EL NIÑO DE LA PLAZA (CUENTO PARA MAYORES)

“La primera vez que vi a  Manuel  me pareció un niño normal. Ahora, en cambio… Ahora… No sabría qué decir.
Manuel era, y es, sin duda alguna, un niño normal, como todos, con sus miedos, con sus deseos, pero tiene algo que le hace especial, y me refiero a algo especial que sí  que tiene, y no a ese algo que le falta. Me explico.
Todo sucedió una tarde cualquiera en un pequeño pueblo de Madrid. Un cielo ceniciento arrojado adrede sobre una gran plaza rodeada de árboles y bancos, y dominada por un columpio multicolor donde niños y niñas trepaban a su antojo. Sobre el suelo de pavimento claro algunos niños inquietos y abrigados jugaban con una pelota desinflada. Los había de todas las edades, de todos los colores, y de todos sitios. Unos africanos, uno oriental, alguno de América,  y otros muchos europeos, aunque ninguno fuera capaz de acertar de qué país era cada uno. Todos persiguen el mismo objetivo, que no es otro que hacerse dueño del esférico y demostrar que nadie es tan bueno como él. Varias cigüeñas vigilan sobre un campanario situado sobre un tejado de pizarra negra,  y no más de cinco o seis madres sentadas estratégicamente alrededor de la plaza con los ojos avizores sobre sus pequeños. Todas miran al cielo también.
Eran los últimos días de un invierno que se iba marchando lentamente, cuando el cielo empieza a alegrarse sin ninguna razón aparente, y cuando el olor de la primavera empieza a avanzar, luchando contra los últimos coletazos de un otoño que no se quiere terminar de ir….”

SI QUIERES LEERLO TODO PINCHA……………………..EL NIÑO DE LA PLAZA

CUENTO: LA NOCHE QUE LA LUNA SALIÓ POR LA MAÑANA

Aquí os dejo el cuento que me han pedido en el cole de mis niñas para la semana cultural. EStán estudiando los bosques y su importancia y nos han pedido algo relacionado. A mí se me ha ocurrido esta historia de LA NOCHE QUE LA LUNA SALIÓ POR LA MAÑANA, una historia en la que los niños interactúan con un narrador y con varios personajes de un bosque, entre ellos un árbol, una flor, un lobo, una ardilla, y más. Los niños del Duque tienen que encontrar la luna, que esa noche no ha salido. La sorpresa será mayúscula cuando sepan que la reina de la noche está allí mismo, en su cole.

A ver si les gusta. Lo va a representar un grupo de mamás.

en pdf…………………….LA NOCHE QUE LA LUNA SALIÓOÓ POR LA MAÑAN1

 

gracias Luiyi por los magníficos dibujos

EL COLEGIO DUQUE DE RIVAS DE SEVILLA LA NUEVA EN LOS AÑOS 70. FOTO CURIOSA

Lo mejor de los colegios son sus alumnos y sus maestros. No sus instalaciones, que también son importantes. Y el Duque tiene unos alumnos y unos maestros fantásticos. Mi homenaje al Duque de Rivas, de Sevilla la Nueva.

Esta foto es de los 70. Fíjate que está el pabellón de dirección y el de infantil en construcción. Hay una pista, y del pabellón de primaria ni rastro. ¡Qué bonita foto!

Entonces ahí estudiaba todo el que vivía en este pueblo, muchos de aquellos que ahora hablan mal de él sin saber muy bien porqué lo hacen. Bueno, sí lo saben, y eso los hace más ruines aún.

¡VIVA EL DUQUE DE RIVAS!

EL DEMENTE (dedicado a las tres rubias)

Ya me imaginaba yo que terminaría pasando algo así, que te echarías atrás, y que dirías eso de “¿yo? Yo no dije nada de eso”… En el fondo me lo esperaba. Menos mal que tengo un testigo. ¿Verdad, Isa?

Gracias a mi buena memoria lo recuerdo todo perfectamente, como si estuviera reviviendo ese momento. En la cafetería estábamos los tres, tomando unas cervecitas y con muchas ganas de hablar y compartirnos. Nuestros trabajos nos impedían vernos con la asiduidad que nos gustaría, y ese día teníamos tan poco tiempo y tantas cosas que compartir que ninguno sabía bien por dónde empezar.

El momento era mágico, entre vosotras dos seguía existiendo esa conexión extraña, esa que con miraros a los ojos decía tanto, y yo me mantenía en un segundo plano esperando que alguna empezara a hablar.

Otro sorbo de cerveza más mientras el silencio seguía adueñándose del momento, miradas cómplices mezcladas con sonrisas nerviosas y pocas palabras…

Ninguno de los tres sabía muy bien qué decir porque los tres parecíamos encontrarnos mejor que la última vez que coincidimos. Al menos eso parecía.

-Bueno, Isa, ¿y tú qué tal? – preguntaste al fin – ¿cómo te va todo?

-fenomenal – contestó, arrebatándote tu coletilla, lo que nos hizo reír

– me alegro – dijiste tú, y ella comenzó a hablar, sonriendo y demostrando que lo que acababa de decir no era una simple frase, sino una realidad.

Realmente se le veía fenomenal, y los dos nos sentimos bien por ella.

Nuestra amiga siguió hablando, y tú preguntando… y yo, escuchando. Todo volvía a ser como aquella primera vez, y los miedos fueron desapareciendo, volviendo a ser ese trío de rubias peligrosas con el que un día nos bautizamos.

En poco tiempo empezamos a sentirnos mejor. Ella siguió hablando mientras nosotros escuchábamos, pero tú esperabas impaciente y nerviosa – se veía en tu mirada –  como si quisieras contar algo que no podías, o que no te atrevías a compartir con nosotros.

El clima empezaba a dibujarse como queríamos, y nos sentíamos bien de nuevo.

¡Pero llegó ella!

No puedo decir que me cayera bien – ni mal. Esa mujer apareció de la nada, saludó amistosamente, cometimos el error de sonreírle, y se hizo dueña de nuestro ambiente.

Con su cerveza en mano se sentó junto a nosotros, comenzó a hablar, y a hablar, y a hablar más, y no dejó que nadie más lo hiciera. Ella monopolizó el escaso tiempo del que disponíamos, y nadie fue capaz de hacerla callar. ¡Maldita cortesía!

Cinco minutos después ella seguía hablando y nosotros escuchándola, mirándonos con complicidad, pidiendo que alguien le hiciera callar de una maldita vez.

Ella hablaba de hombres que había conocido, y que a nosotros no nos interesaba conocer; contaba chistes picantes que ya nos sabíamos pero que le reíamos -¡maldita cortesía! – y hablaba y hablaba, convirtiendo el trío en un número par.

Tú me mirabas sonriendo, pero en tu mirada no estaba la sonrisa forzada que dibujabas en tu boca. En tu mirada había algo más que no acertaba a descifrar pero que yo imaginé como odio.

En un momento que se levantó para ir a la barra lo dijiste. Lo recuerdo perfectamente.

-¡Dios mío, si pudiera la mataba! – dijiste, demostrando lo mal que te caía

– ¡pobre! – dijo Isa, sonriendo

-¿pobre? – dijiste tú – mira, se ha sentado en mi abrigo y mira como lo ha puesto… ¡yo, la mataba!

– tampoco es para tanto mujer

– ¿Que no? – dijiste de nuevo mientras, con tus manos, intentabas planchar el marchito abrigo de color marrón – en serio, si pudiera la mataba.

Las dos sonreísteis, incluso soltasteis una sonora carcajada. Ninguna os disteis cuenta de que yo no.

Y ella volvió, se sentó de nuevo en el sillón, y siguió con su discurso aburrido e insulso, creyéndose graciosa e importante por culpa de nuestra absurda educación y cortesía. Y siguió contando chistes malos y recordando anécdotas que solo importaban a ella hasta que el maldito reloj volvió a hacernos saber que nosotros no éramos los dueños de nuestro tiempo.

Cuando salimos vosotras os fuisteis juntas. Yo, sin saber por qué, la seguí.

Te juro que seguía hablando incluso sola. Sin duda esa mujer tenía muchas cosas que contarse a sí misma… ¡Pobre!

La seguí por la plaza, después por una de las pequeñas calles del pueblo, mientras la noche se iba fundiendo lentamente con mi estado de ánimo. Ella caminaba con paso ligero, como si supiera que alguien la estaba siguiendo, y yo la seguía silencioso, sin saber muy bien aún el porqué de lo que estaba haciendo.

Al principio pensé que esa mujer había despertado mi compasión, que necesitaba seguirla para saber dónde vivía, si estaba sola, o vete tú a saber qué.

Fue al llegar a aquel viejo callejón, cuando comprendí que allí nadie podría verme, cuando comprendí que no había sido la lástima la que me había hecho seguirla, sino la rabia.

Y fue entonces cuando vino a mí tu deseo, cuando vino a mí tu frase: “Si pudiera la mataba”

Y allí fui presa del extraño contraste entre mi ira y mi calma, y me dejé llevar por la primera, que siempre solía vencer en sus desiguales duelos.  Y, observándola en su patético monólogo, llegaron a mí visiones dantescas y terroríficas con sus acentos místicos más desgarrados, convirtiendo el futuro inmediato en un cuadro violento en el que yo era verdugo, y ella víctima.

Y allí, a escasos dos metros de su espalda, saqué de mi abrigo un cuchillo que cogí del cafetín sin que nadie me viera, y sin que yo mismo lo supiera, comprendiendo que si tú no podías hacerlo yo sí que podía.

Es más, te lo debía… Todo por una amiga como tú, que se merece todo.

De todos modos, ¿quién iba a echar de menos a una mujer como ella? Nosotros, desde luego, no – pensé sonriendo mientras el cuchillo, aún manchado de mantequilla, se clavaba en su espalda primero, después en su cuello, y finalmente en su corazón. Ella intentó preguntarme porqué, y, curiosamente, en ese momento no le salían las palabras.

-Por una amiga –  le contesté yo mientras volvía a clavar el cuchillo en su vientre, sonriendo ante la nula posibilidad de que volviera a molestarte nunca más.

Tú lo dijiste. “Si pudiera la mataba”.

Así que, querida, me debes una.

Y recuerda, tengo un testigo… ¿verdad Isa?

 

LA NIÑA QUE ERA MÁS FELIZ CUANDO NO SABÍA TANTO (cuento actual)

DEDICADO A LA SEÑO ESTHER

Cruceta era simplemente una niña. Así, sin más.

A algunos el hecho de que lo fuera le parecía poco, pero para ella era mucho.

En realidad para ella lo era todo… al menos por esa época.

¿y por qué era tan importante para Cruceta seguir siendo una niña?

Difícil pregunta ¿verdad?

Para responderla ella no tenía más que observar la cara de su papá, de su mamá, o de sus abuelos, mientras intentaban explicárselo.

Ninguno de ellos lo sabía explicar – al menos con palabras – pero en su cara se dibujaban miles de sonrisas llenas de melancolía.

– No dejes de ser una niña nunca – era lo que terminaban diciéndole todos, lo que la hacía sentir más dichosa aún.

Pero bueno… volvamos a lo nuestro, que no es otra cosa que la historia de nuestra amiga y protagonista de esta bonita historia.

Como ya he dicho antes Cruceta era una niña normal.

Como el resto de los niños y niñas de su edad, se levantaba todas las mañanas en su pequeña cama para ir al colegio.

Sí, a Cruceta le gustaba mucho ir al cole, al aula de infantil, con su “seño” Esther, a la que adoraba…

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EL CUENTO DE CASIGUSANO

“Érase una vez un día feliz en un pueblo llamado Sevilla la Nueva. Y allí, en lo que
llamaban el parque del olivar, junto a las fuentes de agua, había un hormiguero grande
de donde salían, a diario, miles de hormigas, todas en fila, todas ellas hermanas, y todas
ellas trabajadoras.
En ese hormiguero que otras muchas intentaban reconstruir tras un ataque gratuito e
“inhumano”, trascurría la vida de una hormiga que siempre estaba triste… Y cuando
digo siempre, me refiero precisamente a eso: ¡a siempre!
Esta hormiga tuvo la desgracia de nacer solo con tres de sus patas, y nadie supo nunca
por qué. Ella tampoco. En el lado derecho le faltaban cuatro, y en el izquierdo le faltaba
la primera de todas ellas.
Las demás hormigas – todas hermanas – se reían de ella porque no podía ayudar en las
tareas de recolección de alimentos. Pero ella, que no pensaba dejarse llevar por la
tristeza de su desgracia, salía todos los días del hormiguero a buscar un pequeño fruto
que pudiera acarrear en su castigado cuerpo y, así, sentirse una más, y no una menos.
Mientras las demás hormigas seguían el camino establecido, ella caminaba siempre en
paralelo, siempre en solitario para no entorpecer la marcha…”

todo en pdf………….CASIGUSANO

LA MADRE QUE… (DESVARÍO MENTAL PARA ÁFRICA)

04:33 horas, del día 29 de Agosto de 2010. Habitación 301 del Hospital de Motril. ¡Qué calor! ¿Qué puedo decirle a mi hija para que recuerde este día que nunca podrá recordar?Algo así escribí:

descargar en pdf………..LA MADRE QUE..

En un continente hambriento
duerme una niña sin llanto
cuidada por una sombra blanca
que ya ha perdido su canto

y en ese continente negro
Manchado así por la noche,
una hermosa mujer madrea,
alejando cualquier reproche

y es en ese extraño silencio
nacido en ese mágico lugar
donde veo un dolor ya conocido
donde respiro un amor sin igual

Hay allí un dolor intenso
Que pertenece a la feminidad
Un dolor que la hace única
y portadora de la beldad

Respiro allí un aire intenso
cargado por un extraño olor
que me aleja del mundo físico
borrando de mi rostro su color.

Al respirarlo, adentro en mí
Un extraño olor que no huele.
Y sin poder verlo ni tocarlo
siento un dolor que no duele

Es una herida muy hermosa
Aunque decirlo parezca cruel,
un dolor que solo puede disfrazarse
Con el manto cálido de la mujer

Ya asoma la loba de la noche
Salpicada por el río de la vida
Con sus ojos bien cerrados
entre sangre descolorida

Hay un grito que se pierde
Y otro grito que se gana
Mientras la vida se abre paso
Al compás de una nana
(su acompasada respiración)

Le duele, y no se queja en exceso,
Y eso la hace más que maravillosa
Semejándose a esa antigua virgen
A la que un día llamaron“Dolorosa”

Jamás me sentí más pequeño
Insignificante y prescindible
Que cuando vi a esa mujer
Materializando ese imposible

Y no había nada mayor
Que el deseo de escaparme
Cuando esa bella mujer
materializó el amor en carne

Sus cantos eran desgarros
Sus latidos como timbales
Sus gestos fueron inhumanos
Sus alaridos… casi animales

Y desde la cercana distancia
Miraba, rezaba, y me escondía
Para que no descubriera nunca
Mi acuciante y masculina cobardía

Ella siguió gritando y sufriendo
Hasta que al fin el milagro hizo
Mientras yo me turbaba asustado
Preso de aquel extraño hechizo

¿cómo podía ella ser y estar?
¿cómo podía ella soportarlo?
¿cómo podía ser yo tan afortunado?
¿y cómo podía yo no envidiarlo?

Y pude ver un manto negro
Y después intuir una cara
Que ni decía, ni lloraba
Como el arma que no dispara

Y me vuelvo a sentir inútil
Pero ella me hace oportuno
Pues se queda para sí su dolor
Para que solo sufra uno

El dolor la descompone,
en su cara se dibuja todo
Y sus gritos van pesando más
Hasta hundirme en el lodo

Pero ella se dibuja hermosa
Sin dejarse robar su belleza
Y sigue gritando y luchando
Demostrando su entereza

Y allí pienso en el error de muchos
Al llamarlo “el sexo débil”
Cuando si no fuera por él
El mundo sería por siempre estéril

Y en sus adentros aúlla el lobo
Que quiere devorar al cordero,
Su dolor pasa a ser lo segundo
Porque su hija es lo primero

Y el lobo sigue buscando
Una presa para su caza
Pero ella consigue alejarlo
cuando el dolor disfraza
(con el traje del amor)

Recordando su cuerpo convulso
De nuevo puedo volverlo a ver
y es cuando pon fin comprendo
que el amor es invento de mujer
(sin ella ¿qué?)

Y tu portadora llora y gime
Dominada por mil temblores
Que la hacen más hermosa
Al pintarla de mil colores

Y se pinta como siempre
Del color de la nada
Como esa canción sublime
Que aún no ha sido cantada

Durante nueve tranquilos meses
Para pintarte ha utilizado un pincel
Y para salir aquí afuera
Tú la golpeas con martillo y cincel
(cuánto dolor callado)

¡Aaaaaaaaaaaaaaaah!
¡aaaaaaaaaaaaaamor!

Dolor perpetuo, inacabable
Tenue, ignoto, prodigioso,
Desmembrado, desmedido,
Etéreo, domado… vaporoso

Un llanto me acompaña,
Hasta que un grito se calla,
Y es que por fin termina
La más dura y cruel batalla

Para que a mí vinieras
Tendió ella un mágico puente
Y para evitarte el calor reinante
Hizo de su cuerpo una fuente

Y de ese fresco manantial
Surge una pequeña hada
Que se convierte en todo
Cuando antes no era nada

Y te miro y te vuelvo a mirar
Dibujándote de un solo trazo
Sabiendo que poco tardaríamos
en fundirnos en un abrazo

El grito se hace canción
El aire se respira mejor
Ya ha desaparecido el miedo
Ya se fue parte del dolor

Y veo salir la lombriz
Escapando de la tierra
Y veo como busca ese sol
Que nace tras la sierra

Y quiere buscar la luz
Pero no encuentra nada
Hasta que se da cuenta
Que el sol nace en su mirada

Entonces miro tu cara
Escapando de tu mamá
Que vuelve a enamorarme
Regalándome toda su paz

Sigue siendo la más hermosa
esa que despierta permanece
La que mi amor sigue regando
mientras éste crece y crece

ella, la débil guerrera
ella, la luchadora preciosa
ella, la flor nunca abatida
ella, la mujer poderosa

y al fin deja de gritar llantos amargos
y de sus ojos brota un aguacero
y consigue robarle un segundo al dolor
simplemente para decirme “te quiero”

Te quiero, va ella y me dice
Y vuelve a mirarme otra vez
Yo solo puedo decirle:
¡”Qué sabrás tú lo que es querer”!

y sales de tu oscura guarida
alejándote de tu primer pasado
mientras tu protectora llora y ríe
al tenerte por fin a su lado
(al otro lado)

Y no pueden llorar mis ojos
Ni siquiera habla mi boca
Y siento que muere mi vida
Cuando mi dedo por fin te toca

y hasta mí llegó la celadora
entregándote a mis brazos
que perdieron sus manos
y se convirtieron en lazos

fue al tenerte para mí
cuando sentí mayor tranquilidad
alejando todo ese dolor visto
y acercándome a la hilaridad

Y mamá tiembla dolorida
Emocionada al poder verte
Y me acerco a ella contigo
Para que por fin pueda tenerte

A su lado tenía esa espada
Que le acababan de sacar
Y ahora pretendía empuñarla
Para así su amor demostrar
(¿más?)

¡Mira qué cosita!,
Me dice entre bostezos
¡Mira qué cosita!,
Y se la come a besos

Y contigo entre mis brazos
Observo su terrible dolor
Que no mitiga con el tiempo
Ni le devuelve su color

Alguien ayuda a cerrar esa puerta
Por donde hace poco has llegado
Mientras, dolorida, al fin protesta
Porque su objetivo ya está logrado

Oscura fue la conquista
Tanto como la noche
Y aun así no hay dolor
Ni un mínimo reproche
(allí no hay sitio)

Y en tu primer viaje juntos
Te encontraste con tus mayores
Que esperaban ansiosos verte
Soportando impasibles los calores

En sus ojos había lágrimas
Cargadas de emoción
a pesar de no ser la primera
en su ya larga colección
(de nietos)

Ya pasó la noche
Ya pasó el calor
Ya se fue la luna
Ya se fue el dolor

Y te observo toda la noche
Viendo restos de la cruel batalla
Pero pronto vendrá el sueño
Y hará que se todo se vaya.

Entonces empezaba la otra
La más dura de las disputas
Esa en la que nada hay seguro
Esa en la que no hay cosas justas
(cuando crezcas)

Solo tu mamá recordará
lo que un día allí pasó.
La espada seguiría su camino
Obviando lo que por ella sufrió

Y emocionado observé
cómo mamá disfrutaba cansada
Dando alimento a su hijita
mientras aumentaba la manada

Todo empezó sumando uno más uno
Después sumamos otra con ahínco
Tres más una fueron luego cuatro
Y ahora todos, ya sumamos cinco

Ese día 29 sería ya por siempre
Un día de alegría y emoción
Y ya se había grabado a fuego
En lo más hondo del corazón

Era la tercera de mis hijas
LaÁfrica que ella me regaló
y no puedo decirle otra cosa:
¡Viva la madre que te parió!

Josa,
04:33 horas, del día 29 de Agosto de 2010

CRECIMIENTO DE POBLACIÓN DE SEVILLA LA NUEVA DESDE SU FUNDACIÓN

CRECIMIENTO DE POBLACIÓN DE SEVILLA LA NUEVA DESDE SU FUNDACIÓN

A finales de 1544, año en el que se funda, había una docena de caseríos dispersos.
En 1554 había siete casas más.
En 1558 hay ya catorce familias viviendo en Sevilla la Nueva.
En 1584 son ya treinta familias (unos 120 habitantes)
En 1694 hay ochenta familias (320 habitantes)
En 1751 hay 21 familias (unos 84 habitantes)
En 1765 hay 30 familias (120 habitantes)
En 1768 hay 144 habitantes
En 1833 hay 48 familias y un total de 171 habitantes
En 1900 hay ya 365 habitantes
En 1950 hay 421 habitantes
En 1970 hay 679
En 1985 hay 712
En 1995 son ya 2446
En 2000 hay 3799 habitantes
Ahora mismo en el año 2009 no sé cuántos hay exactamente pero si te vas a la Plaza de los Arcos verás cuánta chiquillería. Es uno de los pueblos con más porcentaje de gente joven de la Comunidad de Madrid. ¿Estaremos por los 7000?

ELEGIR COLEGIO EN SEVILLA LA NUEVA: EL DUQUE DE RIVAS

yo no digo que los otros colegios de Sevilla la Nueva no estén bien (líbreme Dios de ser como los demás que critican este colegio sin conocerlo) pero sí puedo hablar del Duque de Rivas porque llevamos ya cinco años en él.

Las instalaciones no son lo mejor del mundo, pero las clases están bien y las tienen perfectamente decoradas y ambientadas. Teníais que ver el curro de los profes en los pasillos. Este año han hecho Egipto, incluyendo templos, pirámides, y todo tipo de adornos (una pasada)

Los profesores (al menos los que conozco) son espectaculares, cariñosos con los críos… y les enseñan lo que tienen que enseñarle.

Mi hija ha cumplido siete años (está en primero de primaria) y ya sabe leer, escribir, y sumar y restar perfectamente.

Pero lo mejor del Duque es el ambiente. Hay de todo: ricos, pobres, árabes, rumanos, gallegos, madrileños, vascos, andaluces, altos, rubios, morenos, guapos, bajos, gordos, flacos… ¡HAY NIÑOS Y NIÑAS!

Busca “EL CORAZÓN DE SEVILLA LA NUEVA” y no tengas miedo de venir al Duque de Rivas. Es un grandísimo colegio

EL CUENTACUENTOS (Sevilla la Nueva)

En todos los pueblos del mundo – hasta en el mismo Vellosillo – hay un personaje de estos, cuya
historia es digna de ser contada.
El pueblo donde sucedió esta historia podría ser un pueblo cualquiera, de una región cualquiera,
incluso de un país cualquiera… Después de todo, un pueblo solo necesita gentes, y de eso hay en
todos los pueblos del mundo.
Las siete campanadas del nuevo reloj del ayuntamiento invitaban a la noche para que acudiera sin
miedo y se hiciera dueña de un nuevo día que ya perdía su vigor.
En la plaza de los arcos apenas si quedaban cuatro o cinco chavales correteando alrededor de un
tobogán de varios colores, con escaleras, e incluso con pasarelas que se comunicaban entre sí
formando pasillos multicolores.
Una de las madres de esos niños descansaba, sentada en el viejo banco de maderas marrones
mientras estiraba sus piernas doloridas. La oronda panza, y esa cara impregnada de cansancio y,
sobre todo, de melancolía, presagiaban una nueva vida.
La otra mamá caminaba detrás de su hija pequeña que, aunque apenas se podía mantener en pie tres
pasos seguidos, no dejaba de moverse de un lado a otro siempre amenazando con caerse.
La mamá correteaba tras ella, con sus manos estiradas y dispuestas para recogerla, mientras hablaba
por un teléfono oculto entre su oreja derecha y el hombro.
Una cigüeña volaba bajo – tanto que casi les hizo agachar – hasta llegar a su nido, situado en una de
las torres de la Casa Grande, de donde un hombre joven salía con su hijo y con sendos libros bajo el
brazo. Los dos miraron la cigüeña emocionados.
¡Mira papi, lleva ramas para su nido! – dijo el zagal mientras el papá encendía un cigarro y aspiraba
profundamente.
¡Cuánto tiempo sin fumar! – pensó mientras miraba la cigüeña y recordaba el último cigarro, ese que
había fumado antes de entrar en la biblioteca…”

TODO EL RELATO…………..pdf….el-cuentacuentos


TODO EL RELATO…………..word…el-cuentacuentos

¿EL MEJOR DEL MERCADILLO SOLIDARIO? SIN DUDA ALGUNA, CARLOS, NUESTRO CONSERJE

el merAcadillo solidario de Malawi en el Duque de Rivas. Los críos se lo pasaron en grande. Nosotros mejor.

DESDE AQUÍ LE QUEREMOS MANDAR (TODOS LOS PADRES DEL COLE) UN FUERTE ABRAZO A ALGUIEN QUE SIEMPRE ESTÁ AHÍ, SIN HACER RUIDO, PERO HACIENDO TODO MUCHO MÁS FÁCIL.

GRACIAS CARLOS (el mejor conserje, y mejor persona)

EL CORAZÓN DE SEVILLA LA NUEVA (CARTA AL DUQUE DE RIVAS)

Ahora que está de moda hablar mal de los colegios públicos, de los profesores de los mismos, y de los alumnos y sus razas, aquí os dejo una carta que he escrito para el colegio de mis niñas.

El colegio se llama DUQUE DE RIVAS, y es una preciosidad de colegio. Cada día que pasa estoy más contento de que mis hijas estudien en él. Y sí, en su colegio, hay moros, y rumanos, y polacos, y andaluces, y madrileños, y colombianos… y yo me alegro.

Esta semana ha sido maravillosa para las pequeñas. Han hecho de todo con motivo de la semana del libro y el mercadillo solidario. El ambiente del colegio ha sido ¡ESPECTACULAR!

la carta…………………………EL CORAZÓN DE SEVILLA LA NUEVA