HACE VERANO

¿Verdad que tú y yo siempre supimos que el mundo no era tan redondo como los demás pensaban…? ¿Verdad que sí?

MI PLAYA

Venga, vale… Acepto que mi playa no es la más bonita, pero acepta tú que una playa no es solo arena, y agua… Una playa – mi playa – es el baúl donde guardo mis recuerdos más preciados, y de donde puedo sacarlos, y disfrutarlos, cada vez que me tumbo sobre su arena.
¿Qué otra cosa hay en el mundo que sea capaz de hacer volver a vivir a una persona que ya no está? ¿Qué otra cosa es capaz de hacerte volver a saborear un beso que recibiste treinta años antes? ¿Qué otra cosa es capaz de hacerte volver a tu niñez? Mi playa lo hace.

Esa casa con barba blanca

Hay en la playa donde mi piel se aniña una casa muy especial, una casa que nunca ha sido mía, pero que últimamente la siento muy cerca de mí. Es una casa muy, muy, muy grande… ¡Pero que muy grande! Tanto que ni te la imaginas siquiera mirándola. Tiene esa casa unos colores muy llamativos en su piel ya vieja, unos colores que la hacen rejuvenecer, y que, cuando los miras, te hacen sentirla tuya… Muy tuya. Es una casa siempre en fiesta, siempre con música de rancheras afónicas de fondo, y donde las copas de vino siempre están llenas (por mucho que de ellas bebas)

Esa casa tiene tres plantas. Tiene un sótano ya algo oscuro y poco aprovechado; una planta luminosa, cansada y amable, donde hay lo mejor de esa casa: la terraza que es la que da vista a todo, por donde entre la vida y la luz; y una planta alta muy bien amueblada. La casa tiene mucha luz, y mucho amor y muchas risas guardadas, pero lo que la caracteriza, y así la imagino siempre, es por su bonita barba blanca, a juego con su pelo canoso.

Esa casa no es la mía. Lo sé, pero cada vez que la veo, y la abrazo, me siento como en casa. Esa casa, por si aún no te has dado cuenta, tiene un nombre tan común como poco común es ella… Esa casa se llama Manolo.

Posdata: la terraza de la que hablaba también tiene nombre. Se llama Emilia.

MUSA, MUSAE

Abro los ojos y te veo a través de la ventana medio abierta. ¡Ahí está! ¡Ahí estás! Un día más ha vuelto a salir el sol de tu pelo… Otra vez.


Tranquila, no diré nada. Guardaré el secreto de tu pelo otra vez. No quiero que te roben aún. Quiero que sigas siendo solo mía… Aunque me da a mí que ya alguno más lo sabe… No pueden estar tan ciegos.

EL LOBG VELUEV EL 4 DE SPEBIEMTRE

IMG-20170216-WA0001Vuelve con cosas nuevas, y con muchas de las de antes porque, en el fondo, no deja de ser un lugar donde guardo las cosas que se me ocurren…

 

Relatos, cuentos, haceveranos, cuadros, curiosidades, intentos, y mucho rebalaje.

 

Cosas nuevas como esta que se acaba de escribir sola al volver de casa:

 
“Me fui de mi casa para encontrar el mejor lugar donde vivir, y, ahora, tantos años después, lo he encontrado.
Lo que no sé es para qué tuve que salir… Supongo que son las cosas de la juventud, esos errores que hay que cometer para aprender a vivir”.

Fotaca del rebalaje

Hace unos años la chupipandi era un grupo de niños, entre los que podía incluirme. Les unía el verano y ese ángel llamado Aída que no dejaba de inventar junto a un bebé que fue, sin él saberlo, el eje de todo aquello. ¡Tenían hasta su propio himno! 

El paso del tiempo ha hecho lo inevitable. Llega un momento en el que la diferencia de edad, aún siendo la misma, se acentúa: Antes, el niño de 12 jugaba con la niña de 7, pero ahora el hombre de 17,  y la mujer de 18 ya no quiere jugar con la de 11; los de 14 ya no quieren con la de 8, y a la de 7 ya no le dejan estar con el de 16. 

Ayer los senté en el lugar donde todo nació (en el bendito rebalaje) Casi les obligué a venir a mí porque quería que una amiga les conociera de tanto como les había hablado de ellos (fue ella quién hizo tan bonita y espontánea foto. Gracias). Sentados en la arena jugamos como cuando tenían 12, y he de reconocer que nada había cambiado: Seguimos vacilando (ahora lo hacen ellos conmigo, y no al revés) y LES SIGO QUERIENDO CON LOCURA. 

Creo que ellos a mí también.
Chicos ¿La penúltima excursión a la isla de los cocodrilos?

Dedicado a Belen (sin acento) Juanqui, Pablo, Carlos, Aída, Blanca, Carmen, Paco, Paula, Jesús, Cruz, Marina, Diego, Carla, Helena, Marta, Almudena y África. Y, de paso, a la marabuntilla.

Y a Laura por la foto.