no creo. Son muy muy pobres – dijo el padre – esos niños no tienen wii, ni Ds, ni tabla de surf, ni siquiera coche… Y mucho menos saben lo que es la wifi
– ¿no? Pobrecitos – dijeron las dos, marchándose tan contentas por tener tanta suerte de poder disfrutar de todo aquello que su padre les había mencionado
– sí, pobres – dijo la mamá, mirando su móvil, como no había hecho desde que salieron del hotel. Aun así ambas volvieron sus cabezas y les miraron con envidia… ¡Seguían cantando y se veían muy felices al lado de su papá en la playa…
¿Pobres…? ¿Quién? – pensaron, mirando a sus papás, que iban delante, pendientes del móvil, mientras a ellas las llevaba de la mano la buena de Chari.

MILAGROS COTIDIANOS

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Si fuéramos por la vida cotidiana con los ojos abiertos hacia dentro – y no sólo hacia fuera – comprobaríamos que todo a nuestro alrededor está hecho de pequeños milagros. ¿Acaso no es un milagro ir a un museo y descubrir que el verdadero arte no está colgado en las paredes?

Yo creo en los milagros porque sé que no son sino meros caprichos de la naturaleza… Y eso eres tú:  ese capricho que se ha permitido la naturaleza.

LA OTOÑO

wpid-2013-11-28-04.17.10.jpgSé de la existencia de un jardín, de flores rubias y rosadas, del que nadie más sabe de su existencia, y que tampoco nunca he pisado… Es allí donde todo podría florecer si me dejaran acercarme y regarlo… Plantaría caricias y besos en su fértil espalda trigueña, y  no tardaría en darme frutos dulces acordes a su eterno paisaje.

Sé que allí podría tener toda esa primaveral esencia que no tengo por culpa de tu otoñez conmigo… Y es que uno no puede tener aquello que siempre se empeña en escapar.