YA NO SOY MÁS OSITO DE PELUCHE

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Cuando apenas tienes quince años duele preguntarse a quién quieres más… Si a papá o a mamá. Pero más doloroso aún es tener, a esa edad, tan clara la respuesta.
Yo, a partir de aquel trágico día, nunca tuve esa opción A o B. Desapareció. Así, sin más,y siempre me bolqué en mi única opción posible: la A. La B tuve que desecharla… Así, de golpe, como cuando te quedas dormido mientras ves tus dibujos favoritos, y te despiertas enfadado porque no recuerdas el final.
Noches como aquella noche había vivido cientos, pero, sería la edad, o yo qué sé, que aquella noche cambió todo… Fue como si yo mismo me quitara la máscara que siempre había llevado puesta sobre mis ojos. ¡Y fue tan horrible como necesario! 
Estaba casi dormido cuando, desde mi cama, escuché gritos y lamentos. Preferí hacer como siempre: quedarme en la cama, pero esa vez la almohada se quedó bajo mi cara, y no sobre ella, como pasó tantas otras veces. Fue por la mañana cuando comprendí que esos moratones, esas heridas y esas lágrimas que ella llevaba ocultando desde que yo era un niño tenían tatuada su firma, y aquellos horribles gritos que me habían acompañado durante toda la noche.
“Puta. Zorra. ¿Me engañas con él? ¿te viestes así para ese cabrón?” eran los gritos con sonido a alcohol que siempre había oído salir de aquella boca que siempre olía a amargo dulzor.
No podía soportarlo más. La próxima vez que le pegue acabaré con él. Y así lo hice.
Sé que no estuvo bien lo que hice – ¿quién quiere matar a su propio padre? – pero ya he dicho que yo ya no tenía opción A u opción B… él mismo se encargó de sacarme de dudas. 
Le estaba pegando con un palo que había arrancado de la silla. Ella lloraba en silencio para no despertarme. Sólo se defendía con esas palabras: “vas a despertar al niño. Te va a oír” Ese era su único miedo.ella estaba sobre la esquina, en el suelo, y él le pegaba y le gritaba. Entonces vi aquel bate, lo cogí, y… ¡Adiós opción B!

Mi amiga

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Tengo una nueva amiga que siempre siempr, aun teniendo su corazón destrozado por una traición, sigue empeñada en convencer a los demás que el amor merece siempre la pena… A pesar del dolor que pueda causar.
Ella dice que el amor siempre vale la pena… A pesar del nombrecito.

¿QUÉ ES SER ANDALUZ, PAPI?

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Me pregunta mi hija que qué significa ser andaluz.
Yo no puedo explicarle la dicha qué es ser andaluz… Lo que sí podría es explicarle lo triste que sería no serlo.

CARTA A ANA MARÍA DALÍ DE FEDERICO GARCÍA LORCA ACERCA DE LAS CHICAS DE GRANADA

 

Granada, 26 de Agosto de 1926
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Como hace buen tiempo, las señoritas de Granada se suben a los miradores encalados para ver las montañas y no ver el mar. Las rubias se ponen al sol y las morenas a la sombra. La de pelo castaño están en el primer piso mirándose en los espejos y poniéndose peinillas de celuloide.
Por las tardes se visten con trajes de gasas y sedalinas vaporosas y van al paseo, donde corren las fuentes de diamante y hay viejos suplicios de rosas y melancolías de amor. Luego se hartan de pasteles y bombones de chocolate en una tienda quie se debía llamar París de Francia pero se llama La Pajarera.
La vida social de Granada es prodigiosa de poesía y putrefacción lírica. La flora mediterrántea brilla aquí con toda la delicadez de sus grises maravillosos. Pitas y olivos. Pero las señoritas de Granada no quieren al mar. Tienen grandes conchas de nácar con marinas pintadas y así lo ven; tienen grandes caracolas en sus salas de estrado y así lo oyen.
Dichosa tú, Ana Maric, sirena y pastora al mismo tiempo, morena de aceitunas y blanca de espuma fría ¡Hijita de los olivos y sobrima del mar!

 

Love is in the air

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No hay persona igual a aquella que, aun teniendo su corazón destrozado por una traición, sigue empeñada en convencer a los demás que el amor merece siempre la pena… A pesar del dolor que pueda causar.

FOTOHISTORIAS: EL BARCO DE LOS SUEÑOS

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– ¿Te acuerdas de aquel barco del que te hablé ayer? ¿y del viaje que quería hacer contigo? Pues sigue varado en la orilla… Esperándonos, pero esta noche he soltado el amarre para que la corriente se lo lleve. Los barcos deben estar en el mar, y no varados en tierra… Como tú, que debes quedarte en el mar del que  nunca debiste salir: el de mis sueños.
– tengo que colgar

– el barco va a partir en breve… Como mi corazón.