las 10 canciones que nos hacen sentir mejor y que tienen un efecto positivo sobre nuestra conducta.

La ciencia ha demostrado que:

1. La música frenética optimiza el rendimiento
2. La música predispone al amor
3. La música atenúa el dolor

Un estudio realizado con más de 5000 personas ha elegido las 10 canciones que mejor rollo dan a la gente. Son estas:

1. Don’t Stop Me Now (Queen)
2. Dancing Queen (Abba)
3. Good Vibrations (The Beach Boys)
4. Uptown Girl (Billy Joel)
5. Eye of the Tiger (Survivor)
6. I’m a Believer (The Monkeys)
7. Girls Just Wanna Have Fun (Cyndi Lauper)
8. Livin’ on a Prayer (Jon Bon Jovi)
9. I Will Survive (Gloria Gaynor)
10. Walking on Sunshine (Katrina & The Waves)

Dedicada a mi Cata

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la gente limpia

La imagen puede contener: natación, exterior y agua

Cuando vas por la calle – por cualquier calle – a cualquier hora, en cualquier estación del año, y, de pronto, te encuentras con la criatura más hermosa que hayas visto jamás… Ese día en el que la Venus del cuadro sale fuera y te mira por primera vez… Ese día solo ves su belleza, y el agua que la cubre, sin nada más… Nada sabes de esa persona. No sabes si es simpática, o cariñosa, o agradable, o estúpida… ¡Simplemente te gusta lo que ves! Y te gusta mucho.

Ese día es inolvidable, y único… Y, por ende,  irrepetible. Ningún día volverá a ser como ese ya… ¡Ninguno! De igual manera nadie es igual – ni se ve igual – cuando apenas lo conoces a cuando han pasado años… ¡Siempre es mejor, aunque no sea igual!  Esa es la “gente limpia”: la gente que te gusta solo por su apariencia, por la primera vez, sin preguntarte nada más, sino imaginar – y saber – que es simplemente maravillosa sin siquiera conocerla.

pdta: Que ese día sea único no quiere decir que no haya habido mejores (o que los pueda haber)

Pasa el tiempo

¡Qué distintas eran entonces sus madrugadas! Aunque seguían igual de silenciosas, igual de oscuras, e igual de calurosas, ahora eran muy diferentes a aquellas madrugadas de la juventud, aquellas madrugadas de recién casados, y de aquellas madrugadas donde dormir no era tan importante como ahora.
Años después él dormía a pierna suelta, como hacía entonces. Nada había cambiado en él, salvo su físico.
Ella, en cambio… Ella no podía dormir por culpa de ese cuerpo que, como su mente, empezaba a parecer el de otra persona que no quería ser aún.
De repente él despierta y la observa llorando frente al espejo
– ¿qué te pasa, querida?
– mírame – dice entre sollozos
– estás estupenda, mi vida
– ¿estupenda? ¿ves estas arrugas? – pregunta estirando de su piel de forma cansina – ¿te parece que estoy igual que hace diez años?
– claro que no. Estás mejor
– no digas tonterías… ¡El tiempo pasa para mí!
– y para mí
– no es lo mismo
– ¿ah no?
– no
– Cariño, pasa el tiempo ¿Y qué…? ¿Acaso no es ese nuestro objetivo?
– ¿cuál? – pregunta ella cabreada – ¿cuál es nuestro objetivo ahora?
– verlo pasar… Ver pasar el tiempo.

CAPERUCITA

– ¿A dónde vas con tanta prisa, Caperucita? ¿Por qué corres?
– porque tenemos que darnos prisa, querido lobo
– pero tranquila, si aún es de día
– Ya te he dicho que la casa de mi abuelita está vacía ahora mismo. Así que, o nos damos prisa, o mi abuelita volverá y no podremos hacerlo…

– ¡Corramos Caperucita, corramos!

LA MUJER ESTADO

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Hay mujeres que son mucho más que simples mujeres… ¡Como si fuera posible eso de ser una simple mujer!

Esas mujeres de las que te hablo son auténticos estados de ánimo. y no me refiero a los suyos propios, sino a los estados de ánimo que despiertan en los que tenemos la suerte de poder observarlas, aunque sea desde la distancia, e incluso desde lo más profundo de los sueños…