COSAS DE MOTRIL: CARQUIFA

Carquifa. Supuesta residencia de Aixa Al-Horra, madre de Boabdil,  en el Cerro de Motril.

LAS MEJORES AMIGAS DEL PATIO

Aiti y Afri, por primera vez en sus cortas pero intensas vidas de colegio, no compartían clase. Una estaba en primero A, y la otra en primero B.
¿Que si eso supuso un problema entre ellas? Bueno, sí, quizás el primer día que llegaron al cole después de las vaciones… Pero sólo ese día. Aiti y Afri comprendieron que los verdaderos amigos se hacen en el patio, y, sobre todo, se llevan en el corazón…
-¿No te apetece liarla, Afri? – preguntó Aiti, situada con brazos en jarra frente a esos dos charcos que parecían provocarlas?
– sí… Creo que sí – dijo Afri sonriendo maliciosamente a su amiga
– pero… ¿Y esos zapatos nuevos? ¿no te regañarán?
– sí, supongo que sí, pero ¿sabes? mañana ya no serán nuevos de todas formas… Me meta en el charco o no
– tienes razón – dijo Aiti, sonriendo a su amiga y cogiéndola de la mano
– ¿lo hacemos? – preguntó Afri a su amiga
– sí, pero espera un momento
– ¿qué pasa?
– no sería buena amiga si no te dejara elegir el charco – dijo Aiti separándose del suyo mientras observaba a Afri- ¡venga, elige, amiga!

Afri se quedó en el que le había tocado. Su amiga se había colocado primero, y si se había puesto en ese lugar sería por algo… ¡O no! ¿Para qué cambiar?
Las dos niñas se dieron la mano, cerraron los ojos, y la sirena del final del recreo sonó con más fuerza que nunca…

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¡Menuda regañera les cayó!

sweet dreams

Soñaré que hoy es mañana, y que mañana no es un sueño como lo es hoy

HACE VERANO

¿Naturaleza? ¿Primavera? ¿Milagro…?

image

Aquí el único milagro lo haces TÚ regalando tu NATURALEZA a eso que los demás –  gracias precisamente a tu regalo – llamamos PRIMAVERA.

ADIVINANZA

 

image

Solo hay dos cosas capaces de saciar la sed… Y las dos están en esta foto.

DÍAS INOLVIDABLES

Él jamás olvidará el primer día que la besó… Aunque de eso haga tanto, tanto, tiempo… Tampoco olvidará jamás el último…

gifs-de-besos-1

A ver si alguna vez se repite otro más que recordar… Un segundo día entre ellos dos.

INCONGRUENCIAS QUE TÚ CREAS EN MÍ

2012-11-21 08.17.07Escribir cuadros que no tienen color, pintar canciones que no tienen son, cantar relatos que no tienen fin, y amar a alguien que es uno mismo…

Eso es lo que hacemos…
los que no sabemos pintar, los que no sabemos escribir, los que no sabemos componer, los que no sabemos amar… ¡¡¡pero queremos aprenderlo!!!

FOTOS DE AMIGOS DEL BLOG

Lo de menos eran las palabras – o las frases – que él uniera en los textos que le dedicaba a ella cada día… Lo importante era la música que siempre sonaba en los oídos de ella cuando los leía… Letras y frases que sonaban a música de piano… Así era como ellos alimentaban su amor diario… Él componiendo músicas, y ella ejecutándolas a través de sus ojos.
Foto de María José

MESSAGE IN A BOTTLE

image

Él creía que sus deseos, en forma de mensajes encerrados en una botella, y enviados al mismo océano, no llegarían nunca a la isla donde ella vivía alejada… Aun así él siguió mandando… Aunque supiera que, en caso de llegarles alguna vez, ella no se atrevería nunca a abrirlos, y mucho menos a responderlos.

HACE VERANO

Ella y èl, como la lluvia y el sol, fueron siempre dos palabras perfectas que nunca nadie supo unir en una misma frase… Hasta que, un día, precisamente ella y él, viendo que ningún escritor apostaba por ellos, decidieron juntarse en un mismo  beso  verso, y crear con él el más bonito de todos los poemas no escritos aún.

 

CARTA A UNA PREADOLESCENTE SIN APUROS (AÚN)

img-20161121-wa0017.jpgQuerida hija:

Soy yo, tu papá. Ya sabes que  lo seré toda la vida, pero tienes que saber que no toda la vida estaré a tu alrededor como lo estoy ahora. Llegará un día en el que estos días tan bonitos que vivimos desaparecerán. Sí, cariño, son bonitos, muy bonitos. Y lo son porque los pasamos juntos. No todo el mundo tiene esa suerte. Sé que te parecerá un poco raro, pero escucha a alguien que, como yo, ha pasado ya por todo eso que tú estás pasando ahora. No quiero darte un sermón, créeme.
Te he dicho muchas veces que estás ante la mejor época de tu vida: el instituto. Y así es. Y por eso quiero que la disfrutes: que estudies, pero que disfrutes y que seas feliz, y creo que estamos cumpliendo con lo que digo. En el insti empezáis a ser mayores, pero aún sois niños, y eso te va a dar muchos privilegios que tienes que saber aprovechar y, sobre todo, disfrutar. Sí, cariño ¡DISFRUTAAAAA!

Eres una persona con suerte. No te voy a hablar de la gente que no tiene familia, ni hogar, ni de la que no puede ir al instituto. Eso ya lo sabes tú, y creo que aún no tienes edad para pensar en ello. Todo a su tiempo. Yo tampoco pensaba en eso a tu edad, pero mis padres me hablaban de ello; y ahora, cuando yo soy ellos, recuerdo todo aquello que me decían, y la razón que tenían.
Sí tienes que pensar que eres una persona lista, que no te cuesta demasiado aprobar y sacar tus cursos, trabajando, sin matarte, y que eso te permite tener mucho tiempo para tu móvil, para tus juegos, para salir con amigos por la plaza, para tener tus vacaciones merecidas. Ya sabes lo que pienso de que pases tanto tiempo con el móvil. No es bueno para ti. El móvil es bueno para muchas cosas, y me gusta que lo tengas – por eso te lo compramos – pero no quiero que dejes de disfrutar de muchas cosas por estar enganchada a él. No puedes dejar de disfrutar de una charla en la mesa, o de una visita a la familia, o de un estupendo día de playa, por culpa de él. Disfruta de él, a su momento. No dejes que sea él quien decida todos tus momentos… Cariño, todo lo que puedas ver en el móvil siempre lo podrás ver un rato después; En cambio, una charla con tus abuelos, con un amigo, o incluso con tu padre o madre, a lo mejor no vuelve.

Piensa esto que te voy a decir ahora: Yo también he tenido tu edad, y  no hace mucho vivía a 500 kms de aquí, junto a mi papá y mi mamá, junto a mis tres hermanos, y pasaba todo el día con ellos. Reíamos, peleábamos, hacíamos deberes, jugábamos, pero siempre estábamos juntos al final del día, o  la hora de comer, incluso cuando nos despertábamos. Han pasado muchos años de eso, y aquello que parecía que duraría toda la vida, de repente desapareció. Sí, cariño, me hice mayor. Dejé de ser hijo pequeño, y me hice adolescente, pero mis padres seguían allí, y mis hermanos. EStaba en la calle, me gustaba jugar con mis amigos, pasarlo bien, pero siempre volvía a casa, y siempre estaban allí esperándome. Papá (tu abuelo) estaba todo el día trabajando para que nada nos faltara. Mamá (tu abuela) hacía malabares con su tiempo para ayudarnos, hacernos la comida, comprarnos ropa, y darnos todo su cariño, que es el que aún siento ahora. Mis hermanos (tus tíos, esos que tan lejos viven ahora, y con los que apenas paso si unas horas al año) estaban siempre ahí, como lo están ahora tus hermanas, esas con las que tanto te peleas a veces, esas con las que tanto te diviertes otras, y esas a las que siempre – hazme caso – echarás de menos y recordarás con melancolía.
Después me casé, me fui de casa, y emprendí otro viaje. Mis padres siempre están ahí, y mis hermanos, pero ya no puedo ducharme, o lavarme los dientes, y escucharlos como te pasa a ti ahora. ¡Disfruta también de eso! ¡Disfruta de África y de Cruz!

Cariño, disfruta, sé adolescente, pásalo bien con tus amigos, estudia, pero no olvides que estamos aquí, y que te necesitamos también a ti. Papá y mamá quieren oírte, que les cuentes todo aquello que les quieras contar (todo no se le debe contar a un padre) y quieren verte sonreír, y no pelear. No lo olvides cariño, porque un día – y no será muy muy lejos. aunque por suerte aún te queda tiempo – desapareceremos de tu entorno. No despareceremos de tu vida, pero sí de tu día a día, y, créeme: nos echarás mucho de menos. Y nosotros más a ti.
Cariño he aprendido que  la vida no se detiene. La vida sigue, siempre continúa, y deja atrás todo aquello que pasa. Vívela, pero recuerda que hay cosas que nunca volverán: como el abrazo que te voy a dar ahora mismo, cuando termines de leer esto y vengas a la cocina a verme. Dentro de muchos años, cuando necesites mi abrazo, a lo mejor – como me pasa a mí ahora – papá estará a muchos kilómetros de donde te encuentres.

Podemos comprar todo, menos el tiempo: ese pasa y no vuelve ya. Sólo en forma de recuerdo… ¿Quieres no tener esos recuerdos? ¿A que no? Vive con nosotros todo lo que puedas, y todos esos momentos, como me pasa a mí ahora, volverán. ¡Nunca se van!.

Te quiero. Papá. ¿Vienes a por ese abrazo?

GOTAS DE DOBLE FILO, DE TERESA LA “POETESA”

Aún no lo tengo en mis manos y ya me parece estar leyéndolo. Ole por Teresa “la poetesa”, esa mujer que hay que saber leer… Esa mujer que escribe hojas y hojas repletas de letras y de sentimientos. Un truco: mira bien en los márgenes porque Teresa escribe muchas cosas que sólo se pueden sentir, cosas ocultas entre las hojas, cosas que no nos quiere decir pero que nos dice.

Motrileños, a comprarlo.